Arte, 'pintxos' y paseos por la ría en Bilbao

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 Jazz en el Mercado de la Ribera
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Jazz en el Mercado de la Ribera

Construido en 1929 y renovado en los últimos años, el Mercado de la Ribera es un edificio singular que se alza al lado de la ría y que en 1990 se alzó con un reconocimiento en el libro Guinness al mercado de abastos más completo, tanto por número de comerciantes como de puestos. Pero este lugar todavía guarda un secreto más: un bar con música en directo en el que escuchar jazz prácticamente todos los días de la semana.

 

 Poteo y 'pintxos' por el Casco Viejo
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Poteo y 'pintxos' por el Casco Viejo

Los potes y los 'pintxos', o lo que es lo mismo, el acto social por excelencia de la ciudad. No hay lugar más tradicional para experimentarlo que el casco antiguo: la plaza Nueva, las calles Jardines, Santa María, Gregorio de la Revilla o Licenciado Poza ofrecen opciones para todos los paladares. ¿Nuestra recomendación? Con B de Bilbao, remodelado recientemente y con una extensísima oferta de 'pintxos'.

 Relájate en el parque de doña Casilda
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Relájate en el parque de doña Casilda

Durante muchos años, fue el único pulmón de una ciudad donde predominaba lo industrial. Hoy, es un espacio de tranquilidad en pleno centro de la ciudad, a escasos metros del nuevo San Mamés, y en su interior se alberga el Museo de Bellas Artes. La variedad botánica, el estanque, en el que conviven cisnes y patos, o la fuente cibernética lo convierten en un lugar ideal para montar un pícnic en una soleada mañana.

Subida a Artxanda para ver Bilbao desde las alturas
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Subida a Artxanda para ver Bilbao desde las alturas

Uno de los montes que rodean Bilbao se ha convertido, en los últimos años, en el mirador por excelencia de la ciudad. Y no solo por las incomparables vistas que ofrece de la ciudad sino porque la barandilla recién instalada con el nombre de Bilbao en unas enormes letras rojas está pensada para ser carne de Instagram.

 Un copazo en la terraza del Azkuna Zentroa
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Un copazo en la terraza del Azkuna Zentroa

Este antiguo almacén de vino se ha reconvertido en un lugar en el que florece la cultura y donde se puede saborear una variada selección de ocio. No te pierdas las 43 columnas que sostienen los tres edificios que conforman este centro ni la llamada Terraza del Sol, que abre en verano, y permite disfrutar del sol y de unas bellas vistas de la ciudad mientras te tomas un aperitivo tumbado bajo los rayos solares.

 La ría desde otro punto de vista
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La ría desde otro punto de vista

La ría de Bilbao es uno de los elementos que articulan cualquier visita a la capital vizcaína. Su presencia impregna cualquier vista panorámica a poco que ganemos cierta altura y los paseos a las orillas son una actividad imprescindible. Pero ¿has probado alguna vez a moverte por la misma ría? Puedes recorrerla a bordo de un barco turístico, una piragua, 'paddle sup' o 'step sup'.

 La estación de Abando y sus vidrieras
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La estación de Abando y sus vidrieras

El AVE tiene prevista su llegada a Bilbao para 2023 pero, hasta entonces, la principal plaza ferroviaria de la ciudad es la antigua estación de Abando. Edificada en 1948, está presidida por una enorme vidriera policromada, que corrió a cargo de la Unión de Artistas Vidrieros de Irún, en la que se representan varias escenas de la vida social, industrial y deportiva de la ciudad.

 Parada obligatoria en el museo Guggenheim
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Parada obligatoria en el museo Guggenheim

La famosa caseta del perro, como la conocen los lugareños, es el epicentro sobre el que se ha erigido el Bilbao de las últimas décadas. La obra de Gehry no solo revitalizó la ciudad sino que se ha convertido en el polo impulsor del turismo en la zona. Ya sea para visitar su colección permanente (como la majestuosa obra de Richard Serra) o dar un paseo por sus exposiciones temporales, visitar el Guggenheim siempre es una buena excusa.

 Recorrer las estaciones del metro de Bilbao de Norman Foster
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Recorrer las estaciones del metro de Bilbao de Norman Foster

Otro de los impulsos arquitectónicos de la ciudad, junto a la llegada del Guggenheim, fue la aparición del metro. De la mano de Norman Foster, el arquitecto inglés se encargó de regar la ciudad con lo que, con los años, se ha conocido como 'los fosteritos', sus tradicionales bocas de acceso, acristaladas, y que recuerdan a un gusano entrando o saliendo de la tierra. No acaban ahí las menciones al metro de Bilbao, que en 2000 ganó el Premio Nacional de Diseño Industrial por sus bancos.

 El puente colgante de Getxo
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El puente colgante de Getxo

El Puente de Vizcaya, como se lo conoce oficialmente, fue el primer puente transbordador de peaje del mundo. Construido en 1983, se erigió para unir los dos márgenes de la ría, y todavía hoy sigue en funcionamiento. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 2006, el primero que se otorgó a un monumento en Euskadi, y se puede visitar tanto haciendo uso de la barquilla como cruzando la pasarela peatonal, situada a 50 metros de altura y con unas interesantes vistas panorámicas.

Muy lejos queda ya el calificativo de industrial para la ciudad de Bilbao. Convertida en un centro artístico y de ocio donde el turismo florece, la ciudad vizcaína presume de actividades al aire libre, excursiones a pocos minutos, bellas panorámicas y una de las mejores gastronomías de todo su entorno.

Por estos motivos, no es difícil comprender por qué Bilbao se ha convertido en uno de los destinos Vueling. De hecho, la capital conecta con 22 ciudades y es una de las bases de la compañía. 

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