Mantener el nivel de aceite en buen estado es una de las tareas más esenciales para garantizar la vida útil del motor y evitar averías graves. El lubricante permite reducir la fricción entre las piezas, prevenir el sobrecalentamiento y asegurar el funcionamiento correcto del vehículo. Por eso, cualquier pérdida, por mínima que parezca, puede convertirse en un problema costoso si no se detecta y repara a tiempo.
Un descuido en el aceite puede derivar en daños que serían completamente evitables con revisiones periódicas. Lo recomendable es comprobar el nivel una vez al mes y siempre antes de emprender un viaje largo, además de respetar los intervalos de cambio marcados por el fabricante.
Una gota en el suelo puede esconder medio litro perdido
El mecánico Felipe Sacristán ha compartido en la cuenta de TikTok Taller mecánico Redista un caso que ilustra lo peligrosa que puede ser una fuga aparentemente insignificante. “Os voy a comentar un caso. Aquí tenemos este coche, ha venido a mantenimiento y el cliente nos dice que hace aproximadamente 15 días ha visto una gotita de aceite en el suelo de su garaje”, explica.
Cuando el equipo desmontó los protectores para revisar la zona, la situación era muy distinta a lo que el conductor imaginaba. Según detalla Sacristán, “pues la verdad es que cuando él ha visto una gotita, el coche ya había perdido más de medio litro y se había ido acumulando en la cantidad de protectores que lleva el coche debajo”.
De ahí su advertencia directa: “Cuando veáis una gota de aceite en el suelo, id inmediatamente al taller, porque siempre se soluciona mejor una pérdida cuando es pequeña”. Además, añade un recordatorio importante para los conductores: “Las pérdidas de aceite nunca se solucionan por sí mismas, siempre hay que repararlas”. En este caso concreto, la fuga procedía de la junta de tapa de balancines.
Mantener el nivel de aceite en buen estado es una de las tareas más esenciales para garantizar la vida útil del motor y evitar averías graves. El lubricante permite reducir la fricción entre las piezas, prevenir el sobrecalentamiento y asegurar el funcionamiento correcto del vehículo. Por eso, cualquier pérdida, por mínima que parezca, puede convertirse en un problema costoso si no se detecta y repara a tiempo.