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Por qué BlackRock está capeando la tormenta del crédito privado mejor que sus competidores
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Por qué BlackRock está capeando la tormenta del crédito privado mejor que sus competidores

Impulsada por su negocio principal de fondos indexados, la gestora de activos más grande del mundo es ahora también la más valiosa

Foto: (Justin Sullivan/Getty Images))
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BlackRock se ha embarcado en una oleada de adquisiciones en los últimos años para impulsar su crecimiento en los mercados privados, el área más candente de Wall Street. Pero en la actualidad, con la confianza de los inversores en el sector debilitada, es el negocio de BlackRock en los mercados públicos —estable, aunque menos glamuroso— el que sitúa a la empresa en una posición más sólida que la de sus rivales.

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Todos los gigantes de los activos privados se han visto afectados en los mercados en mayor o menor medida, pero BlackRock está superando a sus competidores. Eso explica por qué la mayor gestora de inversiones del mundo ha recuperado recientemente un título que había cedido a su antigua empresa hermana, Blackstone, durante la mayor parte de los últimos cinco años: la gestora de activos cotizada más valiosa de Wall Street. A diferencia de otras firmas centradas exclusivamente en inversiones alternativas, BlackRock cuenta con un negocio de fondos públicos al que recurrir —uno que capta más de medio billón de dólares de capital nuevo al año y que tiene un historial de crecimiento incluso en periodos turbulentos del mercado. "Una de las preguntas que seguimos recibiendo sobre las gestoras de activos alternativos es que, en lo que respecta al crédito privado, esta clase de activos no ha pasado por un ciclo económico completo", afirma Alex Blostein, analista de Goldman Sachs especializado en gestoras de activos. "Con BlackRock, se tiene mucha más visibilidad sobre cómo ha rendido el negocio en diferentes entornos, y creo que eso da cierta tranquilidad a la gente".

Antes de este año, el crecimiento explosivo del capital riesgo y el crédito privado, junto con las elevadas comisiones de gestión que conllevaban, habían situado a Blackstone y sus homólogos por delante de sus rivales. La narrativa en Wall Street ha cambiado ahora notablemente. Las preocupaciones sobre las perspectivas de los fondos de crédito privado y los préstamos que concedieron a empresas medianas con una solvencia poco destacable han golpeado duramente las acciones de Blackstone, KKR, Apollo Global Management, Ares Management y Blue Owl Capital, que hasta hace poco gozaban de valoraciones elevadas. Esas acciones se han desplomado una media del 31% este año y se encuentran entre las que peor rendimiento han tenido en el S&P 500. BlackRock ha caído un 6,4%. Aunque es una de las mayores gestoras de activos privados, su atractivo para los inversores radica ahora en que también es una de las mayores gestoras de prácticamente todo lo demás. La mayor parte de los ingresos de BlackRock sigue procediendo de la gestión de acciones y bonos cotizados. Las acciones subieron un 4,5% el miércoles.

La mayor parte de los ingresos de BlackRock sigue procediendo de la gestión de acciones y bonos cotizados

BlackRock cotiza con una relación precio-beneficio futura más alta que la mayoría de sus competidores del mercado privado por primera vez en años, y mantiene una gran brecha de valoración en comparación con rivales tradicionales de la gestión de activos como T. Rowe Price y Franklin Templeton. Aun así, no está claro cómo se desarrollará el drama del crédito privado. BlackRock informará a los inversores la próxima semana cuando publique sus resultados y podría arrojar luz sobre la captación de fondos en sus negocios de mercados privados. En su división principal de mercados públicos, los fondos cotizados en bolsa (ETF) iShares de BlackRock siguen siendo su principal fuente de ingresos. La empresa lideró el sector de los ETF con una entrada neta récord de 527.000 millones de dólares en 2025, y los ETF estadounidenses en su conjunto captaron más dinero que nunca este año hasta febrero.

El flujo constante de dinero nuevo hacia los ETF, junto con un negocio tecnológico que vende software de gestión de riesgos y carteras a otras firmas de inversión, se considera una fuente estable de ingresos incluso en mercados turbulentos. La plataforma Aladdin, que BlackRock reforzó con su adquisición en 2025 del proveedor de datos de mercados privados Preqin, es una pieza clave de la capacidad de BlackRock para gestionar el riesgo tanto en activos públicos como privados. El crecimiento de Aladdin es parte del motivo por el que la firma de inversión activista ValueAct anunció en febrero que iba a adquirir una participación en la gestora de activos. "BlackRock ha sido considerada históricamente como una gestora de activos diversificada que es realmente buena creando ETF", afirmó Mason Morfit, codirector ejecutivo de ValueAct, en un podcast de la CNBC en febrero. "Pero lo que me ha llamado la atención en los últimos 12 meses ha sido que BlackRock es también una de las mejores empresas de datos y software del sector".

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El director ejecutivo de BlackRock, Larry Fink, ha demostrado a Wall Street que podía construir un negocio enorme basado en fondos de coste ultrabajo, sin dejar de ser rentable. Pero a medida que los mercados privados ganaban cuota en los mercados de capitales estadounidenses, comenzó a buscar oportunidades en el sector para impulsar el crecimiento de las comisiones. Su racha de compras incluyó la adquisición, por valor de 12.500 millones de dólares, de la entidad de crédito privado HPS Investment Partners, que se cerró el pasado mes de julio. Al igual que el resto del universo del crédito privado, HPS se encuentra ahora en el punto de mira. BlackRock acordó pagar por la empresa un múltiplo estimado de 35 veces los beneficios futuros, un precio superior comparable al que tenía en ese momento la gestora de crédito privado Ares. Las acciones de Ares han caído alrededor de un 40% desde entonces, y las valoraciones de otras empresas de crédito privado también se han desplomado. A los inversores les preocupa que el entorno de captación de fondos se endurezca.

La apuesta de BlackRock es que las empresas de inversión privada que ha adquirido puedan beneficiarse de su escala y de las relaciones existentes con los clientes y crecer más rápido, y que los grandes clientes institucionales, como las compañías de seguros y los fondos de pensiones, quieran consolidar una mayor parte de sus activos en una sola empresa capaz de gestionarlo todo. La compañía afirma que ya está viendo indicios de ello. "Estamos unificando la gestión de activos y la tecnología en los mercados públicos y privados", declaró el mes pasado Martin Small, director financiero y responsable de estrategia corporativa de BlackRock, a The Wall Street Journal. "Y los clientes están consolidando una mayor parte de sus carteras con BlackRock".

Larry Fink ha demostrado a Wall Street que podía construir un negocio enorme basado en fondos de coste ultrabajo, sin dejar de ser rentable

Aún no hay un veredicto sobre las adquisiciones. Cuando HPS anunció el 7 de marzo que limitaría las retiradas de un fondo insignia de crédito privado, las acciones de BlackRock se desplomaron un 7,7%, lo que borró aproximadamente el mismo valor de mercado que BlackRock había pagado por el prestamista privado. Y eso a pesar de que el fondo registró una entrada neta durante el trimestre, lo que significa que el dinero nuevo que entró superó las solicitudes de reembolso. La incursión en los activos privados puede traer consigo una nueva volatilidad. Sin embargo, quedarse al margen suponía un riesgo demasiado grande, afirma Blostein, de Goldman. "BlackRock tenía que cerrar algunos acuerdos en los mercados privados. Se trata de un área de crecimiento demasiado importante para el ecosistema como para que no tuvieran una presencia significativa", afirma.

Fink y otros ejecutivos de BlackRock han comunicado que no creen que el precio actual de las acciones refleje fielmente el potencial de crecimiento de BlackRock. El director ejecutivo, de 73 años, dijo a los inversores el año pasado que le recuerda a los primeros días tras adquirir el negocio de iShares a Barclays en 2009. "No estaba contento con el precio de las acciones tras esa operación", señala. "Pero una vez que demostramos que el todo era exponencialmente más fuerte que las partes, las acciones se dispararon, y creo que eso es lo que va a pasar aquí".

*Contenido con licencia de The Wall Street Journal. Traducido por Federico Caraballo

BlackRock se ha embarcado en una oleada de adquisiciones en los últimos años para impulsar su crecimiento en los mercados privados, el área más candente de Wall Street. Pero en la actualidad, con la confianza de los inversores en el sector debilitada, es el negocio de BlackRock en los mercados públicos —estable, aunque menos glamuroso— el que sitúa a la empresa en una posición más sólida que la de sus rivales.

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