La Justicia ha dado la razón a un conductor y obliga a la DGT a devolverle cuatro puntos del carné que le fueron retirados por una multa no notificada correctamente. La resolución, dictada en Burgos, refuerza la idea de que una sanción mal tramitada no puede mantener sus efectos ni en el plano económico ni en la pérdida de puntos.
La sentencia de la jueza de la Plaza nº 2 de la Sección de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal de Instancia de Burgos condena a la Dirección General de Tráfico después de que el Ministerio de Hacienda anulara la parte económica de la multa. El caso fue recurrido por Automovilistas Europeos Asociados (AEA), que actuó en defensa del conductor afectado por una infracción por exceso de velocidad que, según quedó acreditado, no le fue comunicada de forma correcta.
En su resolución, la sentencia considera que “sería contrario al principio constitucional de seguridad jurídica el que para dos órganos del Estado unos hechos existieran y a la vez no existieran”. Sobre esa base, AEA sostiene que la retirada de puntos no puede mantenerse cuando la sanción económica ha sido anulada por defectos de notificación. En la misma línea se pronuncia su presidente, Mario Arnaldo, al afirmar que “la pérdida de puntos va unida a la multa como la sombra al cuerpo” y que no tiene sentido que Hacienda anule la multa mientras Tráfico conserve la detracción de puntos.
El caso se inició cuando el automovilista supo de la sanción solo después de que Hacienda le reclamara el pago con un recargo del 20%. Más tarde, y a raíz de los recursos planteados por AEA, también descubrió que la DGT le había restado cuatro puntos del permiso de conducir. Aunque el Tribunal Económico-Administrativo Regional de Castilla y León anuló la sanción económica, Tráfico no devolvió los puntos hasta esta resolución judicial. Para Mario Arnaldo, este fallo supone “un nuevo varapalo jurídico” a la postura mantenida por la DGT durante años y puede afectar, según sus cálculos, a unos 50.000 conductores en situaciones similares.
La Justicia ha dado la razón a un conductor y obliga a la DGT a devolverle cuatro puntos del carné que le fueron retirados por una multa no notificada correctamente. La resolución, dictada en Burgos, refuerza la idea de que una sanción mal tramitada no puede mantener sus efectos ni en el plano económico ni en la pérdida de puntos.