BMW R 18, un giro al pasado lleno de modernidad
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EL MAYOR MOTOR BOXER DE BMW

BMW R 18, un giro al pasado lleno de modernidad

Los modelos custom siempre aportan carácter e incluso dan personalidad a estos objetos inanimados que son las motos, y la BMW R 18 es uno de los más brillantes del segmento

placeholder Foto: A pesar de su volumen, la BMW R 18 tiene un comportamiento dinámico excelente.
A pesar de su volumen, la BMW R 18 tiene un comportamiento dinámico excelente.

El segmento custom está dominado por las firmas norteamericanas Harley-Davidson e Indian, que prácticamente se comen el 90% del pastel en nuestro país, con una clara superioridad de la marca de Milwaukee, clásica entre las clásicas. Pero nada está escrito,que diría el mítico Lawrence de Arabia, y eso quiere decir que el dominio de Harley en nuestro país no tiene por qué ser eterno. Especialmente cuando aparece en el mercado un competidor como la BMW R 18, una moto que reúne las cualidades que el usuario de este tipo de motos reclama. En este enlace puedes ver todas las fotos de la prueba.

La R 18 supone el ataque más serio de BMW al segmento custom. En el pasado, la firma alemana ya probó fortuna con este tipo de motos desarrollando las R 1200 C y R 850 C, de suerte desigual, que se mantuvieron en el mercado entre 1997 y 2004, y no dejaban de ser una adaptación de su motor boxer al estilo custom. En este caso, la R 18 dispone de un motor, el boxer más voluminoso concebido hasta la fecha por BMW (1.802 cc) que ha sido desarrollado en exclusiva para esta moto.

La inspiración de la R 18 hay que buscarla en un mítico modelo, la R5 de 1936, porque la línea de la nueva moto evoca claramente a la de entonces, con una cuidada estética y un detalle adicional: la sobriedad del color negro de la moto. Un color que durante décadas acompañó a los modelos de la marca bávara. Además, otra singularidad de esta moto es su origen completamente europeo, como gusta recalcar BMW. En diversos lugares de la moto (el reloj, o los depósitos de líquido de freno y embrague) reza el lema “Berlin Built” (fabricado en Berlín), para remarcar su origen. La producción de motos en BMW siempre ha estado estrechamente ligada a las fábricas berlinesas, por más que ahora, como tantos otros fabricantes, BMW haya derivado mucha producción a China.

Inspiración clásica

Las formas de la BMW R 18 son un verdadero ejercicio de estilo. Hay mil detalles de corte clásico que nos trasladan casi 90 años atrás: los silenciadores de los escapes en cola de pez; la transmisión por cardán con el eje a la vista; el buje de la rueda trasera, con la apariencia de un voluminoso freno de tambor. Incluso el tren trasero, que aparentemente no tiene suspensión, ocultando su sistema cantiléver y el amortiguador bajo el motor…

placeholder El diseño de la BMW R18 es pulcro y brillante, de una marcada personalidad.
El diseño de la BMW R18 es pulcro y brillante, de una marcada personalidad.

Este monumental motor de 1.802 cc es algo que no se había visto hasta ahora. El cigüeñal tiene tal considerable tamaño que ha sido necesario un tercer apoyo en el centro, e instalar un amortiguador de transmisión tras el embrague, con el cardán girando al revés para minimizar el enorme par de vuelco de los cambios de régimen. Basta con ponerla en marcha o acelerar en vacío para notar la tremenda oscilación del motor antes del engranar cualquier marcha. Una vez metida una velocidad, el efecto desaparece gracias a estos elementos.

Lógicamente, la enorme cilindrada ofrece un par motor de lo más generoso, 158 Nm a 3.000 rpm, respondiendo con suavidad en todo momento desde el primer golpe de gas. Es un motor que ofrece potencia y empuje a regímenes muy bajos. Circulando a 120 km/h el motor gira a 2.500 rpm, y estira hasta algo más de 5.000 rpm para llegar a darnos esos notables y necesarios 91 caballos que ayudan a mover con eficacia semejante conjunto, que pesa nada menos que 345 kilos.

Personalidad

Los usuarios custom gustan de exhibir la personalidad de sus motos, que por lo general son fácilmente modificables para adaptarlas al gusto del propietario. Se puede lucir una custom norteamericana completamente de serie con el mismo orgullo con el que se luce una que ha sido modificada. Estas motos se impregnan del carácter de quien las conduce. No se puede decir que la BMW R 18 no tenga carácter y personalidad, yo diría que es todo lo contrario: rebosa originalidad.

La posición de conducción es cómoda y muy natural. Debido a los cilindros boxer, los reposapiés no están tan adelantados como en este tipo de motos, lo que hace que el conductor adopte una posición centrada, con el asiento a solo 690 mm de altura. Los pies se pueden plantar con seguridad en el suelo, algo que es más que necesario cuando nos detenemos, porque los 345 kilos de peso se notan en parado. Para ayudar a maniobrar, la R 18 cuenta con un pequeño motor eléctrico que acciona la marcha atrás.

placeholder Estética clásica y tecnología del siglo XXI, así es la BMW R 18.
Estética clásica y tecnología del siglo XXI, así es la BMW R 18.

Al conducirla, el peso se hace presente, es inevitable. Hay muchas inercias. Acelera con ganas pero no es salvaje ni descontrolada. Además, dispone de tres modos de conducción para adaptar la entrega de potencia a las condiciones del asfalto. Frenando, los grandes discos ayudan a una detención controlada, pero cuando se apura más de la cuenta hay que ser determinado apretando las manetas y ejercer bastante presión. Es una moto que requiere no dejar las cosas para última hora y necesita suavidad de movimientos. Su bajo centro de gravedad ayuda a maniobrar en marcha, se mueve bien con las caderas.

En curvas hay que vigilar la velocidad de paso, porque se siente tan suave y fácil que podemos llegar más rápido de lo deseado, y al tener tan escasa altura libre podemos rozar con la parte baja a poco que inclinemos.

No es una moto para el día a día, las cosas como son. No es fácil moverse con ella entre el denso tráfico de las ciudades, es larga y pesada, y las inercias se notan cuando hay que detenerse. Incluso ahora que la DGT nos permite circular por el arcén en los atascos, el volumen de la BMW R 18 puede comprometer nuestro paso en determinados puntos. Es una moto para disfrutar en carretera abierta, sin prisas, cualquier mañana soleada. No es una moto gastona. Su consumo medio en nuestra prueba ha estado en torno a los 5,5 l/100 km, lo que nos permite disfrutar de unos 300 km de autonomía.

Como toda BMW, la R 18 no se queda tal cual cuando sale del concesionario. El fabricante alemán nos ofrece un variado surtido de accesorios para terminar de adaptar la moto a nuestro gusto. Es algo que es habitual en cualquier custom que se precie, y en ese sentido BMW se ha sumado a la tónica del mercado. Teniendo en cuenta que ya viene muy equipada de serie (puños calefactables, alarma, control de retención, control de crucero, luz diurna, marcha atrás), los 24.590 euros que cuesta bien lo vale. Todo lo demás que se quiera añadir ya dependerá del propietario.

Ficha técnica BMW R18

Motor: Dos cilindros boxer, refrigeración líquida, OHV, 8 V.

Cilindrada: 1.802 cc.

Diámetro x carrera: 117,1 x 100 mm.

Compresión: 9,6:1.

Potencia: 91 CV a 4.750 rpm.

Par motor: 158 Nm a 3.000 rpm.

Admisión: Inyección electrónica.

Chasis: Bastidor de tubular doble cuna de acero.

Suspensión delantera: Horquilla convencional de 48 mm, 120 mm de recorrido.

Suspensión trasera: Monoamortiguador cantilever, 90 mm de recorrido.

Frenos: Dos discos delanteros de 300 mm, pinzas de cuatro pistones. Freno trasero de un disco de 300 mm. ABS.

Neumáticos: 120-70/19 delante, 180-65/16 detrás.

Capacidad de depósito: 16 litros.

Altura de asiento: 690 mm.

Distancia entre ejes: 1.731 mm.

Peso en seco: 345 kg.

Precio: 24.590 euros.

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