PRUEBA C3 AIRCROSS BLUEHDI 100 CV SHINE

C3 Aircross, un todocamino pequeño pero matón (no cabe más equipamiento)

Es un SUV pequeño, pero con una buena habitabilidad interior, muy versátil y con una mecánica diésel que destaca por un consumo muy ajustado, aunque no corre demasiado

Con el nuevo C3 Aircross, la marca Citroën ha sabido adaptarse a los tiempos modernos y cambiar el C3 Picasso, un monovolumen pequeño, por lo que en estos momentos demanda el mercado, un vehículo de tipo todocamino. Mantiene las mismas dimensiones que el coche al que sustituye, pero con un poco más de altura, de más fácil acceso al interior y con una mejor visibilidad. Y a todo esto añade que permite algunas opciones de uso fuera de la carretera.

Este modelo tiene las dimensiones perfectas para moverse bien en ciudad, 4,15 metros, pero también para afrontar algún viaje sin demasiados problemas. Y lo mejor es que la sensación de espacio en su interior es superior a la de muchos de sus rivales más directos. La mayor altura hasta el techo en el interior juega a su favor en este sentido. Uno se encuentra muy a gusto dentro de este coche.

Un aspecto muy importante en este modelo es su grado de personalización, que es clave en este segmento y también en la marca Citroën. Aquí se ofrecen muchas posibilidades para combinar ocho colores exteriores con otros cuatro de techo, de los pilares y hasta de la especie de ventanilla posterior que da acceso al portón del maletero. Esa zona de la esquina trasera puede incorporar una decoración que da el aspecto de una persiana.

El C3 Aircross ya no es un monovolumen como tal, pero sí incorpora algunos elementos propios de este segmento en que la modularidad es la clave. En este sentido, la banqueta trasera se puede desplazar longitudinalmente 15 cm y ajustarse a las necesidades de cada momento. Esto permite contar con un maletero que varía desde los 410 hasta los 520 litros, según la posición elegida. Unas cifras muy buenas para este segmento y, sobre todo, para sus dimensiones exteriores.

Mecánicamente, hay una buena oferta de mecánicas que va desde los 82 caballos del modelo de acceso hasta los 130 caballos del Puretech más potente de gasolina de tres cilindros. En cuanto a los diésel, dos opciones, las de 100 y 120 CV. Asociado con estas mecánicas, podemos encontrar un cambio manual de cinco o seis marchas.

No tiene ni como opcional la tracción 4x4 disponible. En su lugar, y solo para los que busquen un coche algo más campero, ofrece varias soluciones para poder superar algún obstáculo fuera del asfalto. El más importante es el Grip Control, un sistema que permite optimizar la tracción delantera en base al tipo de terreno por el que vayamos a circular. Arena, barro, nieve o roca son las alternativas que se ofrecen a la normal de carretera.

El otro sistema que aporta este modelo es el control de descenso, con el que bajar por una pendiente pronunciada y con mal firme es una tarea muy sencilla y segura. Solo hay que presionar el botón situado en la consola central, por delante de la palanca de cambios, y dejar que el coche actúe por sí solo, que frene cada rueda de manera independiente en función de las necesidades. Y al llegar abajo, quitar dicho control.

Estos dos sistemas son opcionales en el caso de nuestra unidad de pruebas con el acabado Shine, y tiene un precio de 1.000 euros, en el que también se incluyen las llantas de 17 pulgadas. Pero el Aircross destaca también por tener un completo equipamiento. La versión que hemos probado, con el motor HDi de 100 caballos, el cambio manual y con el equipamiento más completo, el Shine, tiene un precio de 20.000 euros.

En este precio se incluye un equipamiento muy completo de seguridad, con ayuda al arranque en pendiente, alerta de cambio de carril, regulador/limitador de velocidad que incluye también el lector de señales de la carretera y la posibilidad de ajustar el valor de límite a los detectados de las señales exteriores, frenada de emergencia y algunos otros.

Su motor me parece una opción realmente interesante dentro de la gama. No corre mucho, pero a cambio tenemos un vehículo que gasta muy poco y en el que además no afecta demasiado el acelerar más o menos. El valor homologado es de cuatro litros en el ciclo combinado, pero no es fácil superar los cinco litros si se hace una conducción razonable. Eso sí, no acelera en exceso, pero recupera muy bien gracias a su motor muy elástico y se puede rodar hasta velocidades en torno a los 140 km/h sin demasiados problemas.

En cuanto a su precio, digamos que esta versión que hemos probado es un poco cara, pero a cambio incluye de serie muchas cosas. El precio de partida del C3 es de 14.000 euros con el motor pequeño de gasolina, mientras que en este caso del motor de 100 caballos, el precio de partida es de 16.000 euros, que creo bastante razonable. Un precio recomendado sin campañas de descuento, ni de financiación…

Ficha técnica

Motor: cuatro cilindros en línea.

Potencia máxima: 100 CV a 3.750 rpm.

Par máximo: 254 Nm desde 1.750 rpm.

Cilindrada: 1.560 cc.

Combustible: gasóleo.

Velocidad máxima: 175 km/h.

Aceleración de 0 a 100 km/h, 11,5 segundos..

Tracción: delantera.

Consumos homologados (urbano/ extraurbano/ mixto): 4,5/ 3,7/ 4,0 litros.

Dimensiones (longitud/anchura/altura), 4,15 x 1,76 x 1,65.

Capacidad maletero: hasta 520 litros.

Peso en vacío: 1.265 kg.

Precio: 20.350 euros (versión Shine).

Motor

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