España está acelerando la instalación de puntos de recarga eléctrica, pero hay una pega
El Barómetro de la Movilidad, que mide trimestralmente el progreso de cada país hacia la implantación del vehículo eléctrico, percibe avances en España, pues compramos más coches enchufables. Pero con la red de recarga... más cantidad que calidad
La mayoría de los puntos de carga instalados en España son de baja potencia. (Anfac)
Por
Pedro Martín
El Barómetro de la Electromovilidad, un informe trimestral que toma el pulso al proceso hacia la movilidad eléctrica en Europa y que en nuestro país elabora Anfac, la patronal española de los fabricantes de automóviles, señala en su última edición, correspondiente al primer trimestre del 2025, que la infraestructura española de recarga de acceso público ha aumentado en los últimos tres meses como nunca hasta ahora. Porque tomando como referencia la situación a 31 de diciembre de 2024, hasta el 31 de marzo ha crecido un 20%, y los 7.633 nuevos puntos sitúan la red de recarga de nuestro país en 46.358 puntos de acceso público. De hecho, desde Anfac destacan que en un solo trimestre, el desarrollo se ha aproximado al que protagonizó la red durante todo el año pasado, lo que los autores del estudio valoran como “un avance significativo en el camino hacia la electrificación en España”.
Aunque desde Anafc también denuncian que el incremento podría ser aún mucho mayor si se pusieran en funcionamiento los 13.072 puntos de recarga instalados que, a 31 de marzo, no se encuentran operativos por diferentes motivos, pues de estar activos, la red de recarga en España contaría ya con 59.430 puntos de recarga de acceso público.
Un Renault 5 eléctrico recarga su batería en una estación pública de la provincia de Palencia.
En todo caso, España progresa en el indicador de infraestructura de recarga, que aumenta dos puntos respecto al anterior trimestre y ya alcanza los 11,6 puntos sobre los 100 que definen el valor ideal, encabezando la clasificación por comunidades Castilla y León, con 18,5 puntos sobre 100, seguida por Navarra (17), Cantabria (16,6) y Cataluña (15,7); si bien las mejoras más significativas en los últimos tres meses estudiados se observan en Aragón, que crece 3,8 puntos, seguida por Navarra (+3,5), Castilla y León (+3,3), Cantabria (+3,3) y Extremadura (+3), regiones en las que se dan dos circunstancias: más puntos de recarga de acceso público disponibles y mayor despliegue de puntos de carga rápida.
En el conjunto del continente, el indicador de infraestructura de recarga alcanza ya los 21 puntos sobre 100, a pesar de que el crecimiento durante el primer trimestre del año muestra una desaceleración, pues avanza de media solo 2,2 puntos. No obstante, eso es más de lo que crece el indicador español, de manera que nuestro país, como ya es costumbre, sigue alejándose de la media europea; y no digamos de los mejores territorios en cuanto a infraestructura de recarga, pues Países Bajos y Noruega registran crecimientos en el primer trimestre de 6 y 3,5 puntos, respectivamente.
Mucho cargador de baja potencia
Al final del primer trimestre de 2025, la red de recarga rápida de acceso público (de 150 kW o más potencia) solo representa en España el 8,6% de la red total, con 4.008 puntos de recarga, después de que en enero, febrero y marzo hayan abierto al público 601 puntos de recarga de más de 150 kW, de los que 152 puntos anuncian más de 250 kW.
A ojos de Anfac, ese dato muestra la necesidad de seguir aumentando la red de carga rápida y ultrarrápida en España, siendo especialmente acuciante la situación en el ámbito interurbano, donde, por ejemplo, los vehículos pesados necesitarán una mayor infraestructura para poder lograr los objetivos de descarbonización fijados por la Unión Europea.
En España, solo el 30% de los puntos de carga de acceso público tienen más de 22 kW de potencia.
De hecho, en el primer trimestre del 2025 se han instalado 4.725 puntos de recarga con potencia de 22 kW o inferior, de manera que el 70% de los puntos de recarga de acceso público existentes en España son de baja potencia, lo que implica tiempos de recarga de varias horas, todo un obstáculo para el despliegue en España del vehículo eléctrico, pues los modelos actualmente a la venta permiten potencias de carga cada vez mayores en corriente continua, una posibilidad a la que no se puede sacar provecho con cargadores de baja potencia.
Los coches enchufables, a más
Pero, para conocer la velocidad del proceso hacia la movilidad eléctrica sin emisiones, el Barómetro de la Electromovilidad no analiza solo la infraestructura de recarga de acceso público, sino también la matriculación de vehículo enchufables, es decir, eléctricos puros (BEV) e híbridos enchufables (PHEV). Y en el primer trimestre, el indicador de mercado de vehículos enchufables (Anfac habla de “vehículos electrificados”, lo que puede generar confusión porque los híbridos autorrecargables HEV y los híbridos suaves MHEV también lo son) ha avanzado en España 1,2 puntos, alcanzando los 22,6 sobre 100. La patronal de los fabricantes destaca que entre enero y marzo se vendieron 39.741 unidades entre BEV y PHEV, el 14,2% del mercado, y Anfac confía en que este impulso continúe tras el reciente anuncio de la renovación del Plan Moves III hasta final de año.
En cuanto a los datos por comunidades, Madrid continúa liderando la clasificación nacional, con 36,3 puntos sobre 100 en el indicador de matriculación de coches enchufables, seguida de Navarra (29,9), Cataluña (24,9) y la Comunidad Valenciana (22,9), siendo este último el territorio donde más ha crecido el índice: 2,9 puntos más, lo que se explica por el plan Reinicia Auto+, que contempla ayudas para sustituir los vehículos afectados por la gota fría del pasado otoño.
En lo que va de año, las matriculaciones en España de eléctricos e híbridos enchufables han crecido.
Curiosamente, la evolución de la media europea ha sido más baja que la española, pues crece solo 0,6 puntos en el primer trimestre, para situar el indicador de mercado de vehículos enchufables en 39,2 sobre 100. La causa ha sido el retroceso de un punto de Francia y el lento crecimiento de Alemania, que sube solo 0,6 puntos. En el polo opuesto destacan los aumentos de Noruega (+4,5), Países Bajos (+3,9) y Reino Unido (+2,9). Y España no puede cantar victoria, pues a pesar del avance en el primer trimestre, se mantiene en los puestos de cola europeos en cuanto a la penetración del vehículo enchufable, y solo superamos a Hungría (20,8), Italia (19,7) y Chequia (19,3).
Nuestro indicador global sigue mal
El Barómetro de Electromovilidad de Anfac, a modo de conclusión, combina la situación de nuestra red de recarga de acceso público con el ritmo de matriculación de vehículos enchufables para elaborar el indicador global de electromovilidad, que en España sube 1,6 puntos respecto al trimestre anterior, para situarse en una puntuación de 17,1 sobre los 100 que señalan el cumplimiento de objetivos. Y eso supone, por primera vez, crecer a un ritmo incluso mayor que el conjunto de Europa, que solo avanzó 1,4 puntos en estos tres meses, aunque para situar su media en 30,1 puntos sobre 100, casi el doble que nuestro país.
A 31 de marzo, la clasificación europea en cuanto al indicador global de electromovilidad sigue encabezada por Noruega, con 111 puntos sobre 100 (es el único país que se sitúa ya por encima de los objetivos), seguido por Países Bajos (84,0), Francia (36,4), Reino Unido (34,8), Alemania (33,8) y Portugal (33,8), pero mientras que Francia se ha estancado y solo progresó 0,1 puntos en el trimestre, Países Bajos y Noruega ascendieron, respectivamente, 4,9 y 4,0 puntos.
El Moves puede ser decisivo
Para José López-Tafall, director general de Anfac, resulta destacable el avance de la electromovilidad en España en el último periodo analizado: “cerramos un primer trimestre con datos muy positivos, pues el mercado electrificado sigue creciendo, con un 14,2% de cuota para los eléctricos puros e híbridos enchufables, y la infraestructura de recarga sigue expandiéndose, facilitando y acelerando la adopción de la movilidad eléctrica. Y gracias al anuncio de la puesta en marcha de nuevo del plan Moves, esperamos que esta tendencia se acelere aún más en los próximos meses. Si conseguimos mantener y reforzar esta tendencia lograremos nuestro mayor reto, que es recuperar el terreno perdido con los países líderes y situar a España como un auténtico hub de electromovilidad. Creo que con algo de trabajo conjunto de todos quizá estemos a las puertas de lograr esa mayor velocidad”.
El Barómetro de la Electromovilidad, un informe trimestral que toma el pulso al proceso hacia la movilidad eléctrica en Europa y que en nuestro país elabora Anfac, la patronal española de los fabricantes de automóviles, señala en su última edición, correspondiente al primer trimestre del 2025, que la infraestructura española de recarga de acceso público ha aumentado en los últimos tres meses como nunca hasta ahora. Porque tomando como referencia la situación a 31 de diciembre de 2024, hasta el 31 de marzo ha crecido un 20%, y los 7.633 nuevos puntos sitúan la red de recarga de nuestro país en 46.358 puntos de acceso público. De hecho, desde Anfac destacan que en un solo trimestre, el desarrollo se ha aproximado al que protagonizó la red durante todo el año pasado, lo que los autores del estudio valoran como “un avance significativo en el camino hacia la electrificación en España”.