NO TIENE VOLANTE NI PEDALES

Viajamos en el Sedric, el coche autónomo del grupo Volkswagen

El Volkswagen Sedric tiene cuatro plazas, enfrentadas dos a dos, un motor eléctrico y se gestiona con una aplicación del 'smartphone'. Es un proyecto a largo plazo del fabricante alemán

Foto: Volkswagen Sedric, un prototipo de lo que será el futuro de la movilidad urbana que hemos probado en la pista de Ehra-Lessien.
Volkswagen Sedric, un prototipo de lo que será el futuro de la movilidad urbana que hemos probado en la pista de Ehra-Lessien.

Hemos tenido la oportunidad de viajar en el interior del Volkswagen Sedric, el primer vehículo autónomo de nivel 5, sin volante ni pedales, de la marca alemana en la pista de pruebas del grupo en Ehra-Leissen. Es un vehículo que avanza cómo será el futuro de la movilidad urbana en el entorno del año 2030. Un coche eléctrico, muy cuadrado y versátil, para moverse con agilidad por las ciudades sin coches privados.

Se llama Sedric por la denominación en inglés del proyecto 'self driving car', y se trata de un modelo de cuatro plazas enfrentadas dos a dos en la parte central del vehículo pero que carece de cualquier botón para su control. No tiene un asiento del conductor, tampoco tiene un volante o pedales con los que poder dirigir el vehículo. Y es que todo se controla a través de una aplicación del teléfono móvil, similar a las que ya emplean algunos servicios de 'carsharing'.

En realidad, lo que avanza este Sedric es otra forma de entender la movilidad muy diferente a lo que tenemos ahora, vehículos compartidos con servicios parecidos a los de un taxi actual pero mucho más rápidos, que permitirán desplazarse de manera ágil por las ciudades, sean cuales sean nuestras necesidades. Desde el simple concepto de un taxi sin conductor, un desplazamiento para un usuario normal que quiere ir de un sitio a otro. Pero también de un servicio médico, como podría ser una ambulancia, o uno de teleasistencia con personas mayores o un transporte escolar. Y también todo tipo de repartos.

Habitáculo muy funcional.
Habitáculo muy funcional.

La gestión es bastante sencilla, como pudimos comprobar en la pista de pruebas de Ehra–Lessien, en las proximidades de Hannover. Allí, con uno de los responsables del proyecto Sedric, pudimos hacer un primer viaje en este modelo. Una experiencia realmente única que de momento solo los ingenieros de este proyecto han podido realizar.

La persona que nos acompañaba solo tuvo que llamar al coche con la aplicación del móvil y a continuación el vehículo se acercó hasta nosotros. Al llegar a nuestra posición, en el lateral del vehículo apareció una señal de bienvenida ('hello'), y a continuación abrió sus puertas. Nos instalamos las cuatro personas en su interior, con los cinturones de seguridad abrochados, y entonces nuestro Sedric cerró sus puertas. El coche se puso en marcha, sin conductor, e hizo el recorrido prefijado anteriormente desde la aplicación. Al llegar al destino previsto, solo había que soltarse el cinturón, abrir las puertas y bajarse del vehículo. Así será la movilidad del futuro, al menos según el Grupo Volkswagen.

Para garantizar la máxima seguridad, el coche lleva sensores de todo tipo, de radar y los famosos Lidar para evitar cualquier incidente y cámaras para ver todo lo que pasa en el exterior. Y en el interior también lleva una cámara para grabar todo lo que ocurre en el interior. No hay que olvidar que este Sedric es un avance de lo que podría ser un taxi del futuro, que puede ser compartido por diferentes usuarios.

Junto a nuestra unidad de pruebas del Sedric.
Junto a nuestra unidad de pruebas del Sedric.

Durante el recorrido se puede ir tranquilo, disfrutando del paseo, escuchando la música seleccionada con el iPad o con la cuenta de Spotify, viendo una película o poniéndose al día de la actualidad. Pero también se puede aprovechar para trabajar, preparar un informe, mantener una videoconferencia. En el futuro no habrá que pensar en cómo llegar de un sitio a otro, que será el trabajo del Sedric, si no cómo aprovechar el tiempo del desplazamiento.

Su habitáculo es completamente cuadrado y configurable, los asientos pueden ser más grandes o más pequeños, se pueden configurar con tres asientos delante y otros tres detrás o hacer que estos vayan todos en el mismo sentido de la marcha o enfrentados. También se pueden instalar grandes cajas por debajo de los asientos, por ejemplo para que los niños guarden sus juguetes. La modularidad es solo cuestión de pensar para qué necesitamos el vehículo.

Nuestro Sedric de pruebas tenía la velocidad limitada a 30 km/h, porque es un coche 100% urbano. Por supuesto es eléctrico, su motor se sitúa en la parte delantera del vehículo y las baterías se reparten por todo el vehículo. El equipo de baterías que montaba nuestro vehículo de pruebas era el mismo que ya equipa al e-Golf, lo que permitiría recorrer más de 250 kilómetros sin recargar sus baterías.

En su interior encontramos una gran pantalla, en la posición donde normalmente iría el parabrisas delantero, en la que se puede configurar desde ver las noticias o una película hasta un mapa con nuestro recorrido y nuestra posición. Entre las dos plazas traseras hay una pantalla de tipo iPad con la que se gestionan algunos parámetros de nuestro desplazamiento, por ejemplo la temperatura interior, o la música. También llama la atención un botón de parada de emergencia en el techo, por si se produce algún problema. Además, se puede modificar el recorrido previsto mediante el iPad situado entre los asientos traseros o también desde la aplicación del móvil. Y se puede detener en todo momento el viaje.

Versión Active mostrada en el Cebit de Hannover.
Versión Active mostrada en el Cebit de Hannover.

Pero este no fue nuestro caso, el vehículo funcionó perfectamente, nos dio la bienvenida, al llegar abrió sus puertas y realizó todo el recorrido sin fallos. Sin duda, esta es la movilidad futura, pensando en ciudades que no pueden seguir absorbiendo cada más tráfico privado y que requieren sistemas para compartir los vehículos y para mejorar la movilidad y la calidad de vida de los ciudadanos.

Es difícil calcular cuándo va a estar operativa esta tecnología, pero el grupo Volkswagen trabaja cada día en ello. En principio, los planes del grupo alemán pasan por apostar a tope por la electrificación de sus modelos entre los años 2020 y 2025, mientras que para el concepto del coche autónomo, el autónomo de verdad con un nivel 5, es decir sin volante ni pedales como este Sedric, el periodo de puesta en marcha sería entre 2025 y 2030.

Solo fue un pequeño recorrido, menos de un kilómetro, realizado en una pista de pruebas y con un camino marcado por conos, pero es una gran experiencia y un importante paso hacia el futuro que nos llevará a ciudades con vehículos autónomos desplazando a las personas, o enfermos, o niños que van al colegio, o para llegar a una estación de autobuses o un aeropuerto, o para trasladar unas cajas, o para irse una noche de juerga con unos amigos… es el futuro. Se llama Sedric y hemos viajado en uno de los prototipos que el Grupo Volkswagen tiene para su desarrollo.

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