EMPLEA UN MOTOR V8 BITURBO DE 522 CABALLOS

Mercedes y su nuevo deportivo brutal a cielo abierto: AMG GT S Roadster

En Mercedes, la familia AMG GT ya cuenta con doce versiones, entre Coupé, Roadster y berlina de cuatro puertas. La gama de deportivos sigue evolucionando en la marca de la estrella

Foto: GT S Roadster, el último integrante de la familia Mercedes AMG.
GT S Roadster, el último integrante de la familia Mercedes AMG.

Mercedes amplía su oferta de vehículos de altas prestaciones dentro de la familia AMG GT con la llegada del GT S Roadster, un descapotable muy deportivo con un motor brutal de 522 caballos que permite el máximo placer al volante de un modelo de techo abierto. Se sitúa entre el modelo 'básico' con 476 caballos de potencia y el tope de la gama, el más radical GT C de 557 CV.

En pleno lanzamiento de su nuevo Clase A. el modelo que viene a revolucionar el segmento compacto con su estilo y su tecnología más avanzada, la marca de la estrella desvela un nuevo integrante de su familia más deportiva, la de los modelos AMG GT. A los Coupé y Roadster ya conocidos y a las recién llegadas versiones de tipo berlina con cuatro puertas se suma ahora una nueva variante del modelo descapotable con un motor que combina deportividad y placer de conducir, el AMG GT S Roadster.

La base del comportamiento del nuevo AMG GT S Roadster es la combinación del ligero chasis spaceframe de aluminio, un potente motor V8 biturbo, un rápido cambio de doble embrague con siete velocidades, un bloqueo eléctrico del diferencial trasero y una suspensión deportiva de aluminio de dobles triángulos. Con ello se consigue un vehículo muy rápido pero sin renunciar al confort y a la conducción divertida de todos los vehículos firmados por AMG.

Interior espectacular en el GT S Roadster
Interior espectacular en el GT S Roadster

El motor es un V8 de 4.0 litros de cilindrada firmado por AMG que desarrolla 522 CV. Pero quizá más destacable es su par motor, de 670 Nm, que están disponibles desde solo 1.900 rpm. Con ello sus prestaciones son realmente destacables, ligeramente por debajo de las del GT C, pero en un coche mucho menos radical. La aceleración de 0 a 100 km/h se realiza en 3.8 segundos, mientras que su velocidad máxima llega hasta los 308 km/h.

Es un motor potente y muy elástico. La clave de este comportamiento está en el posicionamiento de los dos turbocompresores en el interior de la “V” de los cilindros. Con ello se consigue un tamaño más pequeño del grupo motriz, una rápida respuesta de los turbos y también unas bajas emisiones gracias a la posición cercana del motor a los catalizadores.

El motor va asociado con una caja de doble embrague de siete marchas, que va situada en el eje trasero. Esta disposición de motor y caja de cambios es muy poco habitual en el mundo del automóvil. Se debe a la búsqueda de un reparto de pesos óptimo que permita el mejor comportamiento dinámico. Gracias a esta disposición, el reparto de peso es del 47% delante frente al 53% detrás.

Un descapotable muy llamativo
Un descapotable muy llamativo

Una de la claves del comportamiento dinámico de este modelo es su sistema de amortiguación adaptativa de serie. El sistema, denominado AMG Ride Control, está controlado eléctricamente y ajusta la suspensión de cada rueda de manera individual y permanente adaptándose a cada situación concreta. Este ajuste depende del estilo de conducción, el estado de la calzada y del modo de suspensión seleccionado por el conductor.

El conductor puede configurar el estilo de conducción en su GT S Roadster usando el AMG Dynamic Select que ofrece cinco modos: "C" (Comfort), "S" (Sport), "S+" (Sport Plus), "RACE" (Carrera) y el programa personalizable "I" (Individual). Según el modo elegido el sistema modifica la respuesta del motor y el cambio, la curva del acelerador, la suspensión deportiva AMG Ride Control, la dirección, los tres niveles de actuación del ESP y el sistema de escape AMG Performance. Además de estos modos, el conductor siempre puede seleccionar en todo momento el modo manual en el cambio y también configurar la suspensión de manera independiente.

El AMG GT S Roadster está equipado de serie con un diferencial trasero controlado electrónicamente, integrado en caja de cambios. Gracias a su rápido accionamiento, mejora la tracción de las ruedas motrices y aumenta la velocidad máxima de paso por curva. También incorpora un potente equipo de frenos de serie, el AMG High Performance con discos en material compuesto y con pinzas de seis émbolos delante pintadas en color rojo y con el logotipo AMG. Y opcionalmente se pueden adquirir los discos cerámicos, que ofrecen más aguante, mayor precisión y una reducción de peso del 40% respecto a los de serie.

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