La primera revolución del coche eléctrico está aquí: Stellantis prueba ya baterías de estado sólido
Por sus muchas ventajas, desde hace años se anuncian las baterías de estado sólido como el avance más decisivo del coche eléctrico, y esta nueva tecnología sigue dando pasos. Ahora es Stellantis la que confirma su calendario: llegan en 2026
El nuevo Dodge Charger Daytona equipará ya baterías de estado sólido en 2026. (Stellantis)
Por
P. Martín
El grupo automovilistico Stellantis y la empresa de tecnología avanzada Factorial, socios desde que la primera invirtió 75 millones de dólares (69,5 millones de euros) en la segunda en 2021, acaban de anunciar que su colaboración para acelerar el desarrollo y lanzamiento de vehículos eléctricos de nueva generación impulsados por baterías de electrolito sólido ha dado un nuevo paso, pues acaban de arrancar las pruebas de los Dodge Charger Daytona,un modelo deportivo que, equipado con batería de estado sólido de Factorial, aparecerá en 2026, dedicándose estos dos próximos años de ensayos a validar la nueva tecnología y evaluar su rendimiento en condiciones de conducción reales.
El Dodge Charger Daytona será uno de los primeros coches con plataforma STLA Large.
En concreto, Factorial suministrará a Stellantis celdas basadas en su tecnología patentada de baterías de estado sólido FEST, que presume de una densidad de energía específica superior a 390 Wh/kg. Una mayor densidad energética que se traduce en ventajas sustanciales frente a las baterías tradicionales de iones de litio, como un menor peso, de manera que las marcas de coches podrán equipar baterías más compactas que las actuales, pero con una autonomía similar, o baterías del tamaño de las actuales, pero con una autonomía muy superior, que en algún caso ya superaría los 1.000 kilómetros de media, según han divulgado diversas marcas. Además, se anuncian también mejoras en las prestaciones o en la seguridad, ya que las baterías de electrolito sólido eliminarían el riesgo de incendio, y ayudarán a reducir aún más el coste total del vehículo con el paso del tiempo, de modo que los fabricantes planean incorporar este avance, de forma progresiva, a la próxima generación de vehículos eléctricos.
Durante casi dos años se probará el rendimiento y fiabilidad de la moderna batería de Factorial.
Para el estreno de esta innovadora tecnología en sus coches, Stellantis ha elegido la plataforma multienergía STLA Large, dedicada a los SUV eléctricos de mayor tamaño y los vehículos de altas prestaciones, y su uso está previsto en diferentes modelos de sus marcas Jeep, Dodge, Chrysler, Alfa Romeo y Maserati, hasta un máximo de dos millones de vehículos en todo el mundo cada año. Entre los avances anunciados en su momento para esta plataforma figura una carga ultrarrápida, de hasta 4,5 kWh por minuto, de modo que bastarían 15 minutos para reponer más de 67 kWh en la batería.
"Esta flota de demostración es un hito importante en nuestra asociación con Factorial", explicaba Ned Curic, máximo responsable de Ingeniería y Tecnología de Stellantis. "Al integrar la innovadora solución de baterías de Factorial en la plataforma STLA Large, estamos validando su potencial para mejorar nuestra gama de vehículos eléctricos, garantizando que los clientes se beneficien de un mejor rendimiento, mayor autonomía y tiempos de carga más rápidos en los próximos años".
Otras marcas también avanzan
Pero el anuncio de Stellantis, que siempre contempló la llegada de las primeras baterías de estado sólido a sus coches para 2025 o 2026, no es una isla en el océano, porque prácticamente todos los fabricantes de automóviles y de baterías trabajan en esta tecnología, considerada por los expertos como la primera gran revolución del vehículo eléctrico moderno. Por ejemplo, la firma china Nio anunció a comienzos del pasado año que sus berlinas eléctricas ET5 y ET7 serían los primeros con batería de electrolito sólido, concretamente de 150 kWh, fabricada por Beijing WeLion Energy Technology y con más de 1.000 kilómetros de autonomía, aunque esa cifra corresponde al ciclo de homologación chino CLTC, mucho menos exigente que el WLTP europeo.
El Nio ES6 es el primer SUV del mundo equipado con una batería de estado sólido.
Y a ellos sumó poco después el ES6, que se convertía de esa manera en el primer SUV del mundo dotado de una batería de estado sólido, una tecnología que, entre sus virtudes, también presume de una menor sensibilidad a las temperaturas muy bajas o muy altas. Y esa batería de 150 kWh nos confirma algunas de las ventajas que aporta la nueva tecnología, pues consigue esa capacidad energética con un peso de 575 kilos, cuando la batería de iones de litio tradicional usada en el ES6, de 100 kWh, pesa 555 kilos: solo 20 menos.
El IM L6 llega a Europa en 2025, ya con baterías de estado sólido de gran autonomía.
También desde China, la nueva marca IM (Intelligent Mobility), perteneciente como MG a SAIC Motor, anunciaba meses atrás que lanzará muy pronto coches eléctricos equipados con batería de estado sólido; exactamente en 2025, cuando debutará en Europa con dos de sus cuatro modelos: la berlina L6, un sedán ejecutivo de 4,93 metros de longitud, y el LS6, un SUV de 4,90 metros. Para ambos, y a la espera de la homologación definitiva, se estiman valores de autonomía elevados, con más de 600 kilómetros de media en las versiones básicas y más de 800 en las superiores, de acuerdo con el ciclo WLTP. Eso correspondería también a más de 1.000 kilómetros de alcance entre recargas, según el ciclo chino CLTC, o a unos 650 kilómetros con el ciclo EPA estadounidense.
Lo que sorprende en el caso de la batería de electrolito sólido de Stellantis y Factorial para el Dodge Charger Daytona es la elevada densidad energética lograda, pues esos 390 Wh/kg superan por mucho los valores anunciados por Nio, que para su batería de estado sólido de 150 kWh indica una densidad de 261 Wh/kg, muy superior, a su vez, a los 180 Wh/kg de la batería convencional de iones de litio usada por la marca china en sus ET5, ET7 y ES6.
El grupo automovilistico Stellantis y la empresa de tecnología avanzada Factorial, socios desde que la primera invirtió 75 millones de dólares (69,5 millones de euros) en la segunda en 2021, acaban de anunciar que su colaboración para acelerar el desarrollo y lanzamiento de vehículos eléctricos de nueva generación impulsados por baterías de electrolito sólido ha dado un nuevo paso, pues acaban de arrancar las pruebas de los Dodge Charger Daytona,un modelo deportivo que, equipado con batería de estado sólido de Factorial, aparecerá en 2026, dedicándose estos dos próximos años de ensayos a validar la nueva tecnología y evaluar su rendimiento en condiciones de conducción reales.