¿Adiós a la excepcionalidad de Wall Street? Los inversores de EEUU también buscan fuera
Las altas valoraciones y el debilitamiento del dólar están impulsando las apuestas a que la ventaja competitiva de Estados Unidos sobre otros mercados mundiales se reducirá
La primavera pasada, la consigna era "vender todo lo relacionado con Estados Unidos". Ahora, la tendencia en Wall Street es comprar en cualquier otro lugar. Después de años de realizar apuestas desmesuradas por las mayores empresas estadounidenses, los inversores están moviendo más dinero hacia los mercados internacionales, apostando por que la amplia ventaja de Estados Unidos sobre el resto del mundo se reducirá. Durante años, según los gestores de fondos, el mercado bursátil estadounidense se consideraba la única opción viable. Ahora esa percepción está empezando a cambiar.
Su optimismo se ha visto impulsado por una serie de acontecimientos en el extranjero, desde el estímulo fiscal en Japón hasta el auge del gasto militar europeo. Algunos operadores simplemente buscan mejores ofertas que las acciones de alto precio que se ofrecen en su país. Otros esperan diversificarse fuera de los principales índices nacionales, dominados por un puñado de nombres de la industria tecnológica. "En este momento, nos encontramos en un mercado alcista global", afirma Keith Lerner, director de inversiones de Truist Advisory Services. "Ya no es solo una cuestión estadounidense".
Varios índices globales han superado a los principales índices de referencia estadounidenses en lo que va de 2026, entre ellos el Stoxx Europe 600, el Kospi de Corea y el índice MSCI Emerging Markets. El lunes, el Nikkei 225 de Japón alcanzó un nuevo récord tras la decisiva victoria de la primera ministra Sanae Takaichi en las elecciones parlamentarias anticipadas. Además, el año pasado, el índice MSCI All Country World ex-U.S. subió un 29 % en dólares, registrando su mejor rendimiento en más de una década y superando con creces la ganancia del 16 % del S&P 500. "Parece que hemos atravesado un punto de inflexión", señala Alex Guiliano, director de inversiones de Resonate Wealth Partners en Ridgewood, Nueva Jersey. Guiliano ha destinado más fondos a acciones en Europa y Japón este año, según afirma, atraído en parte por las valoraciones más bajas. "Parece que hay muchas formas de ganar a nivel internacional".
Varios índices globales han superado a los privados deben trazar a partir de ahora el 100% de las partidas que salen al mercado, dejando de trabajar por muestreo
El movimiento hacia el extranjero se está acelerando. Los inversores invirtieron 51.600 millones de dólares netos en fondos cotizados en bolsa internacionales en enero, según datos de Morningstar Direct. Las entradas mensuales se han disparado desde finales de 2024. Los inversores han alabado intermitentemente la diversificación global, aunque las acciones de otros países han languidecido durante años, mientras que las estadounidenses han avanzado de forma fiable. A pesar de la caída del sector tecnológico que ha sacudido los mercados en las últimas sesiones, las acciones norteamericanas siguieron batiendo récords la semana pasada, con el Dow Jones Industrial Average superando por primera vez el umbral de los 50.000 puntos.
Michael Rosen, director de inversiones de Angeles Investments, afirma que sigue creyendo en la preeminencia de las empresas estadounidenses. Durante la mayor parte de la última década, su cartera se ha concentrado en las mayores empresas tecnológicas de Estados Unidos. Sin embargo, según Rosen, en el último año ha rotado los fondos hacia una combinación de acciones de pequeña capitalización y de valor en todo el mundo, centrándose en Europa y China. "Para nosotros, es un cambio muy importante", señala. Según él, es un cambio que empezó a plantearse el pasado mes de abril, cuando el valor del dólar estadounidense se hundió durante la agitación arancelaria que sacudió los mercados. "Era una señal de que nos encontrábamos en un entorno muy diferente", señalando que los aranceles suelen impulsar la moneda de un país. "Para mí, fue señal de una menor confianza en la economía y los mercados estadounidenses".
El debilitamiento del dólar ha desempeñado un papel importante en el aumento del atractivo de invertir en el extranjero. El dólar ha bajado aproximadamente un 10 % desde sus máximos en 2022, lo que ha impulsado la rentabilidad de las acciones extranjeras al aumentar el valor de los beneficios de esas empresas en relación con las estadounidenses. Esa tendencia se ha acelerado desde la primavera pasada, cuando los inversores globales se deshicieron de las acciones estadounidenses, los bonos del Tesoro y otros activos denominados en dólares, lo que se denominó en ese momento como la operación "Sell America".
No obstante, los gestores de fondos se han apresurado a advertir de que la reciente ola de compra de acciones extranjeras no es la segunda parte de esta operación. La mayoría sigue creyendo que Estados Unidos liderará la subida de los mercados bursátiles mundiales, aunque quizá no con un margen tan amplio como en los últimos años. "Si vender acciones de EEUU me diera un rendimiento del 16 %, lo haría todas las veces que fuera necesario", explica Don Calcagni, director de inversiones de Mercer Advisors, en referencia a la ganancia anual de dos dígitos del S&P 500 el año pasado. "Seguimos pensando que Estados Unidos es un caso excepcional".
El debilitamiento del dólar ha desempeñado un papel importante en el aumento del atractivo de invertir en el extranjero
Aun así, al igual que otros, Calcagni tiene inquietudes sobre el futuro de los mercados estadounidenses, incluida la creciente deuda nacional y la volatilidad política y económica introducida por el presidente Trump. "Hay pruebas sólidas, no necesariamente para vender Estados Unidos, sino para comenzar a reequilibrar fuera de Estados Unidos y adoptar un enfoque más equitativo", afirma.
Los inversores también llevan algún tiempo saliendo de los líderes del mercado bursátil norteamericano. Tras tres años consecutivos de rendimientos espectaculares para las acciones estadounidenses, impulsados en gran medida por el auge de la inversión en inteligencia artificial, los operadores están empezando a buscar la próxima ola de ganancias en otros lugares. Las acciones extranjeras no son las únicas beneficiarias: las acciones de pequeña capitalización y las "blue chips" también han superado a los principales índices de referencia en las últimas semanas. No todo el mundo en Wall Street se está apresurando a enviar su dinero fuera de las fronteras de Estados Unidos, pero Calcagni afirma que la fijación extrema de los inversores por el país está empezando a disiparse. "Muchos de nuestros clientes acuden ahora a nosotros y nos preguntan por qué no tenemos más [acciones de empresas extranjeras]", afirma. "Probablemente, los inversores hayan encontrado una nueva religión en la diversificación internacional".
*Contenido con licencia de El Confidencial. Traducido por Federico Caraballo
La primavera pasada, la consigna era "vender todo lo relacionado con Estados Unidos". Ahora, la tendencia en Wall Street es comprar en cualquier otro lugar. Después de años de realizar apuestas desmesuradas por las mayores empresas estadounidenses, los inversores están moviendo más dinero hacia los mercados internacionales, apostando por que la amplia ventaja de Estados Unidos sobre el resto del mundo se reducirá. Durante años, según los gestores de fondos, el mercado bursátil estadounidense se consideraba la única opción viable. Ahora esa percepción está empezando a cambiar.