Cincuenta años del Seat 1430

Las diferencias entre el coche que cambió la motorización en España y un Seat León

Si el 1430 ofrecía 70 caballos, el actual motor 1.5 del Seat León ofrece 150 CV, inyección electrónica, turbo y desconexión de cilindros

Foto: 50 años de la evolución del automóvil, del Seat 1430 al León 1.5 TSI.
50 años de la evolución del automóvil, del Seat 1430 al León 1.5 TSI.

El Seat 1430, que fue uno de los modelos protagonistas de la motorización de España junto con el Seat 600, cumple 50 años. Aquel modelo con carrocería de tipo berlina se lanzó con el objetivo de ser el coche para las familias y se convirtió en un líder de ventas durante los años 70. Ahora, la marca española lidera el mercado actual con su modelo León, un vehículo también de enfoque familiar, con una carrocería de tipo compacto más acorde con los gustos actuales y equipado también con un motor similar de cilindrada al de aquel mítico 1430, el 1,5 TSi.

Los dos vehículos emplean un motor de cuatro cilindros con 1,5 litros de cilindrada, pero la evolución de los motores ha sido brutal a lo largo de estos años, lo mismo que toda la tecnología relacionada con el automóvil, con la seguridad o el confort. Si aquel legendario Seat 1430 ofrecía una potencia de 70 caballos, suficiente para las carreteras y la utilización de la época, el nuevo León emplea un sofisticado motor 1,5 TSi que proporciona 150 caballos. Si la potencia específica del clásico 1430 era de 49 CV/litro, en el actual León esta cifra se ha duplicado hasta los 100 CV/litro.

Además, el nuevo 1.5 TSi es un motor que incorpora la tecnología más avanzada, como por ejemplo la desconexión de cilindros cuando no se requiere toda la potencia. Con ello, en fases sin aceleración, se desconectan dos cilindros. También incorpora inyección electrónica de última generación, lo que permite optimizar la cantidad de gasolina que debe entrar en la cámara de combustión en cada instante.

Clásico cuadro de instrumentos del Seat 1430.
Clásico cuadro de instrumentos del Seat 1430.

Si aquel clásico 1430 empleaba gasolina con plomo (tetraetilplomo) para evitar el autoencendido, en el caso del León no solo emplea gasolina sin plomo, mucho menos contaminante, sino que también emplea filtro de partículas para reducir las emisiones al máximo. Otro cambio importante, mientras que el 1430 empleaba un carburador Weber, en el moderno propulsor 1.5 se recurre a inyección directa y turbocompresor.

En el 1430 el conductor tenía el 'starter' con el que se aumentaba la cantidad de gasolina de la mezcla para poder arrancar el coche en frío. Un sistema que requería un buen control para conseguir arrancarlo sin que se llegara a ahogar por exceso de gasolina. En el León moderno es el propio sistema del motor, mediante la inyección, el que va modificando las proporciones de gasolina y aire para optimizar su funcionamiento siempre, tanto en frio como en caliente.

Ese legendario motor de 1438 cc. fue un motor de referencia de los años 70 porque además de instalado en el modelo al que le dio el nombre, el Seat 1430 en sus versiones de carrocería tipo berlina y también en el familiar, también se empleó en otros muchos modelos de la marca. Su equilibrio entre altas prestaciones y fiabilidad mecánica, fueron motivos suficientes para mantener dicho motor en vehículos de diferente naturaleza, a lo largo de 15 años (entre 1969 y 1984).

Cincuenta años de evolución de los motores 1.5.
Cincuenta años de evolución de los motores 1.5.

Le siguió el 131 de 1975, el 124 D Especial del mismo año, el Sport 1430 (el conocido como Bocanegra) y el 128 de 1977, el Ritmo 75 del 1979 y el Fura Crono de 1982. Y en el año 1983 se empleó en el último modelo de la saga, el Ronda 75. El Ronda fue el primer modelo de la nueva Seat, una compañía independiente tras su salida del entorno de Fiat. Este modelo, que fue el último en utilizar este propulsor, fue el claro sucesor del Seat Ritmo fabricado bajo licencia de Fiat en Barcelona.

Este motor fue también empleado en competición como la base de una fórmula de promoción de monoplazas, la Fórmula 1430, nacida a principios de los 70. Fue el primer campeonato de promoción de monoplazas en España. De él salieron algunos de los pilotos más conocidos de la época.

Al igual que ocurría en el 1430, el motor 1.5 TSI se emplea en una amplia gama de modelos de la marca española, y además con diferentes sistemas de transmisión. Mientras que el clásico 1430 solo podía llevar un cambio manual de cuatro marchas, en el 1.5 TSi se pueden emplear cambios manuales de seis marchas o automáticos DSG de doble embrague de siete velocidades.

Sin duda 50 años de evolución de un motor dan para mucho: para mejorar consumos, potencias, facilidad de conducción y para adaptarse a diferentes tipos de utilización para modelos muy diferentes, como la gama todocamino actual de Seat con los Arona y Ateca en los que se ofrece este motor 1.5 TSi.

Seat también está de celebración por el 50ª aniversario de otro modelo importante junto al 1430. Se trata del 850 Sport Spider, el único modelo biplaza descapotable que la compañía ha desarrollado en serie a lo largo de sus 70 años de historia. El Seat 1430 fue elegido coche del año en 1970 gracias a cualidades como la potencia y fiabilidad de su motor, una sólida suspensión y un interior amplio, bien terminado y lujoso. También destacaba su salpicadero, con un elegante acabado con aspecto de madera y con un cuadro de instrumentos con dos grandes relojes que ofrecían una muy buena lectura de toda la información disponible.

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