Es noticia
Menú
Estados Unidos quiere frenar la sangría de accidentes de tráfico por alcohol
  1. Motor
  2. Tráfico
UN ALCOHOLÍMETRO EN EL COCHE

Estados Unidos quiere frenar la sangría de accidentes de tráfico por alcohol

Más de 10.000 fallecidos en accidente de tráfico en EEUU cada año, un 28% del total, perdió la vida en siniestros provocados por el consumo de alcohol entre los conductores

Foto: Volvo lleva años trabajando en sistemas para evitar que los conductores puedan circular tras beber alcohol.
Volvo lleva años trabajando en sistemas para evitar que los conductores puedan circular tras beber alcohol.

El Senado norteamericano estudia la posibilidad de hacer obligatorio que todos los vehículos nuevos vendidos en Estados Unidos incorporen en un futuro próximo un sistema que no permita arrancar el vehículo cuando se ha bebido alcohol. Con ello, se busca reducir al máximo las más de 10.000 muertes provocadas cada año en aquel país por la conducción bajo los efectos del alcohol. Se puede estimar que cerca del 40% de las víctimas mortales del tráfico en el mundo, cerca de 1.2 millones de personas cada año, se producen por la conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas por parte del conductor.

Sin duda la conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas es un grave problema para la sociedad actual y para la seguridad vial en nuestras carreteras. No importa que hablemos de Estados Unidos, de España o de cualquier otro país del mundo, en muchos casos la siniestralidad está directamente relacionada con el consumo de esta sustancias.

Hace ya muchos años que algunos fabricantes de automóviles plantearon esta opción, aunque sin duda la más reconocida en este sentido fue la marca sueca Saab que llego a ofrecerlo en alguno de sus modelos, pero que rápidamente fue eliminado. Hablamos de un sistema que se desarrolló en los años 90 con el objetivo de evitar las muertes provocadas por el consumo de alcohol. Desde entonces, cada año siguen muriendo en las carreteras miles de personas en todo el mundo como consecuencia de este consumo.

placeholder Este es el sistema desarrollado por Saab a finales del siglo pasado.
Este es el sistema desarrollado por Saab a finales del siglo pasado.

Ahora, el gobierno norteamericano parece dispuesto a tomar una decisión definitiva ante un problema que requiere el impulso del poder legislativo en los países más importantes del mundo. La tecnología ya está disponible, solo hace falta implementarla y hacerla obligatoria. En Estados Unidos esta opción de hacer obligatorio un sistema que asegure que el conductor no ha bebido en exceso cuando se sienta el volante ha tomado nueva fuerza. Todo ello gracias al respaldo del grupo Mothers Against Drunk Driving, pero también cuenta con el fuerte respaldo del sector de las aseguradoras de automóviles y también de algunas asociaciones comerciales de venta de alcohol.

El instituto para la seguridad en las carreteras, IIHS, elaboró un estudio el pasado año en el que se analizaba que estos sistemas de detección de alcohol, que permiten prevenir la conducción en estado de ebriedad podrían salvar más de 9.000 vidas cada año solo en Estados Unidos. En 2019 fallecieron en aquel país unas 36.000 personas por accidente de tráfico. Es decir que podría evitar según este estudio un 25% de las muertes.

Coste económico

Los accidentes producidos por el alcohol le costaron al Estado norteamericano 44.000 millones de dólares y cerca de 210.000 millones si se analizan los costes sociales asociados con este tipo de accidentes, según un estudio elaborado en el año 2010 por el IIHS. En este sentido hay que destacar que cerca de 1 millón de personas son detenidas cada año por la policía en Estados Unidos por conducir bajo los efectos el alcohol.

placeholder Un camión equipado con un sistema que obliga al conductor a soplar antes de arrancar el vehículo.
Un camión equipado con un sistema que obliga al conductor a soplar antes de arrancar el vehículo.

Ahora, el único tema que hay que plantear es si la tecnología es lo suficientemente precisa como para que todos los coches nuevos incorporen de serie, y con una utilización obligatoria, este sistema. De momento, los fabricantes podrían utilizar diferentes sistemas mediante la detección del nivel de alcohol en sangre del conductor, al tocar el volante o el botón de arranque o podrían instalar sensores para monitorizar pasivamente la respiración del conductor o sus movimientos oculares.

El proyecto requiere la puesta en marcha por el departamento de transporte de Estados Unidos de un estándar de seguridad tecnológica en un plazo de los próximos tres años. Posteriormente los fabricantes contarán al menos con otros dos años para poder cumplirlo y empezar a incluirlo en los nuevos modelos.

Hay que tomar medidas drásticas para atajar un grave problema que cuesta, solo en Estados Unidos, 10.000 vidas cada año y que si se extrapola a nivel mundial pueden ser cerca de 400.000 personas fallecidas cada año. En España cerca del 45% de los conductores fallecidos en accidente de tráfico dieron positivo en alcohol o en drogas, o en ambas sustancias a la vez.

El Senado norteamericano estudia la posibilidad de hacer obligatorio que todos los vehículos nuevos vendidos en Estados Unidos incorporen en un futuro próximo un sistema que no permita arrancar el vehículo cuando se ha bebido alcohol. Con ello, se busca reducir al máximo las más de 10.000 muertes provocadas cada año en aquel país por la conducción bajo los efectos del alcohol. Se puede estimar que cerca del 40% de las víctimas mortales del tráfico en el mundo, cerca de 1.2 millones de personas cada año, se producen por la conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas por parte del conductor.

El redactor recomienda