Las huellas del dolor de la mujer china

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Cao Mei Xing detail, 2008, (1921–2013). Jo Farrell
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Cao Mei Xing detail, 2008, (1921–2013). Jo Farrell

Zhang Xiu Ling. Jo Farrell
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Zhang Xiu Ling. Jo Farrell

Zhang Yun Ying [II], 2005, (b. 1928). Jo Farrell
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Zhang Yun Ying [II], 2005, (b. 1928). Jo Farrell

Su Xi Rong, 2008, (b. 1933). Jo Farrell
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Su Xi Rong, 2008, (b. 1933). Jo Farrell

Shi Yu Hong, 2008, (b. 1930). Jo Farrell
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Shi Yu Hong, 2008, (b. 1930). Jo Farrell

Zhao Hua Hong detail 2010, (1926–2013). Jo Farrell
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Zhao Hua Hong detail 2010, (1926–2013). Jo Farrell

Zhang Yun Ying (I). Jo Farrell
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Zhang Yun Ying (I). Jo Farrell

Hou Jun Rong detail. Jo Farrell
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Hou Jun Rong detail. Jo Farrell

Su Xi Rong detail, 75, (b. 1933). Jo Farrell
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Su Xi Rong detail, 75, (b. 1933). Jo Farrell

Liu Shiu Ying and her husband, 2006, (1926–2013). Jo Farrell
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Liu Shiu Ying and her husband, 2006, (1926–2013). Jo Farrell

Durante siglos la mujer en China fue anulada. Tener una hija en vez de un varón era considerado símbolo de deshonra, y cuando crecían su única opción era casarse con un hombre de buena familia. Siempre a la sombra del padre o del esposo. Para poder optar a una mejor posición a las niñas se las sometía al tradicional vendado de pies. Una técnica que consistía en romper los cuatro dedos más pequeños y vendarlos con seda o algodón. Un ritual que se repetía cada dos días durante los siguientes diez años.

Una práctica atroz, símbolo de la opresión machista sufrida por la mujer en el país asiático que se prohibió en 1911, pero que en muchas zonas rurales se siguió practicando hasta 1949. Mujeres que todavía viven, marcadas física y psicológicamente, y que ahora son el centro del trabajo de la fotógrafa Jo Farrell, que durante diez años ha estado conociendo a estas mujeres e inmortalizando sus pies. Su trabajo ha sido recogido en un libro titulado Living History: Bound Feet Women of China

La fotógrafa británica cuenta en Slate cómo fue conocer a todas estas mujeres que fueron “torturadas” para ser bellas para sus hombres, y luego marginadas por la sociedad por el mismo motivo, y destaca la sencillez de todas ellas para contar su historia y mostrar sus pies sin ningún tipo de vergüenza.

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