El juicio del 'procés' ha arrancado este martes con las declaraciones de los abogados encargados de defender a los líderes independentistas acusados de organizar la estrategia que derivó en la celebración del referéndum soberanista del 1-O en Cataluña. La vulneración de derechos fundamentales y la denuncia de un "juicio político" han vertebrado la línea argumental de los letrados al mando de las 12 personalidades poilíticas que se han dado cita en el Tribunal Supremo. 

El abogado de Junqueras y Romeva, Andreu Van den Eyden, ha anunciado que presentará nuevas pruebas: un vídeo y un audio "que pueden implicar una violación del derecho de defensa y de la presunción de inocencia". Por otra parte, afirma que se ha vetado la presencia de observadores internacionales que "son parte del Tribunal Europeo de Derechos Humanos".

Después, ha tomado la palabra el letrado encargado de la defensa de Forn, Xavier melero, que también tuvo como cliente a Artur Mas en el juicio por el 9-N. "Nunca tendríamos que haber llegado hasta aquí", lamenta siguiendo la misma estrategia que Van den Eyden al asegurar que "se ha vulnerado el derecho a un juicio con garantías". 

El siguiente turno de palabra ha sido para Jordi Pina, abogado de Jordi Turull, Josep Rull y Jordi Sànchez que pide resolver la nulidad del juicio ahora y no en la sentencia, así como juzgar a los procesados en Cataluña. Su línea argumental se basa en la "falta de imparcialidad" de este juicio y en la supuesta vulneración del "derecho" de sus clientes a expresarse en catalán. Asimismo, ha denuciado la "confiscación de ordenadores" en Soto del Real. 

Por último, ha intervenido Ana Bernaola, defensora de Josep Rull. Antes de dar paso al receso para comer ha criticado que se haya "impedido el acceso a los partes médicos" de las cargas policiales que tuvieron lugar el 1 de ocrubre: "Hay que recordar que las acusaciones sólo se sustentan en atestados policiales", hechos que le producen "indefensión". 

Tras la recesión ha sido el turno del abogado de Jordi Cuixart, Benet Salellas, quien ha querido recalcar que con este juicio se está lanzando un mensaje a la ciudadanía diciéndoles que "hay peligro a la hora de ejercer los derechos funamentales" y ha denunciado que ha existido una vulneración de la libertad de expresión.

A continuación ha tomado la palabra Olga Arderiu, la agobada de Carme Forcadell, quien ha acusado al ministerio fiscal de incorporar en el procedimiento miles de folios a los que la defensa no ha tenido acceso, algo que también ha recalcado posteriormente el abogado de Dolors Bassa, quien ha denunciado que se les ha privado "del derecho a la defensa".

Judith Gené, la abogada de Borrás, por su parte, ha aprovechado su turno de palabra para acusar a la fiscalía de extralimitarse al saber que no se puede acusar por sedición o rebelión tras el auto de procesamiento, y asegura que se inventaron otro tipo de delito para intentar "fraudulentamente" incluir a su representada.

La defensa de Carles Mundó, a través del abogado Josep Riba, también ha podido expresarse esta tarde. Ripa, en la misma línea que el resto de abogados defensores, ha acusado al Tribunal de no incluir informes y datos con valor probatorio.

Por último, ha intervenido el abogado de Santi Vila, Pau Molins, quien ha querido recalcar que su cliente "dimitió justamente para marcar distancias" y como "muestra contundente de su disconformidad ante esta decisión unilateral".

Acceso sin 'paseíllo'

A primera hora de esta mañana, los políticos presos llegarona la Audiencia Nacional y accedieron al edificio por la conocida como puerta de carruajes. Desde allí, los nueve procesados en prisión preventiva fueron trasladados a una de las dependencias del Tribunal Supremo, el conocido como 'salón de plenillos', situado en la planta baja, en un nivel inferior a la sala donde se celebra el juicio. 

Accedieron al salón de plenos donde se celebra la vista —de 10:00 a 19:00— a través de un acceso diferente al que emplean el público asistente y los medios de comunicación, de forma que los acusados no hicieron el 'paseíllo', sino que fueron trasladados discretamente a los lugares que ocupan en el juicio: en primera fila Oriol Junqueras, Raül Romeva y Joaquim Forn; detrás Jordi Sànchez, Jordi Turull y Josep Rull; en el tercer banco Jordi Cuixart, Carme Forcadell y Dolors Bassa; en el último los tres 'exconsellers' en libertad, Carles Mundó, Santi Vila y Meritxell Borràs.

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha enviado su apoyo "a los compañeros y compañeras que se enfrentan a un juicio" que, en su opinión, "no se tendría que haber producido nunca". Junto a él, se concentraron en el exterior de la sala otros representantes catalanes como Joan Tardà, Roger Torrent, Gabriel Rufián y Ernest Maragall.

Ya se han vivido los primeros momentos de tensión. Agentes del Cuerpo Nacional de Policía han procedido a identificar a un ciudadano que enarbolaba una bandera española justo en el momento en que Torra se sumaba a una pequeña concentración organizada por la Asamblea Nacional Catalana (ANC) en el Paseo de Recoletos, próximo al Supremo. Otra persona increpó al presidente autonómico, pero solamente ha sido apartado del lugar sin necesidad de ser identificado. 

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