Conducir con nieve y hielo, un riesgo que podemos reducir
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CONSEJOS CONDUCCIÓN INVERNAL

Conducir con nieve y hielo, un riesgo que podemos reducir

Evitar desplazamientos, mantener la distancia de seguridad, conducir con suavidad, llevar el móvil con batería...

placeholder Foto: Ante una situación como esta lo mejor es vitar los desplazamientos innecesarios.
Ante una situación como esta lo mejor es vitar los desplazamientos innecesarios.

La nieve está cubriendo media España en los primeros días del año y conviene recordar algunos consejos básicos pero muy importantes para no sufrir un accidente de tráfico. Evitar los desplazamientos siempre que sea posible, informarse del estado de las carreteras, circular siempre con unas cadenas en el coche y aumentar la distancia de seguridad, son normas básicas e imprescindibles para salir airoso de esta experiencia.

Dicen que año de nieves, año de bienes, y parece que el año comienza con mucha nieve por una ola de frio polar que ha entrado en España. Este frente va a provocar importantes nevadas en toda España en los próximos días, incluso en el litoral, normalmente protegido contra este fenómeno. Con ello, se complica la circulación y hay que extremar la atención en la conducción para no verse envuelto en un accidente.

Circular con nieve y hielo en la calzada es un riesgo para cualquier usuario, sea cual sea el coche que lleve y su nivel de experiencia al volante. Muchas veces, los conductores se creen por encima de la media y eso hace que se tomen riesgos innecesarios que acaban en un accidente. Eso es lo primero que hay que evitar.

Cuando en una carretera empieza a acumularse la nieve, muchos conductores reducen su velocidad por miedo o por precaución. Es lo que hay que hacer, sin duda. Pero es habitual que enseguida los que "saben más" empiecen a adelantar y a arriesgar más de lo debido. El gran atasco de la nevada en la sierra madrileña hace dos años fue, básicamente, provocado por esos conductores "expertos". En lugar de ir tranquilos y por la rodada del coche de delante, a velocidad lenta y con una buena distancia de seguridad, intentaban adelantar por el carril izquierdo. Eso bloqueó el paso de los quitanieves y provocó el colapso de la carretera.

placeholder Llevar unas cadenas es una garantía, pero hay que saber ponerlas.
Llevar unas cadenas es una garantía, pero hay que saber ponerlas.

Si todos los conductores en esas circunstancias hubieran mantenido su carril, siguiendo las rodadas del coche de delante y a una distancia suficiente para poder evitar un choque, la cosa no hubiera sido tan grave. Todos hubieran llegado a su destino sin más problemas.

Conducir sobre nieve o hielo es realmente difícil, y requiere una gran experiencia. Además, la situación cambia en cualquier momento en función del suelo. Pero muchos conductores aprenden sufriendo un accidente. Cuando arrancamos con nieve y empezamos a circular a 30 o 40 km/h veremos que la cosa está más o menos controlada. Es fácil y parece que podemos ir más deprisa, que no pasa nada y que "controlamos". El problema es que al llegar a la curva veremos que el coche no gira y nos saldremos de la carretera o que si queremos frenar al llegar a un semáforo, pisamos el freno pero el coche no se detiene. No obedece a lo que le decimos con el volante o con el freno. Ese es el peligro.

En cualquier caso vamos a repetir algunos consejos que siempre les damos cuando llegan estas fechas, normas básicas con las que al menos reduciremos los riesgos de sufrir ese accidente. El primero de todos ellos es evitar los desplazamientos en estas circunstancias, siempre que sea posible. Y si no se puede evitar, hay que preparar el coche para lo peor que nos pueda pasar. Comprobar el estado de las carreteras antes de iniciar el desplazamiento y circular siempre con el depósito de combustible lo más lleno posible, que nos puede salvar la vida. Y por supuesto unas cadenas específicas para nuestro coche. Lo más aconsejable es que antes de salir, en casa o en el garaje, aprendamos a usarlas correctamente.

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Conducir con suavidad, sin frenazos y acelerones, mejora la seguridad sobre carreteras nevadas

Importante también lo que hay que poner en el maletero, mucha ropa de abrigo para aguantar horas si tenemos un problema y nos quedamos parados en una carretera o sufrimos un accidente. Y algo de comida que nos pueda servir para aguantar un tiempo. Y lo más importante, llevar el teléfono móvil con la batería lo más cargada posible.

Por lo que se refiere a otros consejos importantes, comprobar el estado de los neumáticos antes de salir y también el de la rueda de repuesto, si nuestro coche la tiene. Al ponernos en marcha, comprobar cómo está el depósito de combustible, encender siempre las luces de carretera y ocuparse de limpiar bien el cristal delantero para evitar que se nos empañe.

A efectos de la conducción propiamente dicha, lo más importante es la suavidad al volante. Al llegar a una zona en la que hay algo de nieve o hielo, evitar cualquier tipo de brusquedad. Si movemos el volante despacio el coche puede que gire, pero si lo movemos rápido, el vehículo se descontrolará. Y lo mismo ocurre con el acelerador o el freno. Si aceleramos con suavidad y en segunda velocidad para arrancar lo haremos mucho mejor que en primera y acelerando mucho.

Y la frenada es exactamente igual. En estas circunstancias, con el suelo muy nevado, pisar el freno casi nunca sirve de nada, hay que llevar el coche retenido con el propio motor. Pero la clave es siempre la máxima suavidad al frenar, al acelerar o al tomar una curva. Y la otra norma imprescindible es mantener la distancia de seguridad máxima.

Cada día es más frecuente que los conductores circulen muy cerca del coche de delante y eso es un riesgo. Pero si la carretera está nevada o muy mojada, eso nos llevará a un accidente seguro. Si el conductor del coche de delante no sabe muy bien qué hacer porque el coche le patina, hará algún extraño. El conductor del vehículo que circula detrás no podrá intuir lo que va a hacer porque ni si quiera el conductor de ese primer coche sabe lo que va a hacer. Por ello, dejar la máxima distancia de seguridad es imprescindible para lograr un desplazamiento más seguro en estas circunstancias.

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