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Aston Martin DBR22, un biplaza sin techo ideal para viajar (por ejemplo) a Asturias
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Motor V12 y 319 km/h de velocidad punta

Aston Martin DBR22, un biplaza sin techo ideal para viajar (por ejemplo) a Asturias

Este viernes debuta en la ciudad californiana de Monterey el DBR22, la última creación de Aston Martin para sus clientes más afortunados. Con 715 CV de potencia y carrocería abierta, pide a gritos poner un piloto de F1 a sus mandos

Foto: Del DBR22 se fabricará una cortísima serie, pero la marca no habla de precio. (Aston Martin)
Del DBR22 se fabricará una cortísima serie, pero la marca no habla de precio. (Aston Martin)

Teniendo en cuenta que los fabricantes de vehículos deportivos suelen utilizar a sus pilotos en nómina para que pongan la guinda al desarrollo de sus mejores máquinas, no sería extraño que, en unos meses, Fernando Alonso conduzca al límite en pista un DBR22 para dar su opinión y colaborar en la puesta a punto final de un coche, exclusivo como pocos, que verá la luz este viernes durante la Car Week de Monterey, a orillas del Pacífico, y más concretamente en su concurso de elegancia de Pebble Beach. Allí suelen congregarse algunos de los vehículos más asombrosos del momento, rodeados de valiosos automóviles clásicos y de algunos de los más acaudalados aficionados del mundo, y allí es donde la firma británica mostrará por vez primera un biplaza que nace como concepto de diseño pero que acabará siendo fabricado por Q by Aston Martin en una corta de serie, sobre la que no conocemos por ahora ni el número de unidades ni el precio.

placeholder El nuevo Aston Martin DBR22, junto al DBR1 de 1951 en el que se inspira.
El nuevo Aston Martin DBR22, junto al DBR1 de 1951 en el que se inspira.

Un departamento, Q by Aston Martin, que se encarga de los trabajos más lujosos y artesanales de la marca, y que ahora celebra sus primeros diez años de existencia, tiempo en el que ha creado otras series limitadas como el Victor, del que se hicieron 77 coches; el Vulcan, del que se produjeron solo 24 unidades, o el Vantage V600, reservado a 14 clientes repartidos por todo el planeta. Y el Aston Martin DBR22, que se inspira en modelos legendarios de competición de la casa como el DB3S de 1953, famoso en su día por las curvas de su carrocería y su eficiencia aerodinámica, o el DBR1 de 1959, ganador en Le Mans con Carroll Shelby y Roy Salvadori al volante, podría ser aún más exclusivo que los tres citados.

placeholder Las jorobas posteriores replican la forma del DBR1, aunque en el DBR22 hay dos por ser biplaza.
Las jorobas posteriores replican la forma del DBR1, aunque en el DBR22 hay dos por ser biplaza.

No hablamos en realidad de un descapotable, sino directamente de un coche abierto, sin techo, lo que viene llamándose 'open-cockpit'. Es decir, va un punto más allá del concepto roadster; porque también tiene dos plazas, pero mientras un roadster sí cuenta con un techo escamoteable que podemos quitar o poner, el DBR22 carece de capota. Como un monoplaza de competición, pero para el conductor y su acompañante, que aquí podríamos cambiar por piloto y copiloto. Sin duda, uno de los productos más asombrosos en los 109 años de historia de Aston Martin, empezando por unas líneas en las que sus diseñadores han echado el resto, pues la carrocería cuenta con un mínimo número de paneles para generar la impresión de una forma esculpida, y muy muscular.

placeholder Sin techo, pues el DBR12 no es un roadster, sino un 'open-cockpit', un coche abierto.
Sin techo, pues el DBR12 no es un roadster, sino un 'open-cockpit', un coche abierto.

En la vista delantera llama la atención la enorme boca frontal con lamas de fibra de carbono, que replica el diseño del DBR1, o el largo capó, con una gran ranura de ventilación que, a modo de herradura, recorre casi toda sus superficie para ventilar perfectamente el motor V12 Twin-Turbo de 5,2 litros ubicado debajo. Aunque para sorpresa, la que genera la ausencia de un parabrisas al uso, sustituido por un pequeño derivabrisas cuya función es 'apartar' el flujo de aire de los dos ocupantes a medida que ganamos velocidad. Y a ambos lados, los retrovisores exteriores, montados sobre la parte delantera de las puertas y que van sobre estilizados soportes de fibra de carbono, también muy aerodinámicos.

placeholder Las llantas, de 21 pulgadas y 14 radios, se han diseñado específicamente para el DBR22.
Las llantas, de 21 pulgadas y 14 radios, se han diseñado específicamente para el DBR22.

Las llantas, de 21 pulgadas y con 14 radios, han sido especialmente diseñadas para el DBR22, y además de ser más ligeras de lo habitual cuentan con una tuerca central, como en los modelos de competición, y están disponibles en varios tonos a elegir. Al igual que el color de carrocería, pues aunque el coche que se exhibirá en Pebble Beach recurre a un verde clásico de la marca, cada futuro cliente podrá escoger su pintura preferida gracias al programa 'Paint to Sample' de la división Q by Aston Martin.

En cuanto al interior, uso masivo de la piel y de la fibra de carbono, y diseño limpio y sencillo pensado básicamente en el conductor/piloto, con tres puntos de atención principales: la instrumentación, la pantalla central táctil de infoentretenimiento y los mandos agrupados en la consola central. Y tras los asientos, sendas jorobas aerodinámicas que también cumplen funciones de seguridad antivuelco, y que se prolongan hacia la zona posterior de la carrocería, detalle que se inspira claramente en el DBR1, aunque multiplicado por dos en el caso de este nuevo DBR22 porque hay dos plazas.

placeholder Sin techo e incluso sin parabrisas, porque el flujo de aire lo desvía un discreto derivabrisas frontal.
Sin techo e incluso sin parabrisas, porque el flujo de aire lo desvía un discreto derivabrisas frontal.

Y en la zaga se ha optado por una delgada óptica que recorre de parte a parte el ancho de la carrocería. Junto a ella, un panel perforado permite forzar la extracción del aire caliente del interior generado por la mecánica, mientras que en la zona inferior encontramos un difusor aerodinámico y la pareja de grandes salidas de escape en el centro.

Una mecánica a la altura

Pero si la imagen externa del DBR22 no deja indiferente, la parte mecánica es la que podríamos esperar en una máquina de aspecto tan deportivo. Porque la marca de Gaydon ha elegido para su nueva criatura un 5.2 V12 de gasolina con doble turbocompresor que rinde 715 CV de potencia máxima y 753 Nm de par, valores que asociados a la transmisión automática de ocho marchas, con levas en el volante, permiten anunciar una aceleración de 0 a 60 millas por hora en 3,4 segundos (añadamos una o dos décimas para estimar el paso de 0 a 100 km/h) o una velocidad máxima de 319 km/h que, recordemos, consigue 'al aire libre'...

placeholder La boca frontal rinde homenaje a la característica parte delantera del DBR1 de 1959.
La boca frontal rinde homenaje a la característica parte delantera del DBR1 de 1959.

Para asimilar semejantes prestaciones, los ingenieros de la casa han recurridos a exclusivos paneles delante y detrás que optimizan la rigidez torsional, mientras que la suspensión incorpora amortiguadores adaptativos que permiten ajustar la firmeza del conjunto a cada escenario, pues podremos elegir un tarado más suave y cómodo en carretera o uno más firme para circuito que minimice cualquier balanceo o cabeceo de la carrocería en curva. Y el DBR22 se convierte en el primer Aston Martin que recurre a un subchasis creado mediante impresora 3D a partir de aluminio, solución que no solo ha permitido reducir el peso sin perder resistencia, sino que también se ha mostrado como un sistema de producción idóneo para series limitadas compuestas por tan pocas unidades.

Teniendo en cuenta que los fabricantes de vehículos deportivos suelen utilizar a sus pilotos en nómina para que pongan la guinda al desarrollo de sus mejores máquinas, no sería extraño que, en unos meses, Fernando Alonso conduzca al límite en pista un DBR22 para dar su opinión y colaborar en la puesta a punto final de un coche, exclusivo como pocos, que verá la luz este viernes durante la Car Week de Monterey, a orillas del Pacífico, y más concretamente en su concurso de elegancia de Pebble Beach. Allí suelen congregarse algunos de los vehículos más asombrosos del momento, rodeados de valiosos automóviles clásicos y de algunos de los más acaudalados aficionados del mundo, y allí es donde la firma británica mostrará por vez primera un biplaza que nace como concepto de diseño pero que acabará siendo fabricado por Q by Aston Martin en una corta de serie, sobre la que no conocemos por ahora ni el número de unidades ni el precio.

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