Los sobrecostes en las obras que 'sablearon' a los ciudadanos

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Ágora de la Ciudad de las Artes y la Ciencia - Valencia
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Ágora de la Ciudad de las Artes y la Ciencia - Valencia

En la Ciudad de las Artes y las Ciencias se concentra la delectación que provocan en los políticos los proyectos faraónicos con uno de los mayores expertos en satisfacer esos deseos, el arquitecto Santiago Calatrava. Las obras se adjudicaron por 308 millones de euros, pero el coste total supera los 1.300 millones. Sólo uno de los edificios del complejo, el Ágora, que está a medio terminar, acumula ya un sobre coste de 40 millones de euros. Salió a concurso por 41,3 millones de euros pero ya ha absorbido más de 80 millones de euros del erario público.
Expo de Zaragoza 2008
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Expo de Zaragoza 2008

Debía catapultar a Zaragoza a la élite de las grandes ciudades mundiales, pero sus problemas comenzaron muy pronto. El conocido como Pabellón Puente (en la foto) costó 88 millones de euros, más del doble de lo presupuestado. La Torre del Agua iba a costar 40 millones pero terminó valiendo 53 millones y el Palacio de Congresos ascendía en un principio a 54 millones de euros pero acabó saliendo por 82 millones de euros. Los dirigentes aragoneses aseguraron que el evento había sido un auténtico éxito.
AVE Madrid  - Barcelona
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AVE Madrid - Barcelona

Las obras arrancaron en enero de 2002 con un presupuesto inicial de 6.822 millones de euros, pero cuando el servicio entró en funcionamiento en 2008, el coste total se había elevado hasta los 8.966 millones de euros, un 31,4% más. El Tribunal de Cuentas concluyó que la desviación fue fruto de “modificaciones de los contratos, de las obras complementarias y de emergencia, a las revisiones de precios y a las liquidaciones adicionales”.
Variante de Pajares
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Variante de Pajares

Las obras que deben llevar el AVE hasta el Principado de Asturias arrancaron en 2004. El encargado de poner la primera dovela fue el entonces ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos. Aseguró que las obras costarían 1.858 millones de euros. Pero desde entonces, el Estado ya se ha gastado 3.550 millones. Es decir, que el sobre coste supera los 1.600 millones de euros, y a las obras aún le quedan dos años para concluir.
Ciudad de la cultura de Santiago de Compostela
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Ciudad de la cultura de Santiago de Compostela

El Gobierno de Alberto Núñez Feijóo ha decidido anular la construcción de la segunda fase del mastodóntico proyecto concebido por Manuel Fraga en 1999. De los seis edificios proyectados en un principio sólo han sido construidos cuatro y los otros dos han aplazados para siempre. No es de extrañar, teniendo en cuenta el gasto que ha supuesto la Ciudad de la Cultura. En principio, el complejo iba a costar 108 millones de euros. Sin embargo, la Xunta se ha gastado en cuatro de sus edificios más de 400 millones de euros, un sobre coste cercano al 300%.
Terminal 4 del aeropuerto de Barajas
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Terminal 4 del aeropuerto de Barajas

Los planes iniciales de Aena, en 1997, contemplaban un gasto de 240 millones de euros. Dos años después se introdujeron modificaciones en el proyecto que elevaron su presupuesto hasta los 1.033 millones de euros. Sin embargo, en 2004, el Estado ya se había gastado en la infraestructura más de 4.500 millones de euros. Finalmente, cuando la obra fue inaugurado en 2006 por el entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, la T4 de Barajas había chupado 6.200 millones de euros de las arcas públicas.
M - 30 de Madrid
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M - 30 de Madrid

Es la obra por la que será recordado Alberto Ruiz Gallardón, el exalcalde de la capital y actual ministro de Justicia. Las obras arrancaron en 2004 con un gasto previsto de 1.700 millones de euros, aunque pronto se elevó el importe de las adjudicaciones por encima de 3.000 millones. En 2008, la licitación se cerró por 4.250 millones de euros. Sin embargo, el PP ha reconocido que el proyecto ha acabado costando a los madrileños más de 5.600 millones de euros. El PSOE suma a ese importe los intereses que el Consistorio deberá pagar hasta 2040 para sufragar el crédito con el que se financió. En total, según los socialistas, los habitantes de la capital deberán pagar de su bolsillo 10.406 millones de euros.
Reforma del Palacio de Correos de Madrid
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Reforma del Palacio de Correos de Madrid

Ruiz Gallardón decidió trasladar la sede del Ayuntamiento de Madrid al antiguo Palacio de Correos de la Plaza de Cibeles. El traslado implicó la cesión al Estado de suelo municipal a cambio de la titularidad del inmueble, pero el proyecto obligó al Consistorio a realizar unas obras de actualización que se excedieron de las previsiones iniciales. Los 40 millones de euros que el Ayuntamiento previó para el capítulo de obras terminaron superando la cifra de 120 millones de euros. En total, el cambio de sede salió a los madrileños por más de 530 millones de euros.
Línea 9 del Metro de Barcelona
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Línea 9 del Metro de Barcelona

Se ha convertido en uno de los mayores dolores de cabeza de la Generalitat. Arrancó como el proyecto estrella del tripartido en 2003 con un presupuesto inicial de 2.500 millones de euros. Sus 47,8 kilómetros de vías debían unir Badalona con el aeropuerto de El Prat. En total, 39 estaciones para la que iba a ser la línea de metro más larga del mundo. En la actualidad sólo hay nueve paradas de la línea operativas y el coste del proyecto se ha disparado ya hasta los 16.000 millones de euros, es decir, un 540% más de lo previsto inicialmente. Se cree que las obras no estarán completamente terminadas, al menos, hasta 2016.
Plataforma de almacén de gas del Proyecto Castor
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Plataforma de almacén de gas del Proyecto Castor

El almacén de gas Natural Castor, situado a 20 kilómetros de la costa de Vinarós,se proyectó en 2007. El BOE de 17 de septiembre de 2008 recogió su coste definitivo, una vez aplicadas las autorizaciones administrativas y ambientales: 1.289 millones de euros, el doble de los 600 presupuestados. Aunque la plataforma esté activa, todavía queda por decidir quién pagará los 1.700 millones de euros necesarios para su cierre. El Ministerio de Industria ha acudido al Tribunal Supremo para saber si esa cantidad tiene que salir de las arcas públicas o de la constructora, ACS.
Nuevo Hospital Universitario Central de Asturias
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Nuevo Hospital Universitario Central de Asturias

La construcción de este hospital arrancó en junio de 2005. El proyecto se adjudicó a un consorcio formado por Sacyr, Sánchez y Lago y la Constructora San José, gracias a un presupuesto inicial de 205 millones de euros. El pasar del tiempo elevó la cifra hasta 296 millones y su apertura, prevista para enero de 2013, ha sido aplazada a 2014. El retraso se debió a dos sobrecostes y para financiarlo el Gobierno recurrió a un préstamo del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y a 72 millones del Gobierno central. El contrato de arrendamiento se extiende hasta 2036 e incluye 1.588 millones que, según el gobierno local, pagarán “el gasto corriente de funcionamiento”.
Palacio de Congresos de Buenavista, Oviedo
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Palacio de Congresos de Buenavista, Oviedo

Centro Acuático de Madrid
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Centro Acuático de Madrid

118.000 metros cuadrados de superficie y aforo para 15.000 espectadores. Estas habrían tenido que ser las medidas del Centro Acuático de Madrid (en la foto, el proyecto), una idea planteada por la candidatura de la Ciudad Olímpica en 2000. Catorce años después, de un proyecto de 36,7 millones de euros se ha llegado al 70% de una obra que cuesta a los madrileños 193 millones de euros. Pese a que había sido planteado por unas Olimpiadas, una de las modificaciones se justificó con la necesidad de adaptarlo a las medidas olímpicas. Madridec, la empresa que lo gestionaba, ha quebrado en 2013.
Las 'setas' de Sevilla
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Las 'setas' de Sevilla

Las setas de la Encarnación, como se conoce popularmente el Metropol Parasol, fueron recientemente elegidas como finalistas del Premio de Arquitectura Contemporánea Mies van der Rohe, uno de los más prestigiosos del sector. A su sombra, sin embargo, se esconde un sobreprecio de más del 50%. La obra del arquitecto alemán Jürgen Mayer fue presupuestada en 51,2 millones de euros. En 2011, año de su inauguración (cuatro más tarde de la fecha prevista), se desveló su precio final: al menos 96 millones de euros. De un primer sobrecoste se hicieron cargo a medias el Ayuntamiento local y Sacyr, empresa constructora de la obra, mientras que los aumentos posteriores corrieron a cargo de las arcas locales.
Tranvía de Parla
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Tranvía de Parla

Velódromo Palma Arena
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Velódromo Palma Arena

El velódromo de Palma ya está en boca de todos, aunque su nombre se asocie más a uno de los mayores procesos de corrupción abiertos en España. En verano de 2007, el Govern Balear realizó una auditoría del pabellón deportivo construido durante la legislatura de Jaume Matas (2003 – 2007), por el elevado sobrecoste que había supuesto: 110 millones de euros, el doble de los presupuestado. De ahí salieron las sospechas de desvío de fondos públicos que dieron lugar a las primeras acusaciones por parte de la Fiscalía Anticorrupción, a raíz de una reclamación de pago de 35 millones de euros que remitió el nuevo Govern.
Auditorio y Palacio de Congresos de Cartagena
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Auditorio y Palacio de Congresos de Cartagena

Las obras fueron realizadas por empresas cercanas al antiguo alcalde, el socialista José Antonio Alonso, y las autorizó la actual regidora, Pilar Barreiro, del Partido Popular. Todo quedó en casa, también los modificados. El presupuesto inicial de la obra era de 20 millones de euros, pero terminó suponiendo a las arcas municipales 65: un sobrecoste superior al 200%. El problema fue un error de cálculo de los técnicos. Se les olvidó que el solar escogido para su edificación estaba a 25 metros del mar, una salvedad que provocó numerosas filtraciones y sigue obligando a achicar agua de los bajos de la infraestructura.

Los modificados de los contratos son un invento puramente español. Han permitido el engorde premeditado de todas las grandes constructoras del país, no sin la colaboración imprescindible de la clase política. Y con los contribuyentes como únicos pagadores de la fiesta.

Lo que pide Sacyr en Panamá no es nada extraño para la constructora. Es lo que esta empresa y el resto del colegas del mercado llevan décadas haciendo. Y la amenaza de paralizar las obras del canal y convertir su concurso-trampa en un problema político es su chantaje habitual, pensado para que los cargos electos se avengan a soltar dinero público. Sin límites.

Sólo en los últimos diez años, las constructoras han conseguido modificados al alza (nunca a la baja, curiosamente) superiores al 500%, como en la T4 de Barajas o en la Línea 9 del Metro de Barcelona. Y no se conoce el caso de ningún cargo político que haya presentado su dimisión por autorizar el pago de esos errores de cálculo. A lo peor se cierran con un informe intrascendente del Tribunal de Cuentas.

Aquí van algunos de los ejemplos más emblemáticos, pero los vericuetos de la administración territorial encierran muchos más casos. 

 

Fotografías: Instituciones Oficiales, Wikimedia Commons, EFE, Kedin.es

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