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La tecnología del Mazda CX-30 para evitar accidentes de tráfico
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La tecnología del Mazda CX-30 para evitar accidentes de tráfico

En 2022, la normativa europea obliga a incorporar elementos como un detector de somnolencia o un asistente de velocidad inteligente. El SUV coupe compacto del fabricante nipón ya los incluye

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A la hora de comprarnos un coche, los españoles nos fijamos en cuatro aspectos principales: el precio, la vida útil del vehículo, las funcionalidades y la propia marca, según el último estudio realizado por el Observatorio Cetelem del Motor. Dentro de las funcionalidades, las tecnologías de seguridad suponen una herramienta indispensable de prevención de accidentes y ayuda a la conducción. Tanto que la normativa europea obliga, para 2022, incorporar una lista de elementos como un limitador de velocidad mediante reconocimiento de señales, un detector de somnolencia o una caja negra, entre otros, con el objetivo de reducir las víctimas en carretera.

Por ello, la industria del motor trabaja para fabricar unos coches que cada día sean más seguros. Un buen ejemplo es Mazda. La marca nipona, en su empeño por democratizar la seguridad, ha dado un paso más: desde el perfeccionamiento de los aspectos básicos y estructurales, como la posición de conducción o la carrocería, hasta la incorporación de los últimas innovaciones en seguridad activa, que ayudan a reconocer y evitar peligros potenciales. Todo ello hace que las nuevas generaciones de los de Hiroshima sean las más segura de su historia. Así, lo demuestran los resultados en test de seguridad como las 5 estrellas en Euro NCAP o el Top Safety Pick de su compañero de generación, el nuevo Mazda3.

Elegante y seguro

Además de su renovado diseño Kodo (alma del movimiento), el afán de Mazda por fabricar coches que estén centrados en el ser humano lleva precisamente a crear vehículos como el nuevo Mazda CX-30. Este SUV coupe compacto, como ya lo vimos en el Mazda3, está equipado con las últimas tecnologías para conseguir disfrutar de una conducción cómoda y segura.

Las tecnologías i-Activsense incluidas ayudan a prevenir peligros que podrían pasar desapercibidos. Entre estas innovaciones recientes destacan el detector de fatiga con cámara, el asistente de tráfico y crucero (CTS) y detector de tráfico delantero (FCTA).

placeholder El nuevo Mazda CX-30 incluye de serie teconologías como la alerta de cambio involuntario de carril (LDWS).
El nuevo Mazda CX-30 incluye de serie teconologías como la alerta de cambio involuntario de carril (LDWS).

Los dos primeros están pensados para reconocer a tiempo la fatiga y la somnolencia del conductor, causantes del 10% de las víctimas en carretera, según datos de la Dirección General de Tráfico. En el caso del detector de fatiga con cámara, se comprueban aspectos como si el conductor tiene los ojos abiertos o cuántas veces parpadea a través de una cámara y un led infrarrojos, montados en el marco de la pantalla central. Si el sistema considera que hay un peligro, suena una alarma y se activa el sistema de frenado de emergencia (SBS). El asistente de tráfico de crucero, por su parte, ayuda a mantener la distancia con el vehículo delantero en los atascos o situaciones de tráfico denso. También asiste al giro del volante para mantener el coche dentro del carril en las curvas.

Finalmente, para evitar aquellos accidentes causados por los ángulos muertos, el nuevo CX-30 tiene la posibilidad de incorporar un radar que detecta los vehículos que se acercan frontalmente por los puntos ciegos, denominado FCTA.

Además de estas innovaciones, el SUV coupe compacto de Mazda viene equipado con una decena de tecnologías i-Activsense de seguridad activa como frenada de emergencia pre-impacto (SBS), la alerta de cambio involuntario de carril (LDWS) o control de crucero adaptativo (MRCC), con el fin mitigar daños y ayudar a la conducción y prevención de potenciales riesgos.

Seguridad pasiva: reducir lesiones

Los cinturones de seguridad, los airbags o el chasis son elementos que juegan un papel primordial en los impactos en carretera. La carrocería del nuevo Mazda CX-30 está pensada para minimizar todo lo posible la deformación del habitáculo tanto en las colisiones delanteras como traseras. La estructura reforzada del vehículo aporta mayor resistencia y reduce el peso, gracias a un proceso de incorporación de material estampado en caliente junto a otro de refuerzo. Además, los bastidores laterales traseros están diseñados para deformarse en forma de acordeón.

placeholder Interior del Mazda CX-30.
Interior del Mazda CX-30.

Los asientos delanteros del nuevo Mazda CX-30 son más rígidos e incorporan un bastidor lateral con el objetivo de reducir los traumatismos cervicales. Los puntos de anclaje de los cinturones de seguridad están unidos directamente al asiento e incluyen pretensores y limitadores de carga. Todo ello hace que los cinturones mantengan su holgura, independientemente de la posición del asiento, y que sujeten más rápido en caso de accidente. Finalmente, para reducir las lesiones de tórax, piernas y abdomen del conductor, el nuevo modelo incluye un airbag de rodilla que limita el movimiento hacia delante del cuerpo en una colisión.

Los sistemas de mitigación de daños no solo están pensandos para los conductores. Los atropellos continúan siendo una de las principales causas de fallecimiento de quienes no conducen. Solo en España, en 2018 se produjeron 135 atropellos con víctimas mortales, 44 más que en 2017, de acuerdo con la DGT. Estas cifras hacen que la industria de la automoción también diseñe sus vehículos pensando en los viandantes. De hecho, el nuevo Mazda CX-30 tiene un espacio entre el capó y el motor, ideado para reducir las lesiones en la cabeza en caso de atropello; mientras que el parachoques ha adoptado un frontal de plástico con pequeñas nervaduras en la parte superior para mitigar las lesiones en las piernas.

A la hora de comprarnos un coche, los españoles nos fijamos en cuatro aspectos principales: el precio, la vida útil del vehículo, las funcionalidades y la propia marca, según el último estudio realizado por el Observatorio Cetelem del Motor. Dentro de las funcionalidades, las tecnologías de seguridad suponen una herramienta indispensable de prevención de accidentes y ayuda a la conducción. Tanto que la normativa europea obliga, para 2022, incorporar una lista de elementos como un limitador de velocidad mediante reconocimiento de señales, un detector de somnolencia o una caja negra, entre otros, con el objetivo de reducir las víctimas en carretera.

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