95 CV Y 229 KILOS, EN EL DE LAS TRAIL

Por qué la generosa potencia de la nueva moto trail de BMW es ideal para aventureros

La BMW F 850 GS es una potente bicilíndrica que representa la gama media del catálogo del fabricante alemán, y destaca como una moto muy lógica

La BMW F 850 GS conserva la esencia del segmento trail. Desde que el fabricante alemán desarrolló este concepto en 1980, cuando puso en el mercado la primera BMW R 80 GS, la evolución de sus modelos ha sido de lo más variada, siempre girando en torno al mítico diseño bóxer. Con el tiempo, la evolución de la especie hizo crecer ese motor pero también dio paso a nuevos conceptos, como la saga F, que sin perder una pizca de la esencia BMW ofreció un planteamiento diferente, más accesible en todos los sentidos.

Así hemos llegado a la BMW F 850 GS, una bicilíndrica recientemente renovada, que sin alcanzar el volumen de su hermana mayor, la nueva R 1250 GS, ofrece el mismo carácter y sensaciones, pero desde el segmento medio de la gama, completado además por una versión orientada enteramente al asfalto como es la F 750 GS.

La base de este concepto nace en 2008, con la F 800 GS, que se renovó en 2013 con una actualización, pero el año pasado BMW dio otro giro de tuerca evolucionando el modelo hasta llegar a la actual F 850 GS, que dispone de un motor bicilíndrico paralelo de 853 cc que ofrece una generosa potencia de 95 CV, con un contenido peso de 229 kilos, lo que se traduce en una moto ágil y cómoda que permite manejarse con soltura en la ciudad, viajar cómodamente por autovía, disfrutar en las carreteras de curvas, y aventurarse sin el más mínimo miedo por caminos y pistas.

Una trail media para todos los días.
Una trail media para todos los días.

Más allá de su cilindrada, el motor es completamente nuevo con respecto al modelo precedente. Cuenta con dos ejes de equilibrado que reducen las vibraciones y cigüeñal desfasado a 270º. El embrague tiene sistema de doble rampa que evita el bloqueo de la rueda trasera en reducciones bruscas, y la caja de cambios de seis velocidades dispone de un sistema “quick shift” opcional, que permite subir y bajar marchas sin embrague, presente también en otros modelos. Su eficacia es extraordinaria en reducciones, y subiendo marchas es netamente mejor de cuarta a sexta que en marchas cortas, pero en cualquier caso contar con él siempre es una opción interesante.

Tecnología

Lógicamente, tratándose de BMW, la F 850 GS disfruta de un variado y muy amplio equipamiento tecnológico, y como es habitual en el fabricante alemán, hay diferentes paquetes que el usuario puede incorporar a su moto para completar su elección. Pero ya de serie, la F 850 se muestra muy avanzada. Dispone de acelerador electrónico y diferentes modos de conducción, además de poner ajustar la suspensión electrónica al uso que se le dé a la moto: viajar solo o acompañado, con equipaje o sin él. Los ajustes se realizan de un modo sencillo a través de un menú muy intuitivo y de fácil manejo. Los modos de conducción básicos son dos, Road y Rain, y el ajuste del control de tracción ASC permite adaptar la respuesta del motor a nuestro gusto.

Además, la opción de conducción Pro (Dynamic y Enduro), dispone de control de tracción DTC y ABS Pro, que configurado en el modo Enduro libera la rueda trasera de la acción de ABS. Toda la información se muestra a través de una pantalla TFT de 6”5, y además la moto está completamente conectada a través de Bluetooth. Esto permite escuchar música o recibir llamadas, y también se puede emplear un sistema de navegación de fácil manejo, todo ello, como siempre, gestionado a través del Multi Controller BMW situado en la piña izquierda del manillar. Además, también dispone en opción de sistema e-Call.

La parte ciclo ha dado un paso adelante notable, desarrollando suspensiones de mayor recorrido, 204 mm delante y 219 detrás, que son regulables de forma electrónica (sistema ESA opcional) adaptándolas al terreno y al uso que se le vaya a dar. El comportamiento dinámico en carretera es impecable, y además se potencia el uso “off road”.

Inconfundible logo de la saga GS.
Inconfundible logo de la saga GS.

Ergonómicamente hablando, la BMW F 850 GS es impecable. El asiento es cómodo y puede ajustarse a diferente altura (815/860 mm), la protección de la pantalla, los cubremanetas, y los puños calefactables son un aporte extraordinario. El control de crucero, de muy sencillo manejo, permite viajar cómodamente añadiendo un plus al uso de esta moto como modelo turístico.

En general, la respuesta de la moto es excelente, porque tiene potencia más que de sobra y la respuesta a cualquier régimen es inmediata. Corre tanto como necesites o más, y se para sin dificultad gracias a un equipo de frenado que es más que notable, nada intrusivo y muy bien adaptado a nuestras necesidades. A lo largo de toda la prueba, que incluye un largo viaje por autovía, solo le hemos encontrado una pega: la escasa capacidad de su depósito, solo 15 litros. Para viajar haría falta un depósito de al menos tres litros más para poder alcanzar una autonomía de al menos 300 kilómetros, viajando a un crucero de velocidad media. Rodando a 120 km/h no hay problema para alcanzar esa distancia.

Su PVP es de 11.950 euros, lo que no es un importe excesivamente elevado teniendo en cuenta todo lo que esta moto proporciona: calidad, tecnología, potencia, y como siempre el valor añadido de un fabricante como es BMW.

Ficha técnica

  • Motor: dos cilindros en paralelo, ocho válvulas, refrigeración líquida.
  • Potencia máxima: 95 CV a 8.250 rpm.
  • Par máximo: 92 Nm a 6.258 rpm.
  • Cilindrada: 853 cc.
  • Dimensiones: 2.305 x 922 mm.
  • Distancia entre ejes: 1.539 mm.
  • Neumáticos: 110/80-19 delante y 150/70-17 detrás.
  • Depósito de combustible: 15 litros.
Motor

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