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Buena sintonía del Gobierno con el sector de la automoción
El Gobierno ha decidido aplicar una moratoria, ya aprobada en otros cinco países de la Unión Europea, para retrasar la aplicación definitiva del nuevo ciclo de homologación
El Gobierno de España ha decidido aplicar una moratoria, ya aprobada en otros cinco países de la Unión Europea, para retrasar la aplicación definitiva del nuevo ciclo de homologación de vehículos nuevos WLTP. Supone una importante decisión que viene a dar un poco de tranquilidad al sector del automóvil, a los fabricantes, a la distribución y a los concesionarios. Pero sobre todo es una medida importante para los usuarios y demuestra la sensibilidad del Gobierno con un sector clave en la economía española.
Como ya seguro que saben muchos lectores, el ciclo NEDC usado hasta le fecha se puso en marcha en la Unión Europea en el año 1992 y desde entonces las pruebas de homologación se han basado en hacer mediciones en un laboratorio, a velocidades estabilizadas, sin frenadas. El nuevo ciclo WLTP supone una aproximación a las condiciones reales de utilización e incluye más tiempo de pruebas, velocidades más altas y más kilómetros recorridos además de pruebas reales de conducción.
Desde ayer, los nuevos criterios para evaluar las emisiones de CO2 de un vehículo nuevo, de las que depende en España el pago del impuesto de matriculación, se hacen en base a un valor correlado entre los antiguos valores del NEDC y los del nuevo WLTP. Pero desde el 1 de enero iba a ser obligatorio aplicar solo el valor del nuevo WLTP. En torno a un 20 % superior en cuanto a consumos y emisiones de CO2 al del anterior NEDC.
La moratoria que ahora ha aprobado el Gobierno hará que durante los próximos dos años, y hasta el 1 de enero de 2021, se mantenga el valor correlado entre ambos ciclos de homologación que se aplica desde ayer y hasta el final de este año. Esta misma medida ya se ha adoptado en Francia, Austria, República Checa, Suecia o Bélgica, y otros países están valorando su aplicación. En estos cinco países se fabrican coches y por eso han sido los primeros en aplicar esta moratoria para reducir los problemas de su industria. Algo a lo que ahora se suma España.
Esto servirá para evitar que un cambio muy importante de cara al futuro, con el que se va a poder reducir la contaminación provocada por el automóvil, se tenga que hacer de una manera apresurada. Y eso creo que es muy positivo. Se evitarán precipitaciones, se reducirá el caos del mercado del automóvil, las plantas de fabricación volverán a trabajar en unas condiciones habituales y se evitarán problemas para muchos usuarios que tenían que cambiar de coche y no sabían qué hacer. En el lado contrario, seguro que hay muchas personas que se oponen frontalmente a esta moratoria y que quieren que se apliquen las nuevas normas más restrictivas cuanto antes. Todo depende de los objetivos y las necesidades de cada uno.
Los coches modernos emiten bastante poco, sobre todo muchísimo menos que los de hace diez años (hasta un 85 % menos de emisiones de NOx en los vehículos diésel), pero el problema que tenemos en España es que la edad media del parque circulante es de 12 años, y subiendo. Está muy bien conseguir que los coches nuevos sean todavía menos contaminantes, incluso que sean cero emisiones, que sería lo ideal. El problema es que no hay infraestructura para recargar esos coches eléctricos. Y aunque la hubiera, todavía hay 18 centrales en España que producen electricidad quemando carbón y emitiendo cientos de toneladas de CO2. Todo el sector de automoción ha valorado positivamente esta decisión del Gobierno. Desde la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC), su vicepresidente ejecutivo, Mario Armero, ha destacado que esta medida limita la posible caída de la demanda que se hubiera producido por un incremento de la tributación sobre cada automóvil nuevo y consigue un “entorno de estabilidad para el mercado en los próximos años”.
Opinión Menos aumento de tributación
Desde ANFAC se asegura que este periodo de transición es especialmente relevante porque el incremento de la tributación que suponía la implantación del WLTP era muy negativo para los vehículos que se fabrican en España, que suponen un 24 % del total de las matriculaciones. Estos vehículos pertenecen a segmentos más pequeños y son más sensibles a aumentos de precio, como el que provocaría el impuesto de Matriculación.
ANFAC está en conversaciones con el Ministerio de Industria y el Ministerio de Transición Ecológica para establecer un acuerdo marco estratégico que plantee el cambio hacia una nueva fiscalidad para el automóvil, que incluya criterios medioambientales y que esté orientada a gravar el uso y no la compra del vehículo. Sería también la manera de potenciar la producción y comercialización de vehículos cero y de bajas emisiones.
Esta mesa de la movilidad permitiría dar pasos importantes para el desarrollo en España de la movilidad inteligente, la descarbonización del transporte y la mejora de la calidad del aire. También supondría generar un entorno de diálogo público-privado para poder crear criterios homogéneos y uniformes en los planes de calidad del aire tanto a nivel regional como local. La decisión del Gobierno con esta moratoria demuestra que el nuevo Ejecutivo tiene sensibilidad con el sector del automóvil. Y con ello se pueden abordar todos estos cambios tan importantes para el futuro de la movilidad en España sin poner en riesgo un sector industrial que supone el 10 % del PIB español.
El Gobierno de España ha decidido aplicar una moratoria, ya aprobada en otros cinco países de la Unión Europea, para retrasar la aplicación definitiva del nuevo ciclo de homologación de vehículos nuevos WLTP. Supone una importante decisión que viene a dar un poco de tranquilidad al sector del automóvil, a los fabricantes, a la distribución y a los concesionarios. Pero sobre todo es una medida importante para los usuarios y demuestra la sensibilidad del Gobierno con un sector clave en la economía española.