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Qué es mejor: neumáticos de segunda mano o de segundas marcas
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ES EL ELEMENTO MÁS IMPORTANTE DE SEGURIDAD

Qué es mejor: neumáticos de segunda mano o de segundas marcas

Siempre es mejor que sean nuevos, pero si se opta por el usado se debe comprobar su estado y la fecha de producción

Foto: El neumático es un gran desconocido pero de su buen estado depende la seguridad.
El neumático es un gran desconocido pero de su buen estado depende la seguridad.

El neumático es un elemento clave de la seguridad de un automóvil. De ahí que haya que revisarlos con cierta frecuencia y también haya que comprobar su presión de inflado. Una opción que se plantean muchos conductores es la de ahorrar al cambiar los neumáticos, pero es un error que nos puede costar caro. Un neumático bueno nos puede salvar la vida, pero si no podemos comprar uno de una marca buena, más vale comprar uno de una marca de segundo nivel antes que uno usado o uno de origen chino, de una marca desconocida.

El buen estado de los neumáticos es clave para que la seguridad en carretera no se vea comprometida. Que dispongan de la presión correcta, que no presenten cortes o abolladuras o que la profundidad de su dibujo sea la indicada son factores que todo conductor debe revisar al menos una vez cada mes. Y es que de nada sirve tener un coche muy potente, o con una tracción muy buena, si luego lo único que nos une con el suelo es el neumático. Y de ahí la importancia que su estado tiene en el funcionamiento del vehículo y en la seguridad.

Por ello, a la hora de renovarlos la opción de neumáticos de segunda mano puede no ser una buena idea si no se tienen las suficientes garantías. Cuando hay que cambiar neumáticos es mejor decidirse por unos nuevos, aunque sean de segundas marcas, que por unas ruedas de segunda mano.

Las segundas marcas ofrecen un producto más barato que los grandes fabricantes pero también más seguro que los usados. Además, a la hora de elegir, la etiqueta europea del neumático, que lleva obligatoriamente todo neumático nuevo, nos dará todas las pautas de cómo es ese producto y sus características en cuanto a eficiencia, adherencia o ruido.

placeholder En condiciones de baja adherencia se aprecian más los fallos de los neumáticos usados.
En condiciones de baja adherencia se aprecian más los fallos de los neumáticos usados.

Se conocen como segundas marcas algunas divisas diferentes a las de un gran fabricante. En el caso de Michelìn, por ejemplo, su segunda marca más conocida es BF Goodrich. Aunque en este caso es una muy buena marca, más centrada en la producción de neumáticos de tipo todoterreno. También de Michelin encontramos Kleber o Kormoran. Cualquiera de ellas está fabricada por Michelin, con los mismos controles de calidad y con el mismo departamento de desarrollo. Son buenos neumáticos pero de precio más ajustado.

Lo mismo ocurre con otras marcas. Tal es el caso de Firestone o Dayton que son las segundas marcas de la multinacional Bridgestone. Igualmente la compañía alemana Continental cuenta con una segunda marca, Barum, o las divisas Kelly o Durant, ambas integradas en Dunlop. Hankook es una marca coreana de primer nivel, que se ha integrado rápidamente entre los grandes fabricantes. Lo mismo ocurre con Sumitomo, el quinto fabricante mundial, que tiene su marca Falken de primer nivel que suministra neumáticos de origen para Seat, Porsche o Mercedes, entre otras marcas.

Agarre y frenada

Hay que tener presente que los neumáticos son el único elemento que une el coche con la carretera, por lo que su buen estado es primordial para un desplazamiento con seguridad. Que agarren bien, sobre todo en suelo mojado, o que mantengan la buena capacidad de frenada del coche depende de ello. Del mismo modo, el estado de los neumáticos también influye en el gasto de combustible, en las emisiones contaminantes y en la conservación de la amortiguación y de otros elementos mecánicos del vehículo.

Foto: En estas circunstancias solo unos neumáticos de invierno o unas buenas cadenas nos permitirán llegar al destino.

Por ello, cuando vamos a cambiar los neumáticos lo ideal es optar por unos nuevos y de marca con garantía. Unos neumáticos comprados de segunda mano pueden presentar cortes o abombamientos, pueden experimentar un desgaste desigual por los flancos, podrían haber sufrido un pinchazo anteriormente. Y lo que es más importante, podrían no disponer de la profundidad del dibujo adecuada. La ley exigen que esta no sea inferior a 1,6 mm. Los de segunda mano deberían ofrecer al menos 4 mm –los nuevos tienen 8 mm- porque con 2 mm ya no es seguro rodar sobre asfalto mojado y enseguida estaremos fuera de la ley.

Los peligros de los neumáticos de segunda mano son varios. Como no sabemos su procedencia no podemos estar seguros de cómo se han utilizado anteriormente. Tampoco sabremos cuántos kilómetros han recorrido, si han sufrido golpes, si tienen grietas, si la estructura interna está dañada o, incluso, a que inclemencias meteorológicas se han enfrentado. Tampoco sabemos cuál era el estilo de conducción del anterior propietario, una circunstancia que también influye en la vida útil de los neumáticos.

Por todas estas causas un neumático de segunda mano no garantiza una seguridad plena, en un frenazo, en una curva, sobre suelo deslizante, como sí lo hará un neumático nuevo.

Foto: El Michelin Uptis que pretende revolucionar el mundo del automóvil.

Además, también hay que tener en cuenta que los neumáticos afectan a la estructura del coche. La manera en la que se desgastan es distinta en cada vehículo porque influye la forma de ‘pisar’ del automóvil. Una circunstancia que tiene que ver con el estado de otros elementos del coche, como las suspensiones, un paralelo y un equilibrado bien hechos. Por ello, si los de segunda mano están desgastados de forma desigual afectarán al comportamiento y a los diferentes elementos del vehículo, con lo que aumentará la inestabilidad en carretera.

Mirar la fecha

Pero si a pesar de estos consejos se decide por adquirir un neumático de segunda mano, no hay que dejarse engañar por su ‘buena pinta’. Se debe comprobar su fecha de fabricación en el código DOT impreso en el mismo neumático. ¿Cómo leer el código DOT? Es muy sencillo. En el lateral de la rueda aparecerá una cifra. Por ejemplo, 0615, eso significa que se ha fabricado en la semana seis de 2015. Si al final te decides por unos neumáticos de segunda mano, procura que todos tengan una antigüedad similar.

Que un neumático sea reciente tampoco significa que esté asegurada su viabilidad. Hay que examinar el caucho. Las gomas se deterioran incluso en parado y pueden perder flexibilidad. Se podría dar la circunstancia que un neumático esté estropeado aunque haya recorrido pocos kilómetros porque ha estado almacenado incorrectamente. Incluso las condiciones de transporte pueden influir en su deterioro.

La mayoría de los neumáticos usados que se venden en nuestro país proceden de vehículos de renting, ya que los contratos de estos suelen incluir un cambio a los 20.000 o 30.000 km. Y en muchas ocasiones, las ruedas pueden estar aún en buen uso. Pero ojo, por término medio la vida útil de un neumático se sitúa en torno a 40.000 o 50.000 km, como máximo. Si adquirimos uno que ya ha recorrido 30.000 kilómetros, tendremos que cambiarlo pronto.

Pero también pueden ser de importación, donde el control de su estado es bastante más complicado. Sobre todo porque no se sabe en qué condiciones ha sido utilizado. Si al final se elige esta opción, se debe exigir al vendedor un certificado que asegure que el neumático ha pasado una serie de controles de calidad antes de haber sido puesto a la venta de nuevo.

El neumático es un elemento clave de la seguridad de un automóvil. De ahí que haya que revisarlos con cierta frecuencia y también haya que comprobar su presión de inflado. Una opción que se plantean muchos conductores es la de ahorrar al cambiar los neumáticos, pero es un error que nos puede costar caro. Un neumático bueno nos puede salvar la vida, pero si no podemos comprar uno de una marca buena, más vale comprar uno de una marca de segundo nivel antes que uno usado o uno de origen chino, de una marca desconocida.

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