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Adiós fentanilo, hola cocaína: la droga blanca vuelve a encandilar a EEUU y este mexicano es el rey
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Adiós fentanilo, hola cocaína: la droga blanca vuelve a encandilar a EEUU y este mexicano es el rey

La guerra de la administración Trump contra el fentanilo ha creado una oportunidad para que "El Señor Mencho" introduzca toneladas de cocaína en el país

Foto: La guerra de Trump contra el fentanilo abre la puerta a otras drogas
La guerra de Trump contra el fentanilo abre la puerta a otras drogas
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Desde un escondite montañoso fuertemente custodiado en el corazón de la Sierra Madre, Nemesio "Mencho" Oseguera, de 59 años, gobierna como el nuevo rey de la droga de México, ayudado en su ascenso por el resurgimiento del amor de Estados Unidos por la cocaína y la escalada de la guerra de la administración Trump contra el fentanilo.

Oseguera ha dedicado décadas a convertir su Cartel de Jalisco Nueva Generación en una organización criminal transnacional lo suficientemente poderosa como para forjar un nuevo orden en el mundo del hampa en México, desplazando al cartel de Sinaloa, desgarrado por las facciones en guerra, como el mayor traficante de drogas del mundo.

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Los sinaloenses, los principales traficantes de fentanilo de México, se han visto atrapados en la mira de la administración Trump, que prometió erradicar el opioide sintético. La represión ha dejado el campo libre para Jalisco y su lucrativo comercio de cocaína, elevando a Oseguera al número uno. "Mencho es el narcotraficante más poderoso que opera en el mundo", afirma Derek Maltz, quien este año ha ocupado el cargo de director interino de la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés). "Lo que está ocurriendo ahora es un giro hacia una distribución mucho mayor de cocaína en EEUU".

La cocaína que se vende en EEUU es más barata y tan pura como siempre para los compradores minoristas. El consumo en el oeste de EEUU ha aumentado un 154 % desde 2019 y un 19 % durante el mismo periodo en la parte este del país, según la empresa de detección de drogas Millennium Health. Por el contrario, el consumo de fentanilo en Estados Unidos comenzó a descender a mediados de 2023 y ha seguido disminuyendo desde entonces, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Para los nuevos consumidores, la cocaína no conlleva el estigma de la adicción al fentanilo. Los adictos de clase media y el trágico espectáculo de los consumidores de crack sin hogar en la década de 1990 contribuyeron a poner fin a la última epidemia de cocaína en EEUU.

"Mencho es el narcotraficante más poderoso que opera en el mundo"

Oseguera, que creció en la pobreza vendiendo aguacates, está ganando mucho dinero con los clientes estadounidenses aficionados a la cocaína. Su cartel transporta toneladas de este adictivo polvo desde Colombia a Ecuador y luego hacia el norte, hasta la costa pacífica de México, en lanchas rápidas y los llamados narcosubmarinos. Las fuerzas estadounidenses en el Caribe han volado recientemente dos lanchas rápidas, incluida una esta semana, que según el presidente Trump transportaban cocaína y fentanilo desde Venezuela a Estados Unidos. El fentanilo se produce principalmente en México, y la mayor parte de la cocaína se transporta a través del Pacífico. Todos los que iban a bordo de las dos embarcaciones murieron. El presidente también ha amenazado con emprender acciones militares contra los carteles de la droga mexicanos.

EEUU ofrece una recompensa de 15 millones de dólares por Oseguera, pero, según las autoridades, rara vez sale de su complejo en las montañas y hay pocas fotos suyas en circulación. El grupo de hombres que protege a Oseguera, conocido como la Fuerza Especial del Alto Mando, lleva lanzacohetes RPG 7 guiados por calor y disparados desde el hombro, capaces de perforar un tanque, según personas familiarizadas con las operaciones del cartel. Los visitantes de la fortaleza del narcotraficante son encapuchados antes de emprender el viaje de seis horas en coche a través de un terreno sembrado de minas terrestres. Solo los miembros del círculo íntimo de Oseguera conocen la ubicación de los explosivos activados por presión. La fortuna de Oseguera aumentó después de que EEUU presionara a México para que tomara medidas drásticas contra el cartel de Sinaloa, donde Oseguera comenzó su carrera en el negocio. Los sinaloenses fueron pioneros en la fabricación y el contrabando de fentanilo, un avance industrial que disparó los ingresos del cartel y aumentó el número de sobredosis mortales en EEUU.

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Para los sinaloenses, ser el centro de atención de la administración no podía llegar en peor momento. La captura del líder del cartel de Sinaloa, Joaquín "El Chapo" Guzmán, en enero de 2016 y su extradición a EEUU un año después, pusieron en marcha un declive acelerado. Los cuatro hijos de Guzmán heredaron el imperio de su padre, muy valorado por su red de túneles de contrabando bajo la frontera entre EEUU y México, utilizados para transportar cocaína, fentanilo y otros productos de contrabando. Los hijos, conocidos colectivamente como los pequeños Chapos, o "Chapitos", cambiaron los recursos de producción al fentanilo, que, en comparación con la heroína que su padre había introducido en EEUU por toneladas, es más fácil de pasar de contrabando y cuesta solo una fracción producirlo. Los Chapitos desencadenaron una guerra interna el año pasado como resultado de un complot contra Ismael "El Mayo" Zambada, el cofundador septuagenario del cartel de Sinaloa. Zambada fue obligado a subir a un avión privado con destino a EEUU por Joaquín Guzmán, uno de los hijos de El Chapo, que esperaba obtener clemencia de los fiscales estadounidenses.

Los dos hombres fueron detenidos por las autoridades estadounidenses cuando aterrizaron en las afueras de El Paso, Texas. Zambada se declaró culpable de los cargos de narcotráfico el mes pasado y se enfrenta a una posible cadena perpetua. Guzmán, que sigue detenido, se ha declarado inocente de los cargos de tráfico. La captura de Zambada provocó una violenta división entre los hombres leales al hijo de Zambada, Ismael "Mayito Flaco" Zambada, y los aliados de los Chapitos. Se estima que 5.000 personas de ambos bandos han muerto o desaparecido en el conflicto, junto con transeúntes atrapados en el fuego cruzado. México ha enviado 10.000 soldados federales en el último año al estado de Sinaloa, donde el gobierno federal se ha mostrado en gran medida impotente a la hora de poner fin a los enfrentamientos. Acorralados entre las autoridades estadounidenses y mexicanas por un lado, y los hombres de Zambada por el otro, los Chapitos se tragaron su orgullo y buscaron la ayuda de Oseguera, que en su día fue su enemigo acérrimo. Cada bando tenía algo que el otro quería. Oseguera accedió a reunirse, con la mirada puesta en un futuro en el que él y su cartel de Jalisco gobernarían como la organización criminal dominante en México.

Acuerdo histórico en materia de drogas

En diciembre, Oseguera se reunió con uno de los principales lugartenientes de Iván Archivaldo Guzmán, que lidera la facción Chapito de Sinaloa. En la reunión, celebrada en el estado occidental mexicano de Nayarit, Oseguera, que actuaba desde una posición de fuerza, accedió a suministrar a los Chapitos armas, dinero en efectivo y combatientes. A cambio, los sinaloenses abrieron sus rutas de contrabando y túneles fronterizos hacia EEUU, según fuentes familiarizadas con el encuentro. El cartel de Jalisco pagaba hasta entonces fuertes sumas por utilizar los túneles para transportar drogas bajo la frontera entre Estados Unidos y México. El acuerdo también repartió el tráfico en EEUU: los Chapitos seguirían centrándose en abastecer a los adictos al fentanilo estadounidenses, mientras que Oseguera se concentraría en la cocaína y su pariente de menor calidad, la metanfetamina. El cartel de Jalisco ahora transporta toneladas de cocaína y cantidades récord de metanfetamina a EEUU a través de túneles construidos por los sinaloenses, así como fentanilo, según gente familiarizada con las operaciones del cartel.

El acuerdo entre Sinaloa y Jalisco ha sido "un acontecimiento sin precedentes en el equilibrio del crimen organizado", afirmó la Fiscalía General de México en un informe publicado en julio. El cartel de Jalisco es comparable al cartel de Sinaloa en el apogeo de su poder antes de la detención de El Chapo, según la última evaluación de la amenaza que suponen las drogas realizada por la DEA. Oseguera se encontró con otra oportunidad gracias a la administración Trump, ya que la campaña del presidente para deportar a los inmigrantes ilegales en Estados Unidos ha alejado a los agentes federales de la lucha contra el tráfico de drogas. En Arizona, dos puestos de control de Aduanas y Protección Fronteriza situados a lo largo de una de las principales rutas de contrabando de fentanilo desde México han quedado sin personal. Los agentes que estaban destinados allí han sido enviados a procesar a los migrantes detenidos. Un alto funcionario de la administración ha afirmado que la frontera estadounidense es más segura que nunca.

El acuerdo entre Sinaloa y Jalisco ha sido "un acontecimiento sin precedentes en el equilibrio del crimen organizado"

Por otro lado, Colombia está produciendo cantidades récord de cocaína, y el volumen de la droga que llega a EEUU está haciendo bajar los precios. Los precios de la cocaína han caído casi a la mitad, hasta alrededor de 60 a 75 dólares por gramo, en comparación con hace cinco años, según Morgan Godvin, investigador de la organización ciudadana Drug Checking Los Ángeles. "El precio de la cocaína pura se ha desplomado", señala Godvin. El cartel de Jalisco también obtiene ingresos constantes de diversas fuentes ajenas al narcotráfico. El cartel actúa como un gobierno paralelo en el estado suroccidental de Jalisco y otras partes de México, gravando con impuestos productos como las tortillas, el pollo, los cigarrillos y la cerveza, según expertos en seguridad. Controla empresas constructoras que levantan carreteras, escuelas y alcantarillado para los gobiernos municipales bajo su control.

El floreciente mercado negro de combustible es otra fuente de ingresos. La gasolina y el diésel robados de las refinerías y oleoductos mexicanos, o introducidos de contrabando en México desde EEUU sin pagar impuestos, se venden a precios inferiores a los del mercado a pequeñas y grandes empresas. Las autoridades estadounidenses estiman que hasta un tercio del combustible vendido en México es ilícito. El jefe de la división de combustible del cartel de Jalisco es apodado "Tank" por su destreza para robar y almacenar millones de galones de combustible. El cartel se ha aprovechado del paso de migrantes con destino a Estados Unidos, cobrándoles miles de dólares a cada uno por atravesar el territorio que controla. Además, según el Departamento del Tesoro, en los últimos años el cartel ha puesto en marcha más de dos docenas de centros de llamadas para estafar a personas mayores y obtener cientos de millones de dólares mediante un fraude relacionado con la venta de multipropiedad vacacional.

Lazos familiares

Oseguera, conocido como "El Señor Mencho" en las narcobaladas, es considerado un patriarca altruista por algunos mexicanos pobres que viven en zonas controladas por el cartel, que organiza fiestas populares y reparte comida, medicinas y juguetes. En 1994, Oseguera fue condenado por tráfico de heroína y cumplió casi tres años en una prisión de California. Fue deportado a México, donde se casó con la hija del jefe de una banda afiliada a Sinaloa. En 2011, ya lideraba su propia organización con sede en el estado de Jalisco. Hombres armados de Jalisco irrumpieron en un restaurante de Puerto Vallarta en 2016 y secuestraron a dos Chapitos, Iván Archivaldo y Jesús Alfredo, que celebraban el cumpleaños de Iván. Oseguera los liberó tras la intervención de "El Mayo" Zambada, quien más tarde se convirtió en objetivo de los Chapitos.

Al igual que muchos de los carteles mexicanos, Jalisco es en gran medida un negocio familiar. Uno de los hermanos de Oseguera, Antonio, conocido como Tony Montana por el personaje de Al Pacino en la película Scarface, ha sido el encargado de adquirir armas pesadas, según el informe de la Fiscalía General. El hermano fue arrestado en 2022 y, en febrero, fue uno de los 29 capos de la droga que México expulsó a Estados Unidos, con la esperanza de satisfacer las demandas de Trump. El hijo de Oseguera, que era uno de los principales líderes del cartel, fue condenado este año en Washington D. C. a cadena perpetua por tráfico de drogas.

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Según funcionarios mexicanos, cientos de pistoleros entrenados por antiguas fuerzas especiales colombianas trabajan para Oseguera. Este se desplaza por su territorio en un pequeño convoy de vehículos blindados con un equipo equipado para repeler a los agresores hasta que llegan los refuerzos. Según la información disponible, mandó construir una unidad médica especializada cerca de su escondite en la montaña para tratar su avanzada enfermedad renal. Dos contables del cartel detenidos por las autoridades mexicanas han declarado que se les exigía dejar atrás sus teléfonos, relojes Apple Watch y cualquier dispositivo con señal GPS antes de viajar para reunirse con Oseguera, una precaución contra la vigilancia o el rastreo electrónico. Oseguera cuenta con un equipo que gestiona más de 50 teléfonos de los principales lugartenientes del cartel. Cada semana, los operativos del cartel se reúnen y revisan los registros de llamadas telefónicas para asegurarse de que los hombres no han estado hablando con enemigos, según expertos en seguridad. Después, los miembros reciben nuevos teléfonos.

En 2020, más de dos docenas de hombres armados dispararon más de 400 balas contra el vehículo blindado que transportaba a Omar García Harfuch, entonces jefe de seguridad de la Ciudad de México, en el Paseo de la Reforma de la capital. García Harfuch recibió tres impactos, pero sobrevivió. Dos de sus guardaespaldas y una mujer que se dirigía a su trabajo murieron. García Harfuch es ahora ministro de Seguridad de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Supervisa la ofensiva policial, respaldada por la inteligencia estadounidense, que ha paralizado a los Chapitos. El ascenso a máximo narcotraficante de México de Oseguera le coloca en una situación muy peligrosa, según un alto funcionario de la administración Trump.

*Contenido con licencia de The Wall Street Journal. Traducido por Federico Caraballo

Desde un escondite montañoso fuertemente custodiado en el corazón de la Sierra Madre, Nemesio "Mencho" Oseguera, de 59 años, gobierna como el nuevo rey de la droga de México, ayudado en su ascenso por el resurgimiento del amor de Estados Unidos por la cocaína y la escalada de la guerra de la administración Trump contra el fentanilo.

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