Seat León ST, una compra racional
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PRUEBA SEAT LEON ST TSI 140 CV

Seat León ST, una compra racional

El Seat León empieza ya a destacar en las ventas, porque ahora, y por primera vez en su historia, este modelo tiene una gama completa que

El Seat León empieza ya a destacar en las ventas, porque ahora, y por primera vez en su historia, este modelo tiene una gama completa que ofrecer. Ya tiene carrocerías de tres y cinco puertas, además de esta variante familiar y un amplio abanico de motorizaciones y cajas de cambio disponibles Con ello, el León se ha convertido, de verdad, en una segunda pata de la gama de Seat., junto al Ibiza, pero al mismo nivel e incluso por encima del clásico de la marca española que cumple ahora 30 años de vida.

El nuevo León tiene una amplia gama de motores diesel muy interesantes, de bajo consumo, pero sobre todo tiene disponibles en la gama unos propulsores de gasolina que por fin hacen olvidar la necesidad de adquirir un vehículo de gasóleo. El mercado español ha estado desde hace años totalmente dieselizado, por las diferencias de consumo y sobre todo por la diferencia de precio entre ambos carburantes.

Ahora, con los precios más igualados entre ambos y, sobre todo con la notable reducción del consumo de los propulsores de gasolina, ya no es tan interesante en la mayor parte de los casos optar por un propulsor de gasóleo. Y el mejor ejemplo es el motor TSi de 140 caballos que empleaba nuestra unidad de pruebas del Seat León ST, que ofrece un funcionamiento realmente ejemplar.

Este Seat Leon ST 1.4 TSi que hemos probado esta semana tiene ante sí dos retos importantes en el mercado español. Y es que debe, por un lado, conseguir superar las trabas que los coches de tipo familiar tienen para los usuarios españoles y por otra lograr que nos quitemos de la cabeza que siempre hay que comprar diesel, sea cual sea el uso que le demos a nuestro coche.

Lo primero, lo de los coches familiares, se debe básicamente a que durante años este tipo de vehículos ha sido poco menos que un cajón ampliado en la parte trasera de un vehículo compacto. Eso ha hecho que fueran, durante años, coches bastante feos, aunque con una muy buena versatilidad de uso. Pero este nuevo Seat ST compagina un estilo bastante más ligero y dinámico pero manteniendo al mismo tiempo la mejor versatilidad de utilización.

Solo hay que abrir el maletero para darse cuenta que realmente la utilidad ha primado al desarrollar este coche. Un gran maletero, con varias anillas de sujeción para poder llevar cosas, o bolsas, o sujetar piezas más grandes con unas mallas. Su maletero es de casi 600 litros de capacidad que se pueden ampliar plegando el asiento trasero hasta alcanzar los 1.500 litros. Además, tiene un doble fondo con lo que se puede dejar un hueco en la parte baja para llevar algunos objetos fuera de la vista.

Es un maletero muy cuadrado y con una buena facilidad de carga. Y lo mejor, que cuenta con un sistema para plegar el asiento trasero desde atrás mediante una simple palanca que se encuentra en el maletero a ambos lados del portón. Y si a todo ello añadimos un gran portón trasero, tenemos un vehículo realmente útil.

Al mismo tiempo, el León ST es, por su estética, bastante elegante y dinámico. Esta parte trasera en caída le hace un coche que apenas parece un vehículo familiar, salvo porque su maletero de verdad es muy generoso. Miren las fotos y ya me dirán si no es algo más que un vehículo familiar.

Esta variante familiar del León también se beneficia de la plataforma MQB que ha supuesto una verdadera revolución para todo el grupo alemán, en la que se ha hecho una gran inversión económica, pero que ahora comienza a obtener sus buenos resultados.

El nuevo ST es bonito, tiene un aspecto más juvenil que la variante de cinco puertas y, sobre todo, transmite la sensación de máxima utilidad. Tiene un habitáculo bastante amplio, con plazas delanteras muy buenas y con unas plazas posteriores que son bastante razonables. Incluso en la cota de altura pese a esa característica forma de su parte trasera en caída.

El otro aspecto en el que este coche debe luchar contra las rutinas del comprador español es en su motorización de gasolina. Realmente hay que plantearse si de verdad merece la pena comprar un coche de gasóleo en la mayor parte de los casos. Este León ST anuncia un consumo homologado de 5,3 litros. Una cifra que estaría cercana a la de la versión TDi con esta misma carrocería y que en el caso del 150 CV se sitúa en los 4,1 litros.

Hasta hace poco, un vehículo de gasóleo ofrecía mucha más elasticidad que un gasolina, pero ahora esto ya no es así. Al menos no tan exagerado. Sobre todo porque el TDi ofrece su par máximo desde las 1.750 revoluciones pero en el caso del gasolina, el TSI, su par máximo está disponible desde las 1.500 vueltas.

Y esto se transmite de manera inmediata a la conducción, mucho más confortable y relajada que la de un diesel. Por su puesto en lo que se refiere al ruido, no hay ni punto de comparación. El TDi es bastante silencioso, pero su nivel de ruido y vibración nada tiene que ver con la suavidad del TSI.

Nuestra unidad de pruebas tenía un cambio manual de seis marchas. El manejo del cambio es bueno, bastante preciso, aunque quizá el desplazamiento de la palanca es un poco largo. Pero en general es difícil fallar en un cambio incluso cuando estamos rodando más deprisa de lo normal. Los desarrollos son bastante cortos, con algo menos de 45 kilómetros por cada mil vueltas, lo que aporta más agilidad de marcha y de reacciones pero sin penalizar los consumos. La combinación de este motor con este cambio me parece muy buena para un usuario medio, que decida pasar de un motor de gasóleo.

Este coche transmite algo que muchos fabricantes utilizan para sus modelos cuando tratan de hacer algún comentario positivo, pero que en este caso es una realidad palpable: transmite serenidad. Cuando uno empieza a rodar con este coche siente esa sensación de tranquilidad, de serenidad, de poder hacer kilómetros sin ninguna tensión.

Y es que es la buena combinación de un motor muy plano, que no empuja demasiado, pero que si lo hace con mucha regularidad, que empuja siempre por igual, y que permite estirarse más arriba de vueltas que en el caso de un propulsor de gasóleo. Si el valor homologado de consumo es de 5,3 litros, lo mejor es que haciendo una conducción normal, sin ningún exceso estaremos rodando por carretera en los 5 litros o por debajo de esta cifra y si hacemos una conducción entre ciudad y carretera tampoco estaremos más arriba de los 5,2 o 5,3 litros. Sobre todo gracias al buen funcionamiento del sistema Stop/start.

El puesto de conducción también transmite esa sensación de serenidad. Los asientos delanteros son buenos, bastante duros y con un elevado confort para sus ocupantes, pero al mismo tiempo con una buena sujeción del cuerpo..

El cuadro de instrumentos es muy completo y agradable a la vista. Tiene buena información pero sobre todo en el hueco central entre los dos grandes relojes de velocidad y cuentavueltas hay una pantalla en color en la que se puede tener información del navegador, de la radio, de datos de nuestro viaje tales como consumo, autonomía y demás. Muchos datos disponibles a toque de una tecla.

Y la posición de conducción, partiendo de un buen asiento y un cuadro de instrumentos muy completo, es también buena. Los montantes delanteros no crean problemas de visibilidad en curva y solo la presencia del retrovisor en una posición un poco baja quita algo de visibilidad hacia delante. La trasera es buena, pese a la mayor longitud del habitáculo frente a las variantes de 3 o 5 puertas.

Seat no va a vender muchas unidades de esta variante familiar de su León, pero si los españoles empiezan a europeizarse en su visión del automóvil, si dejan atrás los prejuicios hacia este tipo de coches, esta es una muy buena alternativa dentro del mercado español.

Seat León