Después de un pésimo inicio de partido del Real Madrid, el equipo de Pablo Laso comenzó a reaccionar a lo largo del choque y en la última posesión Rudy Fernández convirtió un triple que silenció a los 18.000 aficionados del Panathinaikos.

Lanzó en la última décima de partido y gracias a esa canasta el Real Madrid ganó 73 a 74 en un partido correspondiente a la Euroliga.