Aun así, este podría ser el año para probar algo un poco diferente, y los inversores tienen muchas opciones. State Street, First Trust y otras empresas de inversión ofrecen fondos cotizados en bolsa con ponderación equitativa que limitan el tamaño de las acciones individuales en diversos fondos indexados y sectoriales. Existen los denominados ETF factoriales, que clasifican las acciones según características como el impulso y la calidad. El ETF RACWI US (RAUS), que se lanzó en septiembre, tiene en cuenta métricas como las ventas, el flujo de caja, las recompras y los dividendos para clasificar las acciones. Todos ellos ofrecen posibles soluciones al problema de diversificación del S&P 500. Los fondos tradicionales ponderados por capitalización "consagran involuntariamente el comportamiento de 'comprar caro y vender barato', lo que puede animar a los inversores a comprar acciones cuando están en auge y son muy apreciadas, y a deshacerse de ellas cuando caen en desgracia y se abaratan", afirmó Rob Arnott, fundador y presidente de Research Affiliates, al anunciar el lanzamiento del ETF RACWI.
La ponderación por ingresos ofrece una solución potencial sencilla. El ETF Invesco S&P 500 Revenue (RWL), que clasifica a las empresas más grandes del mercado por ventas, es una forma de que los inversores diversifiquen más allá de los Siete Magníficos, pero sin dejar de tener exposición a las megacapitalizaciones. Las ponderaciones, con un límite del 5 %, se determinan por las ventas totales. Así, aunque Amazon.com y Apple son la segunda y tercera mayor participación del ETF, solo representan el 6,2 % del total de activos del fondo, frente a algo menos del 11 % del ETF SPDR S&P 500 (SPY). Es más, son las dos únicas acciones de los Siete Magníficos que se encuentran entre las diez mayores participaciones del fondo (Microsoft y Alphabet se encuentran entre las 20 mayores participaciones). Walmart es la mayor posición, mientras que CVS Health, Berkshire Hathaway y Exxon Mobil se encuentran entre las 10 primeras. Ha sido un buen año para la estrategia: el ETF Revenue ha ganado un 18,4 % en 2025, superando el aumento del 17,3 % del ETF SPDR S&P 500.
Este podría ser el año para probar algo un poco diferente, y los inversores tienen muchas opciones
El fondo está destinado a inversores que "quieren mitigar la concentración, pero siguen queriendo una mayor exposición a las grandes tecnológicas", afirma Nick Kalivas, director de estrategia de ETF de factores y acciones básicas de Invesco. La ponderación hacia los ingresos sesga el fondo hacia las acciones de valor, lo que había perjudicado al rendimiento, pero ahora puede ser positivo cuando el múltiplo del mercado en general parece estar al límite. El ETF Revenue cotiza a 16 veces las estimaciones de beneficios para 2026, en comparación con una relación precio/beneficios futura superior a 22 para el S&P 500, y ha ganado un 2,4 % en el último mes, frente al 0,6 % del índice de referencia.
Inclinarse hacia el valor también significa poseer más valores rezagados del mercado, pero puede haber más riesgo al poner todos los huevos en la misma cesta tecnológica/de IA. "No se puede invertir solo en los ganadores. Hay que evitar la concentración", afirma Ryan Stever, director de inversiones de Intech, cuyo ETF Intech S&P Large Cap Diversified Alpha (LGDX) se lanzó a finales de febrero. "Se puede superar a los índices ponderados por capitalización con una mayor diversificación". Por supuesto, el tamaño sigue siendo importante, pero poseer una combinación más amplia de empresas que también generan grandes flujos de ingresos puede ser igual de relevante.
*Contenido con licencia de Barron's. Traducido por Federico Caraballo
Un índice ponderado por los ingresos podría ayudar a resolver ese problema.