AVALANCHA EN las redes sociales

Más de 100.000 usuarios comparten a diario datos sobre la ubicación de radares móviles

Cada día se está generalizado más el sentimiento de que los radares de tráfico son un medio recaudatorio de las distintas administraciones y no una forma

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    Teclee en Twitter la palabra 'radar'. No hace falta, siquiera, que adjunte el signo de la almohadilla '#'. De inmediato se desplegarán ante sus ojos cientos de cuentas y referencias relacionadas con el tema, entre ellas espacios donde obtener datos pormenorizados y actualizados al minuto sobre la ubicación de radares móviles en toda España. Y, para rizar el rizo, hasta el emplazamiento exacto del helicóptero que porta en sus tripas el radar Pegasus mientras fotografía a aquellos conductores que incumplen las normativas de tráfico o que exceden los límites de velocidad en la red viaria nacional. Y es una práctica legal puesto que no se trata de una revelación de un secreto ni tampoco se ha conseguido la información que se comparte de manera ilícita. Pero ojo, lo que no se puede hacer es escribir el tuit mientras se conduce.

    La información 'a golpe de tuit' para eludir al control de las policías locales (también se indica dónde operan los equipos móviles dentro de las ciudades, dando pelos y señales de cada control) y de la Guardia Civil se ha expandido a la velocidad del rayo, dentro de un contexto cada vez más generalizado que entiende que, de esta manera, se ofrecen los medios a los ciudadanos para esquivar un procedimiento (según los gestores de estos sitios con millares de usuarios y seguidores) meramente recaudatorio de las distintas Administraciones. Lo que no dicen sus promotores es que al mismo tiempo se ignora el importante efecto que tienen sobre el descenso de la siniestralidad en las carreteras y calles españolas.

    La característica viral de la red del pajarillo posibilita que se extienda exponencialmente la posición de tal o cual coche camuflado y, desde luego, acompañando cada RT siempre un comentario de lo que piensa el usuario de este método, ya tan extendido, de recaudar dinero.

    Tuits como “ #RADAR C5 gris #A50 km 14 debajo del puente sentido salamanca” o "#RADAR helicóptero #A1 DIRECCION Burgos ahora x torrelaguna” son sólo dos ilustrativos ejemplos leídos mientras se elaboraba este reportaje. ¿Los nombres de las cuentas que los cobijan? ComunidadRadares, RadaresMadrid, EvitemosRadares… o una de las pioneras en este tema, Movimiento 140. Algunas de ellas llegan a los 15.000 seguidores; otras se quedan un poco más lejos.

    Los seguidores de estas comunidades se toman muy en serio su 'trabajo' y casi de forma instantánea tuitean la posición del radar para que otros usuarios de la comunidad sepan a qué se están arriesgando si superan los límites de velocidad en alguna zona concreta. Es más, la actualización es incluso más rápida que la información en los diarios digitales. Y es que, en lugar de un grupo de profesionales, cuentan con cientos o miles de colaboradores ilusionados con su 'misión' y dispuestos a ayudar a la comunidad a reducir las multas por exceso de velocidad. 

    Pero no es sólo Twitter un instrumento para poder estar al día de la localización de los radares móviles. También en Facebook hay grupos y organizaciones a los que seguir con el mismo fin. Los hay que son cerrados y los hay limitados por provincias o zonas, como "Radares Costa da Morte", con más de tres mil miembros. También los hay en Google+, aunque en este caso de forma mucho más aislada.

    Lo curioso es que las redes sociales se han convertido en un instrumento para poder esquivar la ley en cuanto a los límites velocidad y al uso de los radares, claramente, pero es algo que no ocurre con otro tipo de infracciones de tráfico para las que no hay tal apoyo ciudadano.

    Por ejemplo, no suele haber tuits relacionados con controles de alcoholemia, aunque por supuesto que los amigos siempre usarán este nuevo medio de comunicación para poder transmitirse este tipo de informaciones, sobre todo de noche, al salir de una fiesta o en una situación parecida.  

    Y es que la percepción de los usuarios es muy diferente entre que se le ponga a un conductor una multa por circular más deprisa del límite o por hacerlo con varias copas encima. Esto último, circular bajo los efectos del alcohol o las drogas es algo que si se considera, en general, muy peligroso y una actitud que se debe erradicar. Y esa es la diferencia por la que hay miles de tuits cada día con la posición de los radares y no se hace lo mismo con los controles de alcohol o de drogas.

    Pero ¿cuál es el marco legal en el que se mueven estos mensajes a través de las redes sociales? Actualmente, cuando un usuario conduce y da las luces a otro vehículo para alertarlo de la presencia en las inmediaciones de un control o de miembros de la Policía o la Guardia Civil, puede ser multado. Pero esta sanción no es por avisar de un radar, sino por utilizar incorrectamente las luces del vehículo.

    Sin embargo, el hecho de enviar un mensaje a las redes sociales y decir dónde está situado un radar en un momento determinado no es ilegal. No es divulgar ningún secreto y tampoco se ha conseguido de una forma ilícita. Otra cosa muy distinta sería que un agente de los cuerpos de seguridad al que se informa por su profesión de que se va a establecer un control la semana que viene en un punto concreto lo divulgara.

    La asociación de defensa de los conductores Automovilistas Europeos Asociados, AEA, aclara que esta práctica de los tuits con las ubicaciones de los radares es perfectamente legal. Mario Arnaldo, añade que "desde AEA llevamos 20 años publicando una lista con las posiciones más frecuentes de los radares móviles en España, en base a un listado con las sanciones impuestas a nuestros asociados".

     

     

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