La lucha por alcanzar los cuartos de final del Estrella Damm Barcelona Master, comenzaba con un partidazo en la central del Real Club de Polo de Barcelona. Willy Lahoz y Pablo Lijó frente a Cristian Gutiérrez y Franco Stupaczuk. Los jugadores entrenados por Carlos Pozzoni lograban un break de salida para tomar la primera ventaja del choque. El fino tacto de Cristian unido a la pegada y omnipresencia en la pista de Stupa, que terminaría cuajando un enorme duelo, fue la receta que colocaba un 5-1 a su favor del binomio argentino. El set se cerraba con un rotundo 6-1 en poco más de 35 minutos.

El chaqueño y el marplatense no aflojaron el ritmo en el segundo set para volver a romper el saque de Lijó y Lahoz en el cuarto juego. De nuevo la dupla argentina tomaba ventaja en el marcador (3-1). No obstante el binomio español conseguía recuperar el saque perdido en el quinto juego para prolongar la pelea en el set. Unos destellos de Lahoz y unos cañonazos marca de la casa del gallego Lijó, hacían pensar que el set no íba a definirse por la vía rápida. Pero de nuevo rotura de los argentinos, les daba la renta necesaria para sellar su pase a cuartos con un 6-3 definitivo que les convertía en el primer binomio en la ronda de los ocho mejores del cuadro.

La juventud tomó el escenario principal para el segundo turno matutino. A escena, Juan Manuel Restivo y José Rico frente a una de las parejas que está causando sensación en este inicio de campaña, Alejandro Galán y Juan Cruz Belluati. Un partido eléctrico, jugado a una velocidad de vértigo, con un pádel sin complejos y nada especulativo. Ese intercambio llevaría a una paridad enorme de hasta nueve juegos. En el décimo, Galán y Belluati abrían la lata para lograr un break con premio del primer set 6-4 pese a la feroz resistencia de Restrivo y Rico, capaces de llegar a bolas imposibles.

El segundo set ya estaba en marcha cuando tan sólo se habían disputado 34 minutos de encuentro. El mazazo anímico de ceder el primer set, hizo mella en el valenciano y el argentino, que veían como Galán y Belluati dominaban los tres primeros juegos del segundo episodio. El control del globo y las bajadas de pared de Belluati y la pegada espectacular de Galán se daban la mano para hacerlos progresar en el partido. Un rotundo 6-1 en menos de 58 minutos de encuentro, volvía a abrir las puertas de los cuartos en un Master a esta pareja de crecimiento exponencial.

Para el tercer turno de la mañana Matías Marina Artuso y Miguel Lamperti buscarían su pase a cuartos frente a Rubén Rivera y Gerard Company, quienes notaban el calor de la grada con buena parte de la afición presente en el Real Club de Polo apoyándolos. Con ese empuje extra, el binomio catalán lograba romper el servicio de Marina y Lamperti para colocarse con renta de 3-1. Ahí apareció el talento competitivo de Miguel Lamperti unido a un Marina más entonado, ambos fueron capaces de dominar 4 juegos de manera consecutiva para colocarse con 4-3 a su favor. Se llagaba al tie break para decidir quien se llevaba la primera manga. En la muerte súbita la solidez de Rivera y Company unida al cúmulo de errores no forzados de Lamperti y Marina, decantaba la balanza del lado de la dupla catalana (7-6).

En la segunda manga, mismo guión de igualdad que obligaba a otra muerte súbita. En ese terreno, Marina y Lamperti supieron sufrir y cometer menos errores que sus rivales para terminar prolongando el partido con otro 7-6 a su favor. Para el tercer set, el duelo ya se había convertido además de un partido frenético de pádel, en una prueba de resistencia. Company y Rivera conseguían un esperanzador break en el segundo juego del último set, pero a la postre resultaría un espejismo dado que los jugadores que dirige Gustavo Pratto se impondrían en 5 de los 6 juegos que le quedaban al duelo. Un 6-3 tras un agónico partido de más de 2 horas y 48 minutos de batalla, que venía a demostrar lo caros que se habían puesto los cuartos de final en Barcelona.

Para el último turno de la mañana Marcello Jardim y Juan Lebrón se veían las caras frente Agustín Gómez Silingo y Maxi Grabiel. Iban a ser los hombres entrenados por Rodrigo Ovide los que iban a desequilibrar primero un choque de comienzo muy parejo. Hasta que en el quinto, llegaba un break a favor de la pareja de la Plata, que los ponía en camino al primer set. Después de 48 minutos de encuentro, el control exquisito de Maxi Grabiel unida a la definición de un cada vez más entonado Silingo, terminaban por concederles el set por un global de 6-3.

El segundo episodio del partido, amanecía con el despertar de Lebrón y Jardim. Un juego más sólido en la proximidad de la red y un control del globo más profundo, hacían aparecer las virtudes en la definición del gaditano Lebrón. Así, la dupla hispano brasileña se apuntaba los tres primeros juegos cobrando ventaja de 3-0. Con mejores sensaciones y mucha más soltura a la hora de defender su servicio, los jugadores dirigidos por Mariano Amat fueron haciendo camino hasta ganar por 6-3 cuando se había cumplido una hora y ocho minutos de partido.

En el tercer set, el primer break se hizo de rogar, pues hasta el séptimo juego. Jardim y Lebrón, que venían de levantar tres bolas de break con su servicio en el sexto, tomaban de nuevo impulso con una rotura que los colocaba con 4-3 y saque. De nuevo un esfuerzo de Silingo y Grabiel lograba romper el servicio de Marcello Jardim con 5-4 para ganar el partido. En el tie break, alternativas para ambas parejas, hasta que Grabiel y Silingo se terminaron por imponer (7-6) cuando se cumplían las dos horas de agotador encuentro.

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