Así es cómo ven las mujeres a través del niqab

  • Pantalla completa
1 de 15
Comparte la fotografía
Es difícil distinguir la silueta de un padre jugando con su hijo a través de un niqab (AP Photo/Gtres/Hassan Ammar)
2 de 15
Comparte la fotografía
Las pirámides más famosas del mundo (AP Photo/Gtres/Hassan Ammar)
3 de 15
Comparte la fotografía
Ni siquiera los llamativos colores de las ropas de este mercado se aprecian con claridad (AP Photo/Gtres/Hassan Ammar)
4 de 15
Comparte la fotografía
Esta es la diferencia visual entre llevar o no niqab (AP Photo/Gtres/Hassan Ammar)
5 de 15
Comparte la fotografía
El mundo oscurece su luminosidad detrás del velo (AP Photo/Gtres/Hassan Ammar)
6 de 15
Comparte la fotografía
Las caras pierden su identidad detrás de los niqab (AP Photo/Gtres/Hassan Ammar)
7 de 15
Comparte la fotografía
El sol, tras la figura de un árbol (AP Photo/Gtres/Hassan Ammar)
8 de 15
Comparte la fotografía
Egipto, con un velo ante los ojos (AP Photo/Gtres/Hassan Ammar)
9 de 15
Comparte la fotografía
El mundo pierde su definición (AP Photo/Gtres/Hassan Ammar)
10 de 15
Comparte la fotografía
El horizonte de Estambul, con y sin niqab ante los ojos (AP Photo/Gtres/Hassan Ammar)
11 de 15
Comparte la fotografía
Hasta los momentos divertidos se tiñen con tonos oscuros (AP Photo/Gtres/Hassan Ammar)
12 de 15
Comparte la fotografía
Una mujer se divierte en una playa (AP Photo/Gtres/Hassan Ammar)
13 de 15
Comparte la fotografía
Las velas son el único punto de luz de este cumpleaños para la portadora del niqab (AP Photo/Gtres/Hassan Ammar)
14 de 15
Comparte la fotografía
El paseo marítimo de Beirut, Líbano(AP Photo/Gtres/Hassan Ammar)

Las mujeres que viven en los territorios ocupados por el autodenominado Estado Islámico no tienen más remedio que cubrir su cara con niqab, unos velos que tapan por completo los rasgos de su rostro –en otros países musulmanes, la opción de llevarlo es personal o familiar, y se puede sustituir por el hiyab–. Ojos, nariz y boca se convierten en las principales ‘víctimas’ de una orden que no pueden saltarse. No respiran con normalidad, no pueden comer sin levantar la prenda y no perciben la realidad con la misma definición de una visión libre de obstáculos. El fotoperiodista de AP Hassan Ammar ha querido mostrar cómo es el día a día de estas mujeres, todas iguales en apariencia y todas diferentes en su interior y personalidad. A través de una serie de imágenes –capturadas en países musulmanes como Líbano o Egipto– Ammar recrea los colores y formas que componen el mundo de las portadoras del niqab

Mundo
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios