CON UN MOTOR FERRARI DE 510 CABALLOS

Alfa Romeo Stelvio Quadrifoglio, un coche increíble

Hemos conducido esta versión por carreteras de Málaga y en el circuito Ascari. Es un deportivo muy radical y con un paso por curva increíblemente rápido

Alfa Romeo lanzó al mercado el año pasado el Stelvio, su primer vehículo para competir en el segmento todocamino tan de moda en estos momentos. Un vehículo que combina versatilidad de uso y amplitud interior propios de los vehículos SUV junto a la deportividad que siempre caracteriza a los modelos de Alfa Romeo. Ahora hemos podido conducir la versión Quadrifoglio, la más deportiva, un verdadero coche de competición escondido bajo una carrocería de SUV.

El Stelvio es un todocamino muy especial, deportivo, con unas líneas muy llamativas y una gran personalidad. Pero esta versión Quadrifoglio supone la quinta esencia del automóvil moderno desde este nuevo prisma que casi obligan las modas, el del todocamino. Sus llantas en color negro, los diferentes retoques de su carrocería, su línea exterior muy baja o su gran anchura de vías le delatan rápidamente como un coche especial. Pero lo mejor llega al poner en marcha el motor, es entonces cuando empieza una verdadera sinfonía.

Entrar en el coche es otro momento muy especial. Sentarse al volante, comprobar el tacto que tiene el propio volante, tocar las grandes levas, el botón de puesta en marcha del motor en el propio volante…. Todo está muy bien pensado para poder disfrutar de la conducción. La posición de conducción es bastante baja y ofrece una buena visibilidad de lo que nos espera por delante cuando nos pongamos en marcha. Pero lo mejor de todo, sin duda, con su volante y las levas del cambio.

Antes de continuar con nuestra toma de contacto con el nuevo Stelvio Quadriofoglio debo contarles un poco lo que es esta versión. Sobre la base del Stelvio la marca ha preparado esta variante más radical para tener un vehículo con una gran imagen de marca. Le ha montado en su vano motor un potente propulsor de Ferrari, un V6 turbo de 510 caballos que es realmente espectacular. Empuja con mucha fuerza en todo su régimen de giro, pero ofrece el máximo par desde las 2.500 vueltas y sigue imparable hasta el reguimen de corte en torno a las 7.000 revoluciones.

En los boxes de Ascari.
En los boxes de Ascari.

Completan el panorama unas suspensiones específicamente desarrolladas para este modelo, unos potentes frenos Brembo y los detalles más exclusivos del interior. Con ello tenemos un vehículo cuyos registros son como los de un buen deportivo, un Porsche o un Ferrari. Su velocidad máxima es de 283 km/h, mientras que si hablamos de capacidad de aceleración, pues tampoco se queda atrás. Pasa de 0 a 100 km/h en solo 3,8 segundos.

Realmente, se van a vender pocas unidades de esta versión, porque su precio es de 104.000 euros, pero Alfa Romeo ha logrado hacer un coche más rápido que un Porsche Macan o un Mercedes GLC AMG y ser el más rápido de su segmento en el trazado de Nurburgring.

Una vez aclarado lo que es el coche sigo con la prueba que hicimos del Quadrifoglio. Debíamos hacer un recorrido entre Málaga y el circuito de Ascari, donde podríamos poner al límite, y no en carreteras abiertas al tráfico, una máquina del asfalto tan spectacular como es este Stelvio.

Es un vehículo pensado para disfrutar mucho de la conducción. La primera vista que tenemos del coche nada más sentarnos a los mandos es un volante con el botón de arranque del motor en rojo. Una buena señal. A los lados encontramos dos levas muy grandes para gestionar el cambio automático de ocho marchas, una a cada lado, y fijadas en la columna de la dirección. Son unas levas perfectas que me recordaron mucho a las que emplean los últimos modelos de Ferrari que he podido conducir. Y es que es algo automático, al ver el interior de este coche, pensar en el de un Ferrari.

El otro aspecto clave es su dirección. Es muy rápida y precisa. Es, lo mismo que ocurre con sus levas, una dirección perfecta para transmitir al conductor todas las sensaciones de lo que ocurre en la carretera y para enviar la sensación de control absoluto de la situación.

Interior lujoso y deportivo.
Interior lujoso y deportivo.

A partir de ahí, y en base también al sistema de selección de modos de conducción podremos ir jugando con un coche que es absolutamente delicioso circulemos por donde circulemos. Es lo mismo rodar por una carretera con curvas o una buena autopista, el control de la situación es total. Solo un problema, los radares de velocidad, porque con un vehículo como este rodar a 120 km/h es una auténtica tortura. Un simple despiste con el acelerador nos hará pasar por caja.

Les decía del selector de modos de conducción, el DNA. Esta versión Quadrifoglio emplea el mismo selector de sus hermanos con las tres posiciones de Dynamic, la más deportivia, Normal, y una tercera cuando llega el mal tiempo, la lluvia o la nieve. Pues bien, a estas tres posiciones habituales, en el Quadrifoglio se añade una cuarta, RACE.

En esta caso tenemos la forma de rodar bastante más deprisa en circuito, con menos ayudas a la conducción, que permite disfrutar un poco más del volante. Aunque siempre tendremos una ayuda importante como es el sistema de reparto de par independiente para cada rueda. Les decía al principio que las claves de este coche y de su gran comportamiento en carretera y en circuito, son su dirección muy rápida y sus grandes levas, o su motor brillante.

Pero no había comentado el otro aspecto clave, que es el que más juega en favor de ese comportamiento increíble en zonas viradas y es el sistema de gestión del reparto de par activo entre las ruedas. Este sistema se encarga de frenar unas ruedas a la entrada de la curva, dar más o menos par en cada momento a cada una de las cuatro ruedas para que el coche salga con fuerza de la curva o se quede más parado en ella.

La verdad es que después de poder rodar con este coche durante más de 100 kilómetros por carretera y de poder hacer unas cuantas vueltas al trazado de Ascari detrás de un piloto como Marc Gené, les digo que es increíble cómo va este coche. Sobre todo si tenemos en cuenta que es un vehículo grande y pesado, aunque también es el más ligero de su segmento. Alfa Romeo ha vuelto y lo ha hecho por la puerta grande. La mejor prueba es este Stelvio Quadrifloglio o el Giulia con esta misma terminación y el mismo motor Ferrari.

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