El frío está aquí, y tu coche afronta el test más duro del año: ¿todo listo contra el invierno?
Llega el invierno y es importante tener el coche en perfectas condiciones. Porque aunque no lo creamos, las bajas temperaturas afectan a los vehículos, y no conviene confiarse. A tener en cuenta, sobre todo, neumáticos, frenos, batería o líquidos
Es vital revisar el estado de las ruedas, único elemento en contacto permanente con el asfalto. (Opel)
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S. S.
Faltan pocos días para que entremos en el invierno, la estación más fría del año, aunque muchas provincias españolas ya registren temperaturas muy bajas desde hace semanas. Sin embargo, todos los años se repite el mismo patrón:la llegada de esta estación coge con el pie cambiado a muchas personas, que no revisan los puntos más importantes del coche y se exponen a sufrir averías y otras incidencias. Debemos entender que no es lo mismo conducir en verano que en invierno, donde las horas de luz solar se acortan y se intensifican inclemencias como la niebla, la lluvia o la nieve. Por ello, si queremos evitar sustos al volante, es importante comprobar si hemos revisado los llamados puntos críticos del coche.
Hay que comprobar el desgaste, ya que la profundidad de dibujo nunca puede ser inferior a 1,6 milímetros.
Uno de los elementos más importantes de cualquier vehículo son los neumáticos, ya que están en contacto permanente con el asfalto, y por tanto, su buen estado es crucial para proporcionar una correcta adherencia. Según Euromaster, perteneciente al grupo Michelin, hay que seguir los siguientes pasos: vigilar la presión de los neumáticos, y poner o quitar lo que proceda, según lo estipulado por el fabricante; comprobar el desgaste, ya que la profundidad de dibujo nunca puede ser inferior a 1,6 milímetros; verificar que están bien montados; y realizar un control visual de la buena alineación de los mismos. Además, pese a que las ruedas puedan tener buen aspecto, también hay que comprobar que no estén desgastadas por dentro, ya que si esto sucede, puede ocasionar un pinchazo o peor, un reventón.
Y si las temperaturas son inferiores a los siete grados centígrados, la Fundación de la Confederación Nacional de Autoescuelas (FCNAE) aconseja montar ruedas de invierno. Otra opción son los neumáticos All Season, o 'todo tiempo', que mantienen las mismas prestaciones de agarre en condiciones de temperatura por debajo de los mencionados siete grados centígrados, y son una alternativa legal y reconocida por la DGT a la utilización de cadenas. Tampoco podemos olvidarnos del buen estado de la amortiguación y suspensión, ya que es clave para que un vehículo circule con estabilidad y bien asentado al asfalto. De hecho, el coche es un conjunto y si estos elementos no están en perfectas condiciones los neumáticos sufren un desgaste prematuro o irregular.
Hay que comprobar el desgaste de las pastillas de freno, y el estado y nivel del líquido de frenos.
El siguiente punto importante son los frenos, ya que con el piso mojado, la lluvia o la propia humedad ocasionada por la niebla, las condiciones del asfalto hacen que el vehículo necesite más metros para detenerse por completo en caso de frenada de emergencia. Por tanto, es primordial que el sistema de frenos esté en un estado óptimo. Hay que comprobar el desgaste de las pastillas de freno, realizar una medición del espesor de los discos y verificar tanto el estado como el nivel correcto del líquido de frenos, ya que los altos índices de humedad propios del invierno lo pueden hacer deteriorar de una forma más rápida. Al volante, si cuando pisamos el pedal de freno suena un chirrido, el coche vibra o notamos poca retención, son algunos indicativos de que algo negativo sucede en el sistema de frenos.
Luces y limpiaparabrisas
Parece evidente, pero si no tenemos una buena visibilidad es mucho más fácil tener un incidente con el coche. Además, siempre hay que cumplir la premisa de ver y ser vistos para evitar sustos. Por ello, es básico que todas las luces del vehículo estén en perfectas condiciones. Y cuando decimos todas son todas, desde las de posición, las cortas, las largas, los intermitentes o los antinieblas. Si detectamos que alguna de ellas está fundida, no tiene la intensidad necesaria o nos alerta un testigo del vehículo, es importante acudir rápidamente al taller. Porque además de ser un peligro vial, circular con una luz del vehículo fundida es una infracción sancionada con hasta 200 euros de multa.
Si alguna luz del coche está fundida, sea cual sea, hay que acudir rápidamente al taller.
Para ver correctamente, no solo hay que tener en perfecto estado las luces, también las escobillas del limpiaparabrisas, cuya goma exterior debe estar en óptimas condiciones para retirar correctamente el agua del cristal procedente de la lluvia o de la nieve derretida. Aquí hay algunas situaciones que nos indican un desgaste, por ejemplo, si al accionar las escobillas hacen ruido, incluso pese a estar el cristal mojado, o directamente, no limpian bien el cristal. De hecho, esa goma por desgaste o por suciedad, puede llegar a rayar tanto la luna delantera como la trasera.
Motor y batería
En El Confidencial siempre repetimos el mantra de que el motor es el 'corazón' del coche. Y es que cuidar su salud es primordial si queremos que nuestro vehículo dure muchos años. Por tanto, hay que vigilar su sangre, es decir, los niveles del aceite, al menos una vez al mes según Total Energies, acción que podemos hacer nosotros mismos, siempre y cuando el motor esté frío y el coche lo más horizontal posible. Según el RACE, primero hay que sacar la varilla del todo y limpiarla, ya que la primera medición puede dar un nivel erróneo. Después, se vuelve a introducir, y cuando se empapa de aceite de nuevo, se comprueba si el nivel está entre el máximo y el mínimo. Y, lógicamente, hay que realizar los cambios de aceite y filtros según lo estipule el fabricante. Lo habitual es reemplazarlo cada 15.000 o 30.000 kilómetros, un recorrido que suele hacerse al cabo de uno o dos años, según Repsol.
Si nos descuidamos y el nivel es muy bajo o directamente no hay, podemos llegar a gripar el motor.
Otro líquido fundamental del coche es el anticongelante. Un elemento sobre el que hay muchos mitos, ya que es vital en todas las estaciones del año. En invierno se encarga de evitar que el circuito de refrigeración se congele, y en verano se encarga de controlar la temperatura del motor y evitar su sobrecalentamiento. Es decir, impide que se dañen componentes importantes del vehículo. Por ello, si nos descuidamos y el nivel es muy bajo o directamente no hay, podemos llegar a gripar el motor.
Y para que todo el conjunto del coche trabaje de forma correctaes fundamental que la batería esté en buen estado, cuando es uno de los elementos que más sufre con temperaturas extremas, ya sea con días de excesivo calor o con temperaturas muy bajas o bajo cero. Curiosamente, en la época invernal es cuando más problemas se registran, según Euromaster. Por ello, se aconseja vigilar el estado de carga de la batería y del alternador, ya que muchas veces fallan sin previo aviso. Es cierto que en ocasiones el coche lanza ciertos mensajes como la lentitud de los elevalunas eléctricos a la hora de subir o bajar las ventanillas, o si hace algún "extraño" cuando se arranca. No obstante, si directamente hemos tenido un problema con la batería, o incluso si han tenido que arrancarnos el coche en un momento dado, es recomendable cambiarla directamente y así evitar quedarnos tirados en el momento más inoportuno.
Faltan pocos días para que entremos en el invierno, la estación más fría del año, aunque muchas provincias españolas ya registren temperaturas muy bajas desde hace semanas. Sin embargo, todos los años se repite el mismo patrón:la llegada de esta estación coge con el pie cambiado a muchas personas, que no revisan los puntos más importantes del coche y se exponen a sufrir averías y otras incidencias. Debemos entender que no es lo mismo conducir en verano que en invierno, donde las horas de luz solar se acortan y se intensifican inclemencias como la niebla, la lluvia o la nieve. Por ello, si queremos evitar sustos al volante, es importante comprobar si hemos revisado los llamados puntos críticos del coche.