DOS MOTORES TSI Y UN TDI, DESDE 13.990 EUROS

El nuevo concepto del Skoda Scala que te hará pensar en no comprar un todocamino

Es un coche muy útil pensado hasta en los pequeños detalles para hacer la vida fácil a sus usuarios que hará la competencia a lso usuarios que quieren un SUV para la ciudad

No todo gira en torno a los SUV. Por más que sea un segmento que desata el furor de los fabricantes y los usuarios, los coches compactos también despiertan interés. Prueba de ello es la importante apuesta que hace la marca checa Skoda en este segmento con su nuevo modelo Scala.

El nuevo Skoda Scala, que llega a España inicialmente con tres motores a la espera de la versión GNC que aparecerá en el cuarto trimestre de este año, es la opción de la marca en el segmento de los compactos, una creciente porción del mercado que resulta de sumo interés para los constructores. Como decimos, no todo van a ser SUV porque no todo el mundo puede asumir su coste. Hay que hacer vehículos asequibles para el usuario medio, que también es exigente. El nuevo Scala aborda el segmento de los compactos con una amplia variedad de opciones que, además, poco a poco va a ir incrementándose en nuestro país.

Tres motorizaciones del Skoda Scala

Inicialmente hay tres motorizaciones para el Scala: dos de gasolina, el tricilíndrico 1.0 TSI con cambio manual y 115 CV de potencia, y el cuatro cilindros 1.5 TSI asociado con el cambio automático DSG y 150 CV. Completa la oferta una versión diésel, 1.6 TDI de 115 CV, que se presenta tanto con cambio manual como automático. En unas semanas llegarán dos versiones más con el motor 1.0: una manual con 95 CV de potencia de acceso a la gama, y otra con cambio automático de 115 CV.

En el cuarto trimestre del año la familia Scala se verá ampliada con dos elementos más: un 1.5 TSI de 150 CV con cambio manual, y la versión GNC, el 1.0 G-TEC de 90 CV y cambio manual. De esta forma, Skoda habrá cubierto prácticamente todo el espectro del segmento de los compactos.

Materiales robustos y bien fabricado.
Materiales robustos y bien fabricado.

El Scala dispone de cuatro acabados diferentes, desde el más básico, el Active, pasando por el Ambition, el Style y, finalmente, el Sport, con los que la marca checa tiene una decidida apuesta en cada acabado. Skoda considera que será el Ambition el que despierte el mayor interés entre sus potenciales clientes. Lógicamente, cada uno de ellos implica un mayor nivel de equipamiento según se avanza de versión, y teniendo en cuenta que el punto de partida es elevado. Porque el Active de acceso dispone de serie de diferentes asistentes de conducción (cambio de carril, asistente frontal, aparcamiento, una instrumentación con pantalla TFT de 6”5 y Bluetooth, y llantas de 16”), lo que implica un nivel tecnológico muy elevado en las siguientes versiones.

El PVP básico es de 13.990 euros, y Skoda ha previsto una oferta de equipamiento de lanzamiento valorado en 1.200 euros que incluye el Pack Image, intermitentes dinámicos, cámara trasera, y diferentes elementos de confort. El paso de una versión a la siguiente tiene un costo de 1.400 euros adicionales, pero en el caso de las versiones Style y Sport, no hay un incremento de precio entre ambas. Lo que sí se ha previsto es una serie limitada First Edition, de sólo 200 unidades, de la versión Sport con el motor 1.5 TSI y cambio DSG, que incluye el pack lanzamiento y Full LED desde 19.600 euros.

Atractivo y equipado

La primera impresión del Skoda Scala corresponde con una estética moderna y de aspecto muy dinámico. Aun en su versión más básica, el Scala ofrece una imagen de coche con aspiraciones, y una vez dentro ofrece unos acabados notables, y una buena ergonomía en general. Fiel al concepto compacto, sus cotas exteriores son contenidas, con una longitud total de 4.362 mm, lo que no implica estrecheces en su interior.

El maletero cuenta con un volumen de 467 litros –que con los asientos abatidos alcanza los 1.410 litros–, lo cual se encuentra dentro del espacio habitual que se ofrece en este segmento, aunque quizás su peso total, 1.668 kg en el 1.0 TSI, 1.718, y hasta 1.774 en la versión 1.6 TDI con cambio DSG, resulte algo más elevado que la media de este tipo de coches.

No obstante, el comportamiento no se ha visto penalizado. El Scala se movió con agilidad por el recorrido variado que nos preparó Skoda en Croacia, moviéndonos por el entorno de la turística ciudad de Split por todo tipo de carreteras: vías urbanas, con diferentes grados de congestión; autopistas semidesiertas y con escaso tráfico; y una carreteras estrechas y reviradas que subían y bajaban desde la costa a la montaña, con espectaculares trazados en algunos casos.

Donde no cabe duda que el Skoda Scala destaca es en el nivel de equipamiento y los sistemas de asistencia que ofrece. Cuenta con una elevada seguridad pasiva: dispone de un sistema que activa una luz en el marco del espejo retrovisor que avisa de la presencia de vehículos en los puntos ciegos, lo cual resulta verdaderamente útil. Además, tiene los ya habituales asistentes de carril, frontal con frenada de emergencia, y aparcamiento, y un avanzado control de crucero adaptativo que ajusta la velocidad que hayamos seleccionado en función de la proximidad del vehículo que nos precede. Y en función del acabado elegido y los extras que se seleccionen, dispone de hasta nueve airbags.

Las llantas varían en función de la versión, y son de 16 pulgadas en el Active y Ambition, 17 en el Style, y 18 en el Sport, además de ofrecer en opción siete tipos de llanta diferentes.

Por supuesto, se trata de un vehículo completamente conectado, que dispone del sistema eCall, sistemas de navegación, y cuenta con un variado y completo equipamiento opcional con el que poder configurar el Skoda Scala a la medida de los gustos del usuario. Otro de los detalles del Scala, tan propios de Skoda, es la inclusión de determinados gadgets que están destinados a hacer más fácil el día a día del conductor.

Es lo que Skoda denomina 'simply clever', con elementos como el rascador de hielo, que se encuentra alojado en la tapa del depósito de combustible, que además sirve para medir el grosor del neumático y asegurarnos que está dentro de los parámetros de seguridad. También un hueco en la puerta para llevar un paraguas, algo realmente útil. Skoda también ofrece la posibilidad de ampliar el periodo de garantía a tres, cuatro o cinco años en cualquiera de sus versiones y motorizaciones.

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