La Fed aleja el riesgo de recesión (y el mercado se lo está creyendo)
La bajada de tipos del banco central descarta los peores escenarios para la economía
Sea cual sea la probabilidad que se le diera a la recesión hace unas semanas, ahora debería ser menor, ya que la Reserva Federal ha bajado los tipos de interés. La rebaja ha sido de solo un cuarto de punto porcentual, hasta situarse en un rango del 4 % al 4,25 %. Aun así, el mero hecho de la rebaja y la probabilidad de que se produzcan más muestran que la Fed está dando prioridad al crecimiento de un modo que hace mucho menos probable una recesión. Los mercados se lo esperaban.
El crecimiento económico durante la primera mitad de este año había sido lento. Entonces, el 1 de agosto llegó la noticia de que el crecimiento del empleo se había ralentizado hasta casi detenerse debido a la escasez de contrataciones, algo que suele ocurrir al comienzo de una recesión. Los nuevos datos sobre el empleo del 5 de septiembre pintaban un panorama aún más sombrío, con una tasa de desempleo que ascendía al 4,3 %.
Sin embargo, desde ese primer informe negativo sobre el empleo, el S&P 500 ha subido un 6 %. Esto se debe en parte al entusiasmo por la inteligencia artificial. Pero la IA no puede explicar por qué el índice Russell 2000 de pequeñas empresas ha subido aún más, un 11 %. Esas empresas son más sensibles a los altibajos del ciclo económico, lo que sugiere que los inversores esperan un repunte del gasto de los consumidores y las empresas. Esto no se debe a que el débil crecimiento del empleo sea bueno para el gasto, sino a que los inversores calcularon correctamente que la Fed cambiaría sus prioridades de la inflación al empleo. A medida que crecían las expectativas de recortes de tipos, el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años cayó del 4,4 % a poco más del 4 %, y el rendimiento a dos años bajó aún más.
Desde ese primer informe negativo sobre el empleo, el S&P 500 ha subido un 6 %
El miércoles, el rendimiento a 10 años cayó brevemente por debajo del 4 % tras la noticia de que la Fed había recortado los tipos y había previsto dos recortes más este año. Luego, cambió de rumbo y terminó el día en el 4,08 %. Esto puede parecer extraño, pero en realidad tiene cierto sentido. Si es menos probable que se produzca una recesión, también lo es que se produzcan recortes de tipos realmente importantes, lo que limita la caída del rendimiento de los bonos. Los movimientos del mercado no solo pronostican las condiciones económicas, sino que pueden crearlas. La subida de las acciones ha aumentado la riqueza de los más acomodados, lo que probablemente sea una de las razones por las que el consumo repuntó en julio y agosto tras un primer semestre flojo. Los hogares con ingresos más bajos se han visto limitados por la debilidad de los salarios.
Mientras tanto, la caída de los rendimientos de los bonos ha arrastrado a la baja los tipos hipotecarios. Esto debería estimular la demanda de viviendas nuevas y existentes, aunque es difícil calcular en qué medida. Algunos propietarios de viviendas podrían incluso refinanciar sus hipotecas a tipos más bajos, lo que aumentaría su flujo de caja. La secuencia de acontecimientos de los últimos meses es inquietantemente similar a la que se produjo hace un año. La Fed mantuvo su objetivo de tipos a corto plazo entre el 5,25 % y el 5,5 % por temor a que la inflación se estancara por encima de su objetivo del 2 %.
Entonces, una serie de datos negativos sobre el mercado laboral sugirió que se había quedado atrás. Al menos, eso creyó el mercado de bonos: el rendimiento a 10 años era más de un punto porcentual inferior al objetivo de tipos de la Fed. Esa "curva de rendimiento invertida", una inversión de la curva ascendente más habitual, ha sido históricamente un indicador fiable de recesión. La Fed recortó los tipos medio punto el pasado mes de septiembre, tras lo cual los rendimientos de los bonos comenzaron a subir porque mejoraron los datos de empleo y, con el recorte de tipos de la Fed, se disiparon los temores de recesión. El riesgo de recesión este verano nunca fue tan alto como un año antes. El desempleo ha aumentado mucho más lentamente y con los tipos de interés un punto porcentual por debajo de los del verano pasado, la política monetaria simplemente no es tan restrictiva. La curva de rendimiento lleva dos meses con una ligera inclinación al alza.
El miércoles, el presidente de la Fed, Jerome Powell, dijo que una bajada de medio punto porcentual, como la del año pasado, está justificada "cuando se considera que la política está desfasada y es necesario avanzar rápidamente hacia una nueva situación". Según él, esta semana no ha habido un apoyo generalizado a una bajada de medio punto. El gobernador de la Fed, Stephen Miran, sí se posicionó a favor de medio punto. No sorprendió a nadie: Miran se encuentra en la situación sin precedentes de formar parte de la Fed, nominalmente independiente, y seguir siendo presidente del Consejo de Asesores Económicos del presidente Trump, mientras que este último ha estado exigiendo que la Fed recorte los tipos mucho más rápido.
La curva de rendimiento lleva dos meses con una ligera inclinación al alza
Las previsiones publicadas junto con la declaración del miércoles muestran que un funcionario, probablemente Miran, quiere recortar los tipos 1,25 puntos más antes de fin de año, en comparación con la media de medio punto entre los responsables políticos de la Fed. Miran es una minoría por ahora, pero puede que no por mucho tiempo. Trump está tratando de despedir a otra gobernadora, Lisa Cook, por acusaciones de fraude hipotecario. Cook ha negado haber cometido ninguna irregularidad. Si lo consigue, podría sumar otra persona leal que presione para que se produzcan recortes igualmente drásticos.
El problema es que el hecho de que la Fed se centre en el mercado laboral no significa que pueda dejar de preocuparse por la inflación. Su indicador preferido de la inflación subyacente ha subido hasta situarse en un 2,9 % estimado en la actualidad, frente al 2,7 % de hace un año, en parte debido a los aranceles impuestos por Trump a los productos importados. Si la demanda despega en los próximos meses, como prevén los inversores, eso podría facilitar que las empresas repercutan los aranceles a los clientes. El repunte del crecimiento del empleo daría lugar a un aumento de los salarios. Al hacer frente a un riesgo, la recesión, la Fed podría haber agravado otro: que la inflación se mantenga por encima de su objetivo del 2 %.
*Contenido con licencia de The Wall Street Journal. Traducido por Federico Caraballo
Sea cual sea la probabilidad que se le diera a la recesión hace unas semanas, ahora debería ser menor, ya que la Reserva Federal ha bajado los tipos de interés. La rebaja ha sido de solo un cuarto de punto porcentual, hasta situarse en un rango del 4 % al 4,25 %. Aun así, el mero hecho de la rebaja y la probabilidad de que se produzcan más muestran que la Fed está dando prioridad al crecimiento de un modo que hace mucho menos probable una recesión. Los mercados se lo esperaban.