Probamos el mejorado SEAT León, y su híbrido enchufable con hasta 133 kilómetros en eléctrico
Antes de verano, SEAT presentaba mejoras en el León, con más tecnología interior y cambios en la gama mecánica. Tras probar el nuevo híbrido enchufable hemos comprobado que es fácil superar los 100 kilómetros de alcance eléctrico
Por primera vez, el León cuenta con faros Matrix LED. (SEAT)
Por
Samuel Saco
En 2024, SEAT ha celebrado los aniversarios de dos de sus modelos más emblemáticos. Y es que si el Ibiza cumplía 40 años, el León celebra el 25 aniversario desde que llegó su primera generación al mercado. Y coincidiendo con sus bodas de plata, SEAT anunciaba meses atrás una pequeña actualización del compacto que, principalmente, se basaba en más tecnología interior y la renovación de su gama mecánica, con la principal novedad de la llegada de una nueva motorización híbrida enchufable e-Hybrid, siguiendo así los pasos de otros modelos del grupo Volkswagen como el Cupra Formentor, el Skoda Superb o el Volkswagen Tiguan. Esta variante PHEV permitía al León ofrecer una autonomía eléctrica de hasta 133 kilómetros, y después de probarlo, precisamente, en tierras leonesas, podemos decir que cumple con lo comprometido.
En la gama hay cuatro tipos de motores: diésel, gasolina, híbrido suave e híbrido enchufable.
Antes de explicar nuestras sensaciones al volante, es importante repasar las novedades que SEAT ha introducido en el León, tanto en su carrocería como de cinco puertas como en la variante familiar Sportstourer. Como decíamos, en el exterior no encontramos cambios, ya que la marca afirma que el diseño es uno de los principales reclamos de los clientes. Eso sí, por primera vez, llegan los Faros Matrix LED al compacto, ya que hasta ahora ofrecía Full LED. Dentro sí hay mejoras reseñables, pues hay un nuevo software HMI mejorado, se han rediseñado las pantallas tanto del cuadro de instrumentos (Digital Cockpit) de 10,25 pulgadas, como las pantallas de infoentrentenimiento, que ahora son de 12,9 pulgadas o de 10,4 si es el acabado Style, y se han incluido controles retroiluminados para manejar la temperatura y el volumen, junto a un cargador inalámbrico para móviles, que está refrigerado y amplía su potencia a 15 vatios.
Otro apartado donde hay novedades es en términos de seguridad, ya que el León ahora cuenta con más ADAS, de cara a cumplir la normativa europea, como son el reconocimiento de señales de tráfico, el sensor de aparcamiento delantero y trasero, o el asistente de cambio de carril autónomo, incluido en el Asistente de viaje conectado, que permite realizar una conducción semi autónoma de Nivel 2.
Ahora, la pantalla central es de 12,9 pulgadas, salvo en el acabado Style, que es de 10,4.
Todos estos elementos de equipamiento mencionados siempre vienen de serie en la nueva versión e-Hybrid, ya que está asociada al acabado FR. Esta versión híbrida enchufable combina un motor de gasolina 1.5 TSI de 150 CV con un motor eléctrico de 85 kW (115 CV), para alcanzar una potencia conjunta de 204 CV y un par motor de 350 Nm. La capacidad neta de la batería es de 19,7 kWh, de modo, que homologa una autonomía WLTP de hasta 133 kilómetros en modo completamente eléctrico, y, además, admite una carga en corriente continua de hasta 50 kW, que permite cargar la batería del 10% al 80% en 26 minutos, si se cumplen las condiciones adecudadas. También es posible recargar en corriente alterna a hasta 11 kW (antes era de 3,6 kW), completando una carga del cero al 100% en aproximadamente dos horas y media. Respecto a sus prestaciones, acelera de cero a 100 km/h en 7,7 segundos, alcanza una velocidad máxima de 220 km/h y puede circular hasta 140 km/h en modo eléctrico.
En cuanto a su precio, el León FR e-Hybrid de 204 CV tiene un precio de salida de 41.350 euros, pero SEAT afirma que durante 2025 mantendrá una promoción que reduce la tarifa de salida a 36.450 euros. Además, al tratarse de un híbrido enchufable con una autonomía eléctrica de más de 90 kilómetros se beneficia de las mismas ayudas que los 100% eléctricos, por tanto, es posible restar otros 4.500 euros del Plan Moves III, y otros 2.500 euros si se achatarra un coche antiguo. Al igual que hasta 3.000 euros de la deducción del IRPF. Por ello, en un escenario ideal, este PHEV podría costar desde 26.450 euros.
Todos los cambios llegan tanto a la versión de cinco puertas como al familiar Sportstourer.
En la oferta mecánica también hay más novedades, ya que la alternativa básica ahora es el motor 1.5 TSI de 115 CV y 220 Nm, de cuatro cilindros y asociado un cambio manual de seis velocidades, con un precio de desde 27.880 euros. Sustituye al anterior 1.0 TSI tricilíndrico, al que supera en 5 CV y en 20 Nm extra. Acelera de cero a 100 km/h en 10,7 segundos, alcanza una velocidad máxima de 197 km/h y tiene un consumo de combustible oficial es de 5,7 l/100 km. En el apartado diésel sigue a la venta el 2.0 TDI de 150 CV, desde 30.250 euros, siempre con cambio automático DSG y con un gasto medio en ciclo WLTP a partir de 4,7 l/100 km.
Más arriba se posicionan dos motores 1.5 eTSI con hibridación suave MHEV de 48 voltios, con cambio automático DSG y etiqueta eco de la DGT. Uno es completamente nuevo, con 115 CV de potencia (desde 29.460 euros), y un superior de 150 CV regresa a la gama del SEAT León, ya que hace algo más de un año desapareció de la gama del León de SEAT para ofrecerse exclusivamente en el León de Cupra. Y ya como tope de gama se posiciona el mencionado motor híbrido enchufable (PHEV) perteneciente a la nueva generación e-Hybrid, que además hemos probado.
Nos ponemos al volante del PHEV
La presentación internacional del primer SEAT León en 1999 tuvo lugar en León. Y, ahora, 25 años después hemos probado la actualización del modelo asociado a la mecánica e-Hybrid en la misma provincia. Ante nosotros tenemos un coche reconocible, ya que salió al mercado en 2020, pero que ha ido recibiendo continuas mejoras. Una vez que nos acomodamos y encontramos rápidamente nuestra posición ideal de conducir, nos disponemos a realizar una ruta de 75 kilómetros que nos lleva desde el centro de León a sus alrededores, donde utilizaremos carreteras secundarias, pero nada de autopista. Y aunque el e-Hybrid homologue una autonomía de hasta 133 kilómetros, en nuestra unidad se reduce a 127 kilómetros debido a las llantas de 18 pulgadas que equipa. Pero es más, antes de salir nuestro coche marca en el cuadro de instrumentos una autonomía de 118 kilómetros, cifra que debería de ser más que suficiente para cubrir nuestro trayecto en modo eléctrico, sin tocar la parte de gasolina.
En el modo híbrido, el motor de combustión y el eléctrico se combinan.
El coche siempre arranca en modo eléctrico cuando la temperatura exterior es superior a -28 grados centígrados. No obstante, en el apartado de gestión de la energía ubicado en la pantalla central seleccionamos el botón EV (modo eléctrico), para movernos con la parte eléctrica. A nuestra disposición también tenemos el modo Auto - Hybrid, el programa principal, donde el motor de combustión y el eléctrico se combinan. Aquí, el sistema favorece el uso eléctrico a bajas velocidades y da prioridad al propulsor de gasolina a velocidades más altas, con ambos motores operando en conjunto según se necesite. Además, en función de la situación, el coche por sí mismo puede avanzar por inercia, recuperar energía en deceleración o frenado, o impulsar el vehículo con el motor eléctrico y el de gasolina, conjuntamente.
En los primeros kilómetros encontramos una conducción muy agradable del compacto, ya que la dirección se percibe ágil y precisa, y la suspensión trabaja muy bien, ya que es confortable y equilibrada. Tampoco hay presencia de balanceos ni movimientos extraños de la carrocería. El motor dispone de la fuerza necesaria para mover los 4,36 metros de longitud y los 1.670 kilogramos de peso de esta versión con garantías, ya que cabe recordar que acelera de cero a 100 km/h en 7,7 segundos, cifra que no logra pegarnos al asiento, pero sí realizar cualquier adelantamiento o solventar una incorporación comprometida a una autopista. Además, esta mecánica se asocia bien al cambio automático DSG de seis velocidades.
En las mejoras introducidas, SEAT no ha hecho ningún cambio en la estética del compacto.
Al volante podemos ir jugando con las levas del coche, que permiten optimizar el nivel de recuperación, para así optimizar la conducción de forma automática. En su conjunto, este León e-Hybrid muestra una gran puesta a punto y si lo comparamos con la versión de combustión, dicha variante híbrida enchufable tiene una distribución de peso ligeramente mayor hacia el eje trasero, con un 55% en el eje delantero y un 45% en el trasero, debido a la ubicación de la batería de iones de litio bajo el piso, en la zona de los asientos traseros, con el fin de mejorar su comportamiento dinámico y la agilidad en curva rápida, según SEAT.
A esta conducción agradable que comentábamos ayuda la configuración del interior, ya que todos los elementos nos resultan conocidos, e interacturar con las pantallas o recurrir a cualquier mando físico es una tarea fácil. Además, los asientos también nos han convencido, ya que son confortables y tienen una buena sujeción lateral. Otro elemento a destacar son los frenos, que cumplen su trabajo sin mayor incoveniente, aunque es cierto que con la frenada regenerativa en muchas ocasiones no hacemos uso del pedal, pues en muchas situaciones si logramos anticiparnos con la deceleración del coche podemos entrar en la siguiente curva o perder la velocidad suficiente si tenemos ante nosotros, por ejemplo, un coche que ha ralentizado la marcha.
El nuevo e-Hybrid admite una potencia de carga en corriente continua de hasta 50 kW.
Después de completar los 75 kilómetros de la ruta, el resultado es un consumo medio de 0,7 l/100 km. Por tanto, en algún momento el coche ha recurrido a la parte de gasolina, seguramente, en alguna aceleración enérgica. Mientras, el consumo eléctrico es de 15,5 kWh, pero lo más reseñable es que la instrumentación todavía marca una autonomía eléctrica restante de 47 kilómetros. Y si hacemos la suma, 75 kilómetros recorridos más 47 restantes son 122 kilómetros de autonomía. Un resultado que nos indica que con esta motorización e-Hybrid de 204 CV es fácil hacer autonomías eléctricas superiores a los 100 kilómetros, especialmente, si hacemos una conducción cotidiana y sin prisas, como fue nuestro caso, ya que si nos pesa el pie y realizamos una conducción más deportiva, lógicamente, el alcance será menor.
En 2024, SEAT ha celebrado los aniversarios de dos de sus modelos más emblemáticos. Y es que si el Ibiza cumplía 40 años, el León celebra el 25 aniversario desde que llegó su primera generación al mercado. Y coincidiendo con sus bodas de plata, SEAT anunciaba meses atrás una pequeña actualización del compacto que, principalmente, se basaba en más tecnología interior y la renovación de su gama mecánica, con la principal novedad de la llegada de una nueva motorización híbrida enchufable e-Hybrid, siguiendo así los pasos de otros modelos del grupo Volkswagen como el Cupra Formentor, el Skoda Superb o el Volkswagen Tiguan. Esta variante PHEV permitía al León ofrecer una autonomía eléctrica de hasta 133 kilómetros, y después de probarlo, precisamente, en tierras leonesas, podemos decir que cumple con lo comprometido.