La polémica sobre las multas por exceso de velocidad y la supuesta obligación de incluir dos fotografías en la notificación ha vuelto a ganar fuerza tras la difusión de varios vídeos en redes sociales. En ellos se sostiene que una sanción basada en un radar no sería válida si no incorpora dos imágenes distintas del vehículo, una idea que ha generado confusión entre numerosos conductores.
Ante esta situación, el especialista en Educación Vial Rafael Villalba ha intervenido para aclarar qué dice realmente la normativa vigente. Según explica, el Real Decreto 320/1994, que regula el procedimiento sancionador en materia de tráfico, no establece en ningún punto que la notificación deba incluir un número concreto de fotografías. Tal y como resume el experto, "no existe ninguna obligación de que la notificación incluya dos fotos".
Villalba detalla que muchos cinemómetros actuales captan entre tres y cinco imágenes para asegurar la fiabilidad de la medición, pero estas quedan incorporadas al expediente administrativo y no al documento que recibe el ciudadano. "Se confunde expediente con notificación", explica, al tiempo que critica que buena parte de la información viral sobre este asunto procede de contenidos que no citan fuentes oficiales ni revisan la legislación en vigor.
Además, el especialista recuerda que la Dirección General de Tráfico (DGT), a través de la Directriz 2023/15, aclara que modelos como el Indra Cirano 500 no están obligados a captar dos fotogramas, ya que su sistema se basa en una única imagen certificada. Por último, advierte del riesgo de presentar recursos infundados y subraya que solo prosperan cuando existe un error real, como una incorrecta aplicación del margen de tolerancia previsto por la normativa.
La polémica sobre las multas por exceso de velocidad y la supuesta obligación de incluir dos fotografías en la notificación ha vuelto a ganar fuerza tras la difusión de varios vídeos en redes sociales. En ellos se sostiene que una sanción basada en un radar no sería válida si no incorpora dos imágenes distintas del vehículo, una idea que ha generado confusión entre numerosos conductores.