El ecosistema del coche producirá más ingresos que su venta en el futuro
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SEGÚN EL 'INFORME GLOBAL AUTOMOTIVE' DE KPMG

El ecosistema del coche producirá más ingresos que su venta en el futuro

Para el 76% de los directivos encuestados por la consultora KPMG, un vehículo digitalizado y conectado generará más dinero que 10 vehículos no conectados en el futuro

Foto: Prototipo futurista F-015 de Mercedes.
Prototipo futurista F-015 de Mercedes.

El 85% de los directivos del sector de automoción está convencido de que en el futuro se generarán más ingresos con el ecosistema digital que rodeará al sector del automóvil que con la mera venta de coches. Ese es solo uno de los retos y oportunidades a los que se enfrenta el sector, según se desprende del Informe Global sobre Automoción 2017 elaborado por KPMG y en el que se ha encuestado a cerca de mil directivos del sector y más de 2.400 conductores procedentes de 42 países.

El sector de la automoción se enfrenta al reto de manejar al mismo tiempo tres tipos de tendencias diferentes de aquí a 2025. Por un lado, continuar con la evolución del mercado actual (racionalización de la producción, crecimiento en los países emergentes, comercialización de vehículos híbridos, etc.); por otro, afrontar la revolución que llega al sector. Esta viene de la mano de los coches eléctricos, pero la disrupción se producirá principalmente como consecuencia de los coches sin conductor, la conectividad y la digitalización de los vehículos. Y esto conllevará la creación de valor y de ingresos procedentes del big data.

Francisco Roger, socio de KPMG responsable del sector de la automoción, señala que “estas tres tendencias simultáneas suponen un dilema para los directivos a la hora de decidir en qué deben invertir sus compañías y un reto para prever hacia dónde y a qué velocidad se moverán las sensibilidades y los comportamientos de los consumidores y de los reguladores”.

El coche eléctrico marca el futuro del automóvil, pero para el 62% de los directivos encuestados el vehículo movido por baterías no funcionará en el futuro. La razón es la necesidad de una infraestructura que aún no existe y también por el tiempo de recarga de entre 25 y 45 minutos. Por ello, el 78% considera que el verdadero avance en coches eléctricos provendrá del uso de la pila de hidrógeno, porque se rellena rápidamente. Aunque también le ven algunos fallos, como la falta de madurez de esta nueva tecnología y que aún hay que resolver la refrigeración del hidrógeno o su almacenamiento seguro en el vehículo. Más de la mitad de los directivos encuestados por KPMG (53%) cree que el diésel será la primera tecnología de propulsión en desaparecer de las cadenas de fabricación.

Lo que va a cambiar las reglas del juego será el ecosistema digital del vehículo. El 85% de los directivos considera que en el futuro el ecosistema digital generará más ingresos que la venta del coche en sí mismo. De hecho, un 76% está de acuerdo con que un vehículo digitalizado y conectado generará más ingresos que 10 vehículos no conectados. Esto traerá consigo la llegada de nuevos jugadores al sector de la automoción. El 82% piensa que una compañía de Silicon Valley lanzará un coche en los próximos 4 años. Pero también es cierto que un 78% cree que el coche de Silicon Valley se ensamblará en una cadena de montaje de una de las empresas tradicionales de automoción.

La pregunta clave, según Roger, es “si las empresas del mundo TIC querrán o no ofrecer un paquete completo al consumidor, es decir, el coche, el ecosistema digital, el interfaz de usuario, las soluciones de movilidad, etc.". "Esto abre la cuestión de si los nuevos jugadores cooperarán o competirán con los tradicionales”, explica. En esta cuestión, los directivos del sector no se ponen de acuerdo: un 45% augura que las compañías TIC (tecnologías de la información y la comunicación) y los fabricantes de automóviles cooperarán, mientras que un 55% cree que competirán en un futuro.

El principal modelo de negocio del sector del automóvil hoy en día se basa en el coche en propiedad, pero el 59% de los directivos vaticina que la mitad de los conductores no querrán tener un coche propio en 2025. Y a los coches compartidos hay que sumar los coches sin conductor, que cambiarán radicalmente el uso que se hace de los vehículos y, por tanto, los criterios de compra.

Esto va a hacer que los criterios diferenciadores de las marcas cambien radicalmente. En el futuro se centrarán más en cómo nos relajamos en el coche, cómo trabajamos o cómo nos divertimos y socializamos en el vehículo. En definitiva, en aprovechar el tiempo y disfrutar durante el viaje. El 60% de los consumidores está de acuerdo con la afirmación de que cuando compre un coche autónomo solo tendrá interés en lo que podrá hacer durante el tiempo que dure el viaje.

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