Nueva York se prepara para flexibilizar su legislación medioambiental con el fin de agilizar y abaratar la construcción de viviendas en el estado, en lo que supone la última iniciativa del Gobierno para hacer frente a los elevados costes de la vivienda, ya que la asequibilidad se ha convertido en uno de los temas centrales de este año electoral.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, tiene previsto proponer este martes nuevas reformas para eximir a la mayoría de los proyectos de vivienda de la Ley Estatal de Evaluación de la Calidad Ambiental (Seqra, por sus siglas en inglés), según un documento normativo al que ha tenido acceso The Wall Street Journal. Los legisladores estatales tendrían que aprobar las reformas.
La ley, que tiene más de 50 años, exige que los nuevos proyectos se sometan a largas revisiones medioambientales que pueden añadir una media de dos años y cientos de miles de dólares en costes. "Durante demasiado tiempo, la pesada burocracia ha obstaculizado el progreso que las comunidades locales desean, dificultando la construcción de viviendas e infraestructuras esenciales", afirmó Hochul en un comunicado. Hochul es la última demócrata en reducir las protecciones medioambientales, una cuestión fundamental para la izquierda, a favor de la construcción de más viviendas. El año pasado, el gobernador de California, Gavin Newsom, promulgó exenciones similares a la ley de evaluación medioambiental de su estado. Se prevé que el alto coste de la vida sea uno de los temas centrales de las elecciones de mitad de mandato de este año, y muchos políticos consideran que la vivienda es uno de los principales campos de batalla. Según algunas estimaciones, Nueva York tiene un déficit de alrededor de 800.000 viviendas.
Las dos primeras semanas de 2026 han estado marcadas por una avalancha de nuevas propuestas de vivienda en todo el país, rompiendo con un periodo en el que muchos cargos electos se mostraban reacios a abordar la cuestión por temor a alienar a los propietarios que se oponen a una mayor densidad en sus barrios. El alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, ha iniciado su primer mandato con tres órdenes ejecutivas que incluyen dos grupos de trabajo para facilitar y agilizar la construcción de viviendas y un equipo independiente para proteger a los inquilinos. El presidente Trump anunció la semana pasada una serie de propuestas consecutivas en materia de vivienda, en un esfuerzo por prestar "especial atención al mercado inmobiliario", según afirmó.
Las dos primeras semanas de 2026 han estado marcadas por una avalancha de nuevas propuestas de vivienda en todo el país
Hochul, que se presenta a la reelección este año, ha propuesto estas reformas de la Seqra como la primera parte de una agenda más amplia denominada "Let Them Build" (Dejadles construir), que presentará oficialmente el martes. "Por fin se está reconociendo una y otra vez que necesitamos construir más viviendas", afirma Annemarie Gray, directora ejecutiva del grupo de defensa de la vivienda Open New York, que formó parte del equipo de transición de Mamdani. La Seqra se aplica a una amplia gama de proyectos, desde infraestructuras hasta proyectos comerciales y viviendas. Estas revisiones pueden aumentar los costes de los proyectos entre un 11 % y un 16 %, según un estudio de la Citizens Budget Commission, un grupo de expertos de Nueva York. Además, los plazos varían considerablemente: algunos proyectos se quedan atascados en litigios de la Seqra hasta ocho años. Antes de que California aprobara sus propias exenciones de revisión medioambiental, los proyectos de vivienda se veían atrapados en "retrasos interminables", según Jon Curtis, socio gerente de Cedar Street Partners, una empresa de desarrollo con sede en Los Ángeles. Ahora, "las cosas se hacen en 90 o 120 días, lo cual es algo inédito", afirma.
La Seqra se implementó inicialmente en la década de 1970 como una medida de protección medioambiental contra las centrales de carbón y las nuevas autopistas que atravesaban los barrios. Pero la ley ha sido utilizada cada vez más por grupos contrarios al desarrollo para retrasar o descarrilar proyectos a los que se oponen. A veces, se presentan demandas de la Seqra contra proyectos de energía verde destinados a mejorar la sostenibilidad medioambiental de Nueva York. En la ciudad de Nueva York, los promotores pueden ser demandados por las sombras que sus proyectos podrían proyectar en el barrio circundante. La oficina del gobernador ha descubierto que, durante la última década, más de 1.000 proyectos de vivienda en Nueva York se han visto sometidos a estas costosas revisiones a pesar de no tener ningún impacto medioambiental significativo. Entre ellos se incluyen varias promociones de viviendas con unidades asequibles en el barrio del Bronx de la ciudad de Nueva York.
Las reformas de Hochul forman parte de su propuesta de presupuesto para el próximo año fiscal, que comienza el 1 de abril. Durante los próximos meses, negociará el presupuesto con los legisladores estatales. Si se aprueban, estas excepciones se aplicarían a los proyectos de viviendas asequibles y a precio de mercado propuestos en terrenos "previamente alterados" que se encuentran fuera de las zonas protegidas medioambientalmente y de las zonas con riesgo de inundación. También está presionando para que se eximan más proyectos de infraestructura ecológica y guarderías. Además, el estado impondría un máximo de dos años para cualquier proyecto sometido a la revisión de la Seqra.
Es probable que estas exenciones se enfrenten a la oposición de los defensores del medio ambiente. Los funcionarios de la oficina del gobernador han afirmado que estas reformas de la Seqra no suponen una derogación total de la normativa medioambiental, ya que los promotores inmobiliarios seguirán teniendo que cumplir los requisitos de calidad del aire y del agua para obtener los permisos.
*Contenido con licencia de The Wall Street Journal. Traducido por Federico Caraballo
Nueva York se prepara para flexibilizar su legislación medioambiental con el fin de agilizar y abaratar la construcción de viviendas en el estado, en lo que supone la última iniciativa del Gobierno para hacer frente a los elevados costes de la vivienda, ya que la asequibilidad se ha convertido en uno de los temas centrales de este año electoral.