Prudencia y más distancia de seguridad, claves en la conducción con lluvia
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SI PUEDE, EVITE USAR EL COCHE

Prudencia y más distancia de seguridad, claves en la conducción con lluvia

Ante la previsión de inundaciones para los próximos días evite brusquedades y sujete fuerte el volante

placeholder Foto: Al pasar por una balsa de agua hay que sujetar fuerte el volante y evitar frenar.
Al pasar por una balsa de agua hay que sujetar fuerte el volante y evitar frenar.

Tras las fuertes nevadas que ha dejado la tormenta Filomena en todo el centro de España, ahora la sociedad se enfrenta a un nuevo desastre natural, las lluvias e inundaciones como consecuencia de la gran cantidad de nieve acumulada en las carreteras y calles del centro peninsular. Nuevamente la movilidad se verá muy afectada, con algunos riesgos adicionales que conviene tener muy en cuenta. Estos son algunos consejos importantes para no vernos muy afectados por las inundaciones.

La nieve y el hielo son muy peligrosos por la escasa adherencia de los vehículos y por la consecuente pérdida de control del mismo. Pero curiosamente, algunos de los consejos que valen para cuando llega un temporal de nieve se pueden aplicar también para grandes acumulaciones de lluvia. Evitar los desplazamientos que no sean necesarios, aumentar la distancia de seguridad o hacer una conducción sin brusquedades son las normas de oro ante cualquier situación complicada, y también si hay mucha agua.

El tema de la distancia de seguridad, siempre importante, cobra un especial protagonismo ante situaciones extremas como estas. Si circulamos muy cerca del coche de delante perderemos visibilidad porque el vehículo de delante irá tirando toda el agua sobre nuestro parabrisas. Y con esa escasa visibilidad, la mínima duda o frenada del conductor que nos precede terminará en un choque.

Circular con las luces puestas siempre en estas circunstancias también es clave, lo mismo que hacer una conducción más suave, evitando acelerones, frenadas o movimientos bruscos del volante. Siguiendo estas pequeñas normas, por otra parte muy lógicas, tendremos menos posibilidades de sufrir un accidente.

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Las visibilidad se ve muy limitada en estas circunstancias y siempre hay que llevar las luces puestas.

Al circular por una carretera con mucha agua hay que circular a una velocidad moderada y llevar el volante cogido fuerte, porque puede aparecer el peligroso aquaplaning. En este caso veremos que el coche cambia ligeramente de dirección, porque unas ruedas agarran más que las otras. En estas circunstancias, lo que se debe hacer es ante todo mantener la calma y no pisar el freno. Con el volante debemos tratar de mantener la misma dirección que llevábamos. Y para ello es imprescindible tener el volante bien sujeto.

Otro punto importante es cuando nos vemos obligados a pasar un gran charco con agua acumulada, por ejemplo en la parte inferior de un túnel. En este caso, la norma es analizar la situación primero, pensar si podemos pasar o no. Solo cuando lo tengamos claro hay que hacer la maniobra. Si nos decidimos por pasar, hay que hacerlo con decisión. No hay que ir deprisa, hay que coger un poco de carrerilla y entonces mantener el ritmo, sin levantar el pie del acelerador.

Foto: Los expertos avisan: la lluvia puede colapsar España. (EFE)

La mayor parte de las veces los coches se quedan en medio del charco porque dudan en el momento más importante. Si cuando estamos pasando el charco, en el centro del mismo, levantamos el pie del acelerador, tenemos muchas posibilidades de quedarnos parados. El agua entra por el tubo de escape por la depresión de dichos gases. Si pasamos a velocidad constante a 20 o 30 km/h, sin levantar el pie del acelerador tendremos las máximas posibilidades de salir airosos. Y siempre con el volante bien cogido.

En este caso del paso del charco también la distancia de seguridad es clave. Si vemos a un conductor que está pensando pasar un charco hay que dejar que termine de pasar tranquilo, fijarse bien por dónde pasa y cómo lo hace. Y tomar las referencias necesarias. Muchas veces el segundo coche pasa pegado al primero, y si el primero duda y levanta el pie, el segundo se quedará parado.

En cualquier caso, la claves son, y se las repito una vez más: si pueden eviten salir en su coche los próximos dos o tres días por el riesgo de inundaciones. Si tienen que salir conduciendo, háganlo con mucha prudencia y con suavidad, tanto en el manejo del freno como del acelerador o de la dirección. Siempre con las luces puestas, y si circulan por carretera donde hay mucha agua en algunas zonas, reduzca la velocidad y mantenga siempre el volante cogido con fuerza.

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