PRUEBA HYUNDAI IONIQ HYBRID

Ioniq Hybrid, la alternativa ganadora para el tráfico urbano

El Hyundai Ioniq híbrido tiene etiqueta Eco de la DGT, por lo que puede entrar en la ciudad cuando hay altos niveles de contaminación

Cada día es más acuciante el problema de la contaminación en las ciudades y eso está creando a los ciudadanos un grave contratiempo cuando tienen que cambiar su coche: ¿qué coche me compro? Esa pregunta, que antes tenía una solución más o menos sencilla cuando se trataba de analizar el uso que se hacía con el coche, las necesidades de espacio y los kilómetros que se recorrían cada año, ahora es un gran dilema. El nuevo Hyundai Ioniq Hybrid puede aclarar algunas ideas.

Si se quiere hacer un uso en ciudad, el problema es aún mayor, porque a los problemas de consumo, de coste y de contaminación, hay que añadir los de las decisiones políticas. Algunos alcaldes ya anuncian que van a prohibir la entrada de los vehículos diésel al interior de la ciudad y esto está creando un grave problema para tomar la decisión. Por ello, además de soluciones más de futuro, como el uso de gas natural, o GLP, o los vehículos eléctricos, hay una opción bastante útil, la del híbrido.

Los coches híbridos permiten recorrer una distancia muy pequeña sin encender el motor térmico, solo dos o tres kilómetros. Pero dentro del tráfico congestionado de una ciudad, permiten un ahorro muy importante. En los atascos urbanos son una muy buena opción, porque pueden recorrer una calle atascada sin llegar a encender el motor térmico. Pero en carretera son algo menos útiles.

Este Ioniq es un híbrido de última generación, un vehículo que incorpora un sistema de gestión de la energía que se ha optimizado al máximo para conseguir la mejor eficiencia en todo momento. Y juega a su favor otro detalle muy importante, el cambio de marchas de doble embrague. Un punto débil de algunos vehículos híbridos es que emplean un cambio de marchas automático de variador constante. Para moverse en ciudad funciona muy bien este cambio. Pero cuando se trata de rodar por carretera, y sobre todo si queremos hacerlo deprisa, entonces el coche hace bastante ruido y el consumo sube bastante.

En este caso del Ioniq, emplea uno de doble embrague, aunque sin levas en el volante. ¿Qué significa esto? Pues que si queremos cambiar de modo “manual” tendremos que recurrir a mover la palanca hacia arriba o hacia abajo. Tampoco es un tema especialmente grave, porque alguien que se compra un coche híbrido, en principio tampoco busca ir muy deprisa, sino más bien es un usuario tranquilo y más ecológico.

El cambio de doble embrague

En cualquier caso, lo que sí tenemos es un cambio que simplemente con el acelerador ya conseguimos que vaya quitando o poniendo marchas de una manera bastante eficiente y ágil. Además, por si en algún momento queremos conducir un poco más rápido, siempre tendremos la opción de rodar en modo Sport, en cuyo caso la gestión del cambio permite bastantes más excesos en cuanto a rapidez de conducción, pero también el consumo se elevará.

La palanca del cambio permite, como en muchos turismos convencionales, elegir entre un modo D o el más deportivo S. Y a su vez, cuando circulamos en el modo D, el habitual para un uso normal del vehículo en el uso diario, tendremos la posibilidad de elegir la opción Eco para reducir aún más el consumo en base a limitar algunos parámetros, pero básicamente la aceleración y la gestión del motor. Según el modo de conducción seleccionado, la pantalla del cuadro de instrumentos también cambia, se muestra de un color u otro.

Un aspecto que me parece muy destacable es la suavidad con la que se produce el cambio de uso del motor eléctrico al de gasolina. Es realmente difícil saber cuándo se cambia de un uso al otro. Pero es algo que se produce con bastante frecuencia, ya que en un principio, y siempre que tengamos un mínimo de energía en la batería, el coche arranca solo con el eléctrico para casi de inmediato, salvo condiciones muy favorables, ponerse en modo gasolina y viceversa en cuanto levantamos el pie del acelerador. Esa gestión de la energía es realmente buena y permite optimizar mucho el consumo sin el menor problema para el conductor. Su consumo homologado es de 3,4 litros, pero es fácil poder hacer muchos kilómetros con un consumo siempre por debajo de los 5,0 litros e incluso rozar los 4,5 litros.

Ese yo creo que también es un punto clave, llevar este coche híbrido es exactamente igual que conducir uno solo de gasolina o diésel. El uso del cambio en modo “manual” solo se hace ante alguna situación muy apurada o por hacer una gracia, pero poco más. En los más de 800 kilómetros de prueba con este coche he usado el modo manual solo para comprobar cómo funcionaba, pero nunca más, porque no es necesario en absoluto ya que con el modo automático va perfectamente.

Y un último aspecto interesante es su buen confort de marcha. Su habitáculo tiene el tamaño de un buen compacto, la anchura en las plazas traseras es algo justa, pero más que razonable gracias a los 1,82 metros de anchura, y sus puertas bastante estrechas. En cuanto a espacio para las piernas, es suficiente para las dimensiones del coche. Y un detalle importante, los 445 litros de maletero le sitúan entre los mejores de su segmento. Eso sí, esta cifra se ve limitada en las otras dos variantes del Ioniq, por necesitar más espacio para las baterías. Pero en este Ioniq Hybrid es muy buena.

Sin duda este Ioniq es una opción muy interesante en el mercado en los tiempos actuales. El hecho de contar con un vehículo Eco, con su pegatina de la DGT, hace que no vayamos a tener limitaciones para entrar en las grandes ciudades, al menos a corto y medio plazo y, por ejemplo en Madrid, tener un descuento del 50% en el precio del aparcamiento en las zonas verde y azul. Y algunas otras ventajas en función de nuestro lugar de residencia, como uso del carril Bus-VAO o peajes gratuitos

Ficha técnica

Motor gasolina: 4 cilindros en línea

Potencia máxima: 105 CV a 5.700 rpm

Par máximo: 145 Nm a 4.000 rpm

Cilindrada: 1.580 cc

Combustible : gasolina

Motor eléctrico

Potencia: 44 CV

Par máximo: 170 Nm

Potencia combinada 141 caballos

Velocidad máxima: 185 km/h

Aceleración de 0 a 100 km/h, 10,8 segundos

Tracción: Delantera

Consumos homologados (Urbano/ extraurbano/ mixto): 3,4/ 3,6/ 3,4 litros.

Dimensiones (longitud/anchura/altura), 4,47 x 1,82 x 1,45

Capacidad maletero: 440 litros

Peso en vacío: 1.450 kg.

Precio: desde 23.375 euros.

Motor

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