Así va el Dongfeng Box, un pequeño eléctrico chino con mucho equipo y buen precio
El mercado de los pequeños utilitarios eléctricos sigue creciendo, y una de las últimas incorporaciones es el Dongfeng Box, un coche de 4,03 metros, 95 CV y 310 kilómetros de autonomía media con magnífica relación entre equipamiento y precio
Resulta curioso que se hable con frecuencia de la escasez de coches eléctricos pequeños en el mercado europeo cuando, en realidad, los hay desde hace muchos años. Remontándonos un poco al pasado, podemos traer aquí, por ejemplo, al trío de Volkswagen Group formado por el Seat Mii Electric, el Skoda Citigo iV o el propio Volkswagen e-Up!, y en la oferta actual hay también utilitarios eléctricos para dar y tomar, pues si hablamos de los más compactos y urbanos tenemos ejemplos como el Dacia Spring, los Fiat 500e y Abarth 500e, el Mini Cooper E o los recientes Leapmotor T03, Renault 5 o su derivado deportivo, el Alpine A290, mientras que si ponemos el listón algo más arriba, con 4,10 metros de longitud como tope, el abanico se amplía todavía más: Jeep Avenger Eléctrico, Opel Corsa Electric y Peugeot E-208, más otros que acaban de llegar como el Citroën ë-C3, el Lancia Ypsilon Elettrica o el Mini Aceman.
Y a todos ellos se suma ahora otro más, llegado desde China, que viene a situarse en cierto modo entre el primer grupo, de coches eléctricos muy urbanos, y el segundo, donde hay utilitarios algo mayores y mucho más polivalentes. Nos referimos al Dongfeng Box, el primer vehículo lanzado por esta marca en nuestro país, aunque el grupo del mismo nombre ya había desvelado meses atrás algunos modelos de otras de sus marcas, como el Voyah Free o el MHero I. Al contrario que estas dos firmas, de filosofía más exclusiva y prémium, Dongfeng se caracteriza por unos productos más accesibles, y el Box es buen ejemplo de ello. Un utilitario de cinco puertas y cinco plazas, con 4,03 metros de longitud por 1,81 de ancho y 1,57 de alto, y un maletero de 326 litros: 310 ofrece el Citroën ë-C3, que mide casi lo mismo de largo (4,02 metros), y 288 litros el Dacia Spring, que se conforma con 3,70 metros y cuatro plazas, y acaba de ser actualizado a fondo.
Frente a estos dos últimos, que en la práctica serán sus directos rivales, el Dongfeng Box trata de situarse un escalón por encima en términos de refinamiento, y de ahí que la firma china haya optado por arrancar su comercialización con la versión más equipada de las tres que acabarán formando la gama: el Box Plus, mientras que para más adelante, posiblemente en 2026, se esperan las variantes Pro y básica, esta última con un precio estimado de 21.990 euros. Pero hasta que llegue ese momento, el Box Plus ya a la venta, y que hemos probado, nace con una factura de 25.995 euros, que se quedarán en 18.995 si podemos acogernos a la ayuda máxima del plan Moves III, vigente como mínimo hasta el 31 de diciembre. Aunque a esas cifras deberemos sumar la matriculación, el transporte y la preentrega, lo que puede suponer unos 600 euros extra.
Un Box que propone una estética muy particular, bien diferenciada de la de sus rivales y que parece atraer miradas, aunque algunos quieren ver en su aspecto ciertas analogías con productos de la nueva Smart. Sea como fuere, el cliente podrá escoger entre tres pinturas de carrocería monocolor (blanco, azul y morado), y otras dos bitono: azul con techo blanco y morado con techo blanco. Aunque, salvo que pidamos nuestro coche blanco, las otras alternativas implican un coste extra de 600 euros.
El habitáculo del Dongfeng Box se caracteriza también por un diseño innovador, una llamativa calidad de materiales y diversas soluciones prácticas y de confort que sí contribuyen a lograr una atmósfera interior con mucha prestancia. Por ejemplo, la luz ambiental tiene 32 colores para elegir, y la parte superior de los revestimientos de las puertas, así como la parte inferior del salpicadero, están rematadas en material mullido y agradable al tacto. Y frente al pasajero delantero, justo sobre el original cajón que sustituye a la guantera tradicional, hay dos tiras con costuras que recuerdan las asas de un bolso.
E incluso más que esos detalles elegantes, lo que más llama la atención al entrar en el Box es su completísimo equipamiento de serie, destacando la cámara 360o, asiento del conductor eléctrico con memoria, calefactado, ventilado y con masaje, climatizador automático, entrada sin llave, sensor de lluvia, faros adaptativos con encendido de luces automáticas, equipo de sonido con seis altavoces, volante multifunción, carga inalámbrica para el smartphone y llantas de aleación de 17 pulgadas con neumáticos 215/55, entre muchos otros elementos.
Y si hablamos de seguridad, la dotación no es menos generosa, pues hay airbag frontales y laterales delanteros, y airbag de cortina delante y detrás, y la batería también dispone de un avanzado sistema de desconexión activa de la alimentación en caso de colisión. En cuanto a las ayudas a la conducción, 14 son los ADAS que vienen de serie: frenado de emergencia (AEB), aviso de colisión frontal (FCW), advertencia de salida de carril (LDW), asistencia de mantenimiento de carril (LKA), reconocimiento de señales de tráfico (TSR), control inteligente de velocidad (ISA), asistencia en Atascos (TJA), asistencia en la conducción en autopistas (HWA), control de crucero adaptativo (ACC), asistente de arranque en pendientes (Autohold), asistencia automática de aparcamiento y advertencia de conducción con fatiga (DMS).
Pero en nuestro rápido repaso del interior encontramos unas cuantas cosas que nos gustan menos, y algunas son importantes. Por ejemplo, que el Box tenga cinco plazas pero solo cuatro reposacabezas, lo que deja al ocupante central trasero muy expuesto, o que no haya limpialuneta posterior. Y el maletero, aunque amplio, reúne otros dos fallos: no hay bandeja cubremaletero, lo que deja a la vista el equipaje o lo que allí dejemos, y el respaldo posterior se abate como una sola pieza, lo que resta versatilidad si viajamos tres o cuatro personas, pues no podremos agrandar la zona de carga. Pero, a cambio, el espacio para las piernas en la segunda fila es muy amplio, y en eso tienen que ver los 2,66 metros de distancia entre ejes, cuando en el nuevo Renault 5 o en el Citroën ë-C3 es de solo 2,54 metros, por ejemplo.
Plataforma Quantum Qrchitecture 3
Esa gran batalla, en comparación con su talla, y la generosa anchura son argumentos técnicos que derivan de la moderna plataforma Quantum Qrchitecture 3, estrenada por el Box y que permite un mejor aprovechamiento de espacio, además de ser compatible en el futuro con baterías de estado sólido y con la carga ultrarrápida.
En cualquier caso, el Dongfeng Box que sale ahora a la venta en España cuenta con una batería LFP (litio, hierro y fosfato) de 42,3 kWh de capacidad útil, suministrada por la firma china CATL y que, al admitir potencias en corriente continua de hasta 75 kW, puede recargarse del 20 al 80% en solo 30 minutos, mientras que para la recarga en corriente alterna, la potencia máxima es de 6,6 kW. Además, dispone de carga bidireccional con función V2L, que permite alimentar herramientas eléctricas o pequeños electrodomésticos con nuestro coche. Asimismo, la autonomía media en ciclo WLTP es de 310 kilómetros, y de 340 en ciclo urbano.
En cuanto a la potencia del motor, ubicado delante y que anima las ruedas de ese eje, rinde 70 kW (95 CV) y 160 Nm de par máximo, siendo la velocidad máxima de 140 km/h, que alcanza con relativa facilidad, por más que no conozcamos, por ahora, cuál es la aceleración de cero a 100 km/h. Sí sabemos, en cambio, que el consumo medio homologado en ciclo WLTP es de 15,6 kWh/100 km.
Nuestra primera vez con el Box
Dongfeng aterriza en España tras firmar una alianza estratégica con la compañía portuguesa Salvador Caetano Auto para distribuir sus automóviles en nuestro país, contando ya con concesionarios oficiales en Madrid, Málaga, Barcelona, Santander, Oviedo, Murcia, Valladolid, Puerto de Santa María, Bilbao y Palma de Mallorca, aunque al finalizar el año serán ya 18 los puntos de venta y posventa, y esperan concluir el próximo 2025 con 28 concesionarios, que serán compartidos con las otras dos marcas del grupo: Voyah y MHero. Para todas ellas, y para Xpeng, que tendrá su propia red de concesionarios independiente, Salvador Caetano Auto cuenta con un almacén central de recambios en la localidad madrileña de Mejorada del Campo, con servicio de entrega urgente en 24 horas para servicios oficiales.
Aprovechando que las primeras unidades del Dongfeng habían llegado a nuestro país desde su fábrica en Wuhan, El Confidencial se ha podido poner al volante de este nuevo utilitario eléctrico, cuyas expectativas de venta no son precisamente moderadas: unas 700 unidades en su primer año completo. Con garantía de tres años o 120.000 kilómetros para el conjunto del coche, y ocho años o 160.000 kilómetros para la batería.
Y cuando accedes al interior, lo primero que llama la atención es que ninguna de las cuatro puertas laterales tiene marco en la ventanilla, un detalle constructivo que solía estar reservado a los coches deportivos o a las marcas más caras. El habitáculo te recibe bien, pues es amplio y tiene asientos cómodos, y los primeros materiales que palpas a tu alrededor son llamativamente refinados. Hemos visto coches de marcas prémium con plásticos bastante peores, de manera que la primera impresión es buena. Además, el asiento del conductor se regula eléctricamente, lo cual nos parece un verdadero lujo, aunque el volante, curiosamente, solo se ajusta en altura, no en profundidad. Pero bastan unos pocos minutos para familiarizarse con todo, pues prima la sencillez, aunque nos gustaría que algunos datos ofrecidos por la instrumentación digital tuviesen algo más de tamaño, o que la enorme pantalla central táctil, de 12 pulgadas, contase con conectividad Apple CarPlay, aunque ese es un mal común a otros productos made in China.
Con la palanca selectora de los programas de cambio, situada a la derecha del volante, engranamos la D y empezamos a circular con mucha suavidad. Es lo normal en los coches eléctricos, pero se agradece más cuando se trata de productos de precios asequibles como este. Estamos circulando primero por ciudad, y ya vemos que este será uno de los escenarios favoritos del Box, porque es ágil y aprovecha sus poco más de cuatro metros de largo para moverse bien entre el tráfico, con respuestas al acelerador más que correctas. Puede que 95 CV sean suficientes para callejear, pero nos falta por ver cómo dan de sí en carretera o vías rápidas.
Y resolvemos pronto la duda, porque dirigimos nuestro Dongfeng Box hacia una autovía y vemos que hay reserva de potencia suficiente para incorporarnos con seguridad a la calzada, o para mantener el velocímetro entre 120 y 130 km/h, incluso en repechos. Por encima, todavía hay un poco de margen, pues el velocímetro va ligeramente más allá de los 140 km/h anunciados. Pero preferimos mantenernos en el límite legal, porque la dirección es bastante suave y transmite una cierta sensación de flotación. Nada grave, en cualquier caso. Además, los 95 CV y esos 160 Nm de par dan la talla en carreteras de doble sentido si toca realizar un adelantamiento, porque la respuesta, sin ser impetuosa, sí es progresiva y resolutiva.
También nos gusta cómo apoya el utilitario chino en las curvas, pues sin necesidad de una suspensión firme e incómoda, se ha conseguido un buen control de la carrocería, con el balanceo justo en los virajes más cerrados o al girar en rotondas. Los frenos cumplen a la perfeccción, y también podemos graduar desde la pantalla central la intensidad de la retención al desacelerar, de manera que en vías de curvas, o circulando por ciudad, el usuario puede quitar algo de trabajo al pedal de freno. Y también podrá escoger entre tres modos de conducción: Normal, Eco y Sport.
El caso es que ponemos rumbo de nuevo hacia Madrid con una buena impresión general del primer Dongfeng a la venta en España, un Box que no ha querido basar sus argumentos en un precio de derribo, sino en una relación precio/equipamiento muy satisfactoria. Además, concluimos nuestro rápido test con un consumo medio real inferior a 16 kWh/100 km, bastante poco teniendo en cuenta que el ritmo de marcha no fue precisamente ahorrador, lo que permite intuir promedios de gasto realmente ajustados, y especialmente en ciudad, donde el Box permitirá disfrutar bastante a sus conductores.
Resulta curioso que se hable con frecuencia de la escasez de coches eléctricos pequeños en el mercado europeo cuando, en realidad, los hay desde hace muchos años. Remontándonos un poco al pasado, podemos traer aquí, por ejemplo, al trío de Volkswagen Group formado por el Seat Mii Electric, el Skoda Citigo iV o el propio Volkswagen e-Up!, y en la oferta actual hay también utilitarios eléctricos para dar y tomar, pues si hablamos de los más compactos y urbanos tenemos ejemplos como el Dacia Spring, los Fiat 500e y Abarth 500e, el Mini Cooper E o los recientes Leapmotor T03, Renault 5 o su derivado deportivo, el Alpine A290, mientras que si ponemos el listón algo más arriba, con 4,10 metros de longitud como tope, el abanico se amplía todavía más: Jeep Avenger Eléctrico, Opel Corsa Electric y Peugeot E-208, más otros que acaban de llegar como el Citroën ë-C3, el Lancia Ypsilon Elettrica o el Mini Aceman.