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Nueva ración de realidad en la España de la electromovilidad: el 21% de los cargadores no van
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Piden la señalización de los puntos de carga

Nueva ración de realidad en la España de la electromovilidad: el 21% de los cargadores no van

El último informe sobre el avance de la electromovilidad en España debería invitar a la reflexión. Como los anteriores, que iban en idéntica línea. Porque además de venderse muy pocos vehículos enchufables, la red de carga no crece correctamente

Foto: Varios coches enchufables recargan sus baterías en la calle. (Mobilize)
Varios coches enchufables recargan sus baterías en la calle. (Mobilize)

Cada trimestre, y esto es algo que explicamos de nuevo cada tres meses, la asociación que agrupa en España a los fabricantes de automóviles, Anfac, publica su Barómetro de la Electromovilidad, un informe que analiza, básicamente, cómo evolucionan los dos factores que más influyen en la adaptación a la movilidad eléctrica de nuestro país, lo que permite comparar con el proceso en el resto de Europa: por un lado, la matriculación de vehículos enchufables, ya sean eléctricos puros (BEV) o híbridos enchufables (PHEV); y, por otro, el número de puntos de recarga de acceso público instalados, con especial atención a la potencia de los mismos y a si funcionan o no lo hacen.

Y, como ya les sonará a muchos de otras veces, cada nueva publicación del estudio supone un varapalo al progreso de España en ese campo, porque ni se venden los vehículos enchufables que contemplaban los optimistas pronósticos de Gobierno o fabricantes, ni la infraestructura de recarga pública se extiende al ritmo previsto y necesario, de manera que nuestro país parece abonado a los últimos puestos del continente, de acuerdo con el indicador global sobre electromovilidad que se desprende de cada barómetro de Anfac. Y el informe recién publicado, que se fija en los datos correspondientes al tercer trimestre del año, no altera en lo sustancial el rumbo anterior.

placeholder De los puntos de carga de acceso público instalados, solos están en funcionamiento el 79%. (TotalEnergies)
De los puntos de carga de acceso público instalados, solos están en funcionamiento el 79%. (TotalEnergies)

Porque nuestro país sigue progresando despacio y, como resultado de ello, continúa en los últimos puestos de Europa. La novedad en este caso es que se reduce la distancia respecto a la media continental, aunque más por deméritos ajenos que por nuestros propios méritos. Porque España, aunque crece, lo hace muy lentamente, hasta el punto de que nuestro índice global sube solo una décima: de 15,2 a 15,3 sobre 100. Pero eso coincide con un descenso de la media europea, pues el índice global cae medio punto en tres meses, de 29,1 a 28,6 sobre 100, arrastrado especialmente por el estancamiento de las ventas de vehículos enchufables en el principal mercado de la UE: Alemania.

El lento crecimiento de la red

La noticia positiva del informe, en lo relativo a España, es que los puntos de recarga de acceso público siguen creciendo, concretamente un 6,1% en comparación con el trimestre anterior, y que gracias a eso ya había, a 30 de septiembre, 37.876 puntos operativos en nuestro país. Es decir, 2.178 más que el 30 de junio. Pero lejos de cantar victoria, los autores del informe destacan que continuamos lejos del objetivo, pues el plan Fit for 55 de la Comisión Europea había fijado para nuestro país un mínimo de 63.500 puntos de carga públicos al finalizar el 2024; lo que ya parece inalcanzable. Y hay dos razones: la primera, que hay menos puntos instalados de los necesarios; la segunda, que existen muchos puntos instalados pero fuera de uso por uno u otro motivo.

En concreto, a 30 septiembre había en España 10.333 puntos de carga instalados que no funcionaban, lo que supone más del 21% del total: uno de cada cinco. Anfac explica que, de estar todos ellos operativos también, nuestro país contaría ya con 48.209 puntos de carga de acceso público, mucho más cerca de los 63.500 planeados para fin de año y por encima de los 45.000 que el documento europeo Fit for 55 contemplaba como deseable para España al final del 2023.

placeholder Los puntos de recarga de alta potencia siguen representando una pequeña parte del total.
Los puntos de recarga de alta potencia siguen representando una pequeña parte del total.

Y lejos de solucionarse el cuello de botella que parece existir en la puesta en sevicio de los cargadores que se van instalando en España, el problema se acrecienta, pues esos 10.333 cargadores de acceso público que no van por uno u otro motivo son 1.188 más que los 9.145 fuera de uso existentes en nuestro país tres meses antes. Entre otras razones, porque la media de tiempo necesario para poner en funcionamiento en nuestro país un nuevo punto de carga ya instalado ronda el año, cuando en Francia y Portugal, nuestros vecinos más próximos, el promedio se sitúa en torno al mes.

Pese a todo, en el tercer trimestre del año el indicador relativo a la infraestructura de recarga obtiene en España una valoración de 9,3 puntos sobre 100, lo que supone 0,5 puntos más que en el trimestre previo. Por comparar, la media europea sigue muy por encima de la española, pues el indicador de la infraestructura de recarga en la UE se sitúa ya en 18,5 puntos. De hecho, España pierde un puesto en la clasificación para hundirse todavía más en la cola continental, y por detrás de nuestro país solo se encuentran ya Chequia, con 6,7 puntos, y Hungría, farolillo rojo europeo en cuanto a red de carga eléctrica: 4,2 puntos. A nivel nacional, los mayores crecimientos se han registrado en Asturias, que aumenta 2,1 puntos; Cantabria, con 1,5 puntos más, y Extremadura, que crece 1,2 puntos.

Red de alta potencia escasa

En cuanto al desarrollo de la infraestructura de recarga rápida y ultrarrápida, el Barómetro de la Electromovilidad de Anfac concluye que solo el 29% de los puntos de recarga de acceso público tienen una potencia superior a 22 kW, cuando el objetivo estimado por la asociación de los fabricantes de automóviles en nuestro país era que el 51% de los puntos contasen con potencias superiores a los 22 kW al finalizar este 2024. Por tanto, y Anfac lo resume con meridiana claridad, "en el 71% de los puntos de recarga con los que cuenta España, el tiempo para la recarga es de entre tres y 19 horas".

Asimismo, la red de carga ultrarrápida, compuesta por los puntos con potencia superior o igual a 150 kW, ha aumentado en 293 nuevos cargadores del 30 de junio al 30 de septiembre, de forma que España tiene ya 2.705 puntos de este tipo, lo que representa solo el 7,1% del total de puntos de acceso público operativos.

Desde Anfac señalan que si no se resuelven estos cuellos de botella en la infraestructura de carga de acceso público, la implantación de los vehículos eléctricos podría verse aún más limitada. Por ello, sus responsables insisten en la necesidad de establecer herramientas que faciliten un despliegue de la red de puntos de carga en capilaridad, cantidad y calidad, apostando por la creación de un Centro Estatal que se gestione desde el Ministerio de Transportes para la coordinación y garantía del desarrollo de esta red nacional. Y recuerdan, de nuevo, que es necesario seguir mejorando el actual mapa de la infraestructura de carga, puesto en marcha por el Ministerio para la Transición Ecológica, para que contenga información exacta y en tiempo real de ubicación, disponibilidad, funcionamiento y precios de la energía en los cargadores instalados en España.

Ventas: la otra pata que cojea

En el tercer trimestre de 2024, el indicador nacional de penetración del vehículo electrificado (Anfac llama así a los vehículos enchufables, ya sean BEV o PHEV) obtuvo una valoración de 21,3 puntos sobre 100, lo que supone un descenso de una décima respecto al trimestre anterior. Un mal resultado debido a la caída de las matriculaciones de los vehículos electrificados durante los dos primeros meses del tercer trimestre, que el fuerte repunte de septiembre no pudo compensar. Así las cosas, a 30 de septiembre se habían vendido en España solo 80.232 turismos electrificados (eléctricos más híbridos enchufables), lo que supone menos del 30% del cumplimiento del objetivo anual, establecido en 280.000, lo que nos deja muy lejos de satisfacer los objetivos para nuestro país imaginados desde Bruselas con su plan Fit for 55.

placeholder Las ventas de coches electrificados, ya sean eléctricos o híbridos PHEV, siguen siendo bajas en España.
Las ventas de coches electrificados, ya sean eléctricos o híbridos PHEV, siguen siendo bajas en España.

En cuanto a nuestra posición dentro de Europa, España se mantiene en los puestos de cola continentales, solo por delante de Hungría (20,5 en el índice de penetración del vehículo electrificado), Italia (19,0) y Chequia (16,5). Y, como en el caso de España, el indicador medio europeo cayó en el tercer trimestre 1,6 puntos frente al anterior, debido a los fuertes retrocesos registrados en Alemania, con una disminución de 5,6 puntos a causa de la eliminación de los estímulos a la compra de vehículos eléctricos a finales del pasado año, y cuya repercusión se ha sentido durante lo que va del 2024. Y Francia, que mantiene una evolución positiva respecto al año anterior, también retrocedió durante el tercer trimestre: 1,2 puntos de caída. Por el contrario, Portugal crecía 0,6 puntos y Reino Unido subia un punto.

Puntos de carga no señalizados

Para José López-Tafall, director general de Anfac, “el presente y futuro de la automoción y de la movilidad pasan por la electrificación. Nos encontramos en un momento crucial de transformación para el sector y entre todos, administración, fabricantes y el ecosistema de la movilidad, tenemos que hacer un esfuerzo por avanzar en la electrificación y que sea una opción atractiva y real de compra para los ciudadanos. Hasta el 31 de diciembre se pueden tener ayudas públicas de hasta 10.000 euros por la compra de un eléctrico. También, vemos que la red de recarga de acceso público sigue aumentando en España, ya contamos con cerca de 40.000 puntos de recarga, una cifra suficiente para el actual parque electrificado y poder viajar entre cualquier punto de nuestro territorio. Pero lo cierto es que los millones de euros que están invirtiendo los fabricantes y los operadores de carga no se hacen visibles porque, por ejemplo, no tenemos señales en la carretera que nos indiquen dónde están las electrolineras, cuando sí tenemos las que nos indican hoteles, gasolineras o un monumento histórico. Estas señales de punto de recarga están ya diseñadas y aprobadas hace más de dos años por la DGT, pero no se están instalando. Desde Anfac, consideramos que esta señalética contribuye a dar más confianza al usuario del vehículo eléctrico en su carga; y por eso hemos pedido al Gobierno que lance y ejecute un plan de choque para que, en tres meses, la recarga que existe en nuestras carreteras esté señalizada en toda la red viaria nacional. Si esto pudo hacerse cuando se modificó la velocidad máxima, no entendemos que ahora se tarde años”.

Cada trimestre, y esto es algo que explicamos de nuevo cada tres meses, la asociación que agrupa en España a los fabricantes de automóviles, Anfac, publica su Barómetro de la Electromovilidad, un informe que analiza, básicamente, cómo evolucionan los dos factores que más influyen en la adaptación a la movilidad eléctrica de nuestro país, lo que permite comparar con el proceso en el resto de Europa: por un lado, la matriculación de vehículos enchufables, ya sean eléctricos puros (BEV) o híbridos enchufables (PHEV); y, por otro, el número de puntos de recarga de acceso público instalados, con especial atención a la potencia de los mismos y a si funcionan o no lo hacen.

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