El sistema de defensa antiaérea Patriot ha sido alabado por ejércitos de todo el mundo por su capacidad para derribar drones y misiles mortíferos. Ahora, una nueva versión de un artilugio europeo se dispone a desafiar su dominio y a poner a prueba si la región puede desentenderse de las armas de EEUU.
El llamado SAMP/T europeo ha estado durante mucho tiempo a la sombra de su rival estadounidense, que ha conseguido muchos más pedidos y ha demostrado su valía en el campo de batalla. El fabricante franco-italiano del sistema afirma que su modelo de nueva generación está mejor equipado para luchar por los pedidos.
El lanzamiento se produce mientras Europa trabaja para reforzar sus capacidades de defensa y debate si debe depender tanto de las armas de EEUU, cuyo apoyo a Ucrania ha sido a veces incierto bajo la presidencia de Trump, que ha pedido a Europa que se ocupe de su propia seguridad. En el frente y en el centro está la defensa aérea, que ha demostrado ser esencial tanto para Israel como para Ucrania a la hora de defenderse de los ataques de Irán y Rusia, respectivamente. El nuevo SAMP/T se enfrentará al Patriot en un momento en que el sistema de EEUU ha tenido cada vez más dificultades en Ucrania a medida que Rusia introduce misiles balísticos más maniobrables, según un funcionario ucraniano.
Los gobiernos de toda Europa están evaluando sus capacidades de defensa aérea. Dinamarca, que se ha enfadado por el deseo de Trump de anexionarse Groenlandia, ha dicho que planea decidir qué sistema comprar a finales de este año. Los ejecutivos de defensa también esperan que Bélgica, Portugal y el Reino Unido actualicen pronto sus defensas aéreas. Están en juego miles de millones de dólares en comercio... y el orgullo europeo. Durante una reciente exhibición aérea en París, Eric Tabacchi se refirió el nuevo radar europeo mientras este giraba una vez por segundo, oteando más de 350 km en el cielo. "El Patriot no tiene nada de eso", dijo Tabacchi, consultor militar de Eurosam, que fabrica el sistema. Eurosam es una empresa conjunta del fabricante de misiles MBDA y la francesa Thales.
Los gobiernos de toda Europa están evaluando sus capacidades de defensa aérea
El SAMP/T original solo se ha vendido hasta ahora a Italia y Francia -los países que lo fabrican-, así como una versión modificada para Singapur. Desde su entrada en servicio en 2011, ha registrado 18 pedidos completos. En cambio, el Patriot, fabricado en EEUU, ha conseguido más de 240 pedidos de 19 países. El dominio del Patriot se cimentó en Ucrania, donde ha sido aclamado por derribar los misiles balísticos e hipersónicos de Rusia. En los últimos meses, sin embargo, misiles balísticos rusos más maniobrables han sido capaces de evitar su radar. RTX, el principal contratista del Patriot, señala que el sistema se actualiza continuamente basándose en enfrentamientos del mundo real. Mientras tanto, las fuerzas ucranianas han dicho por separado que el SAMP/T tuvo problemas para destruir misiles balísticos desde el principio. Un funcionario de defensa italiano afirma que habían recibido "comentarios positivos" sobre el sistema por parte de Kiev.
La versión de próxima generación del SAMP/T tiene varias características que, según sus fabricantes, ahora superarán al Patriot. Entre ellas se incluyen un nuevo radar que puede vigilar los cielos circundantes en 360 grados y cañones que se elevan hasta una posición vertical en lugar de inclinada, lo que le permite disparar misiles en todas direcciones. MBDA también ha rediseñado por completo el misil que dispara el SAMP/T. El nuevo Aster B1NT tiene un alcance de más de 144 km. Ambos sistemas constan de tres partes principales distintas: un radar, una unidad de control y un lanzador que dispara misiles interceptores. Todo el sistema SAMP/T puede ser montado por tan solo 15 personas, asegura. El Ejército de EEUU utiliza actualmente unos 90 soldados para una batería Patriot y no está claro cuál sería el número mínimo. RTX afirma que el Patriot ha sido probado muchas veces en combate y que un nuevo radar -el llamado Sensor de Defensa Antiaérea y Antimisiles de Nivel Inferior- dará al sistema una cobertura de 360 grados.
El nuevo radar se está probando y se pondrá en servicio en unidades operativas en el año fiscal 2029, según un portavoz del Ejército de EEUU. La clave para conseguir futuros pedidos es poder suministrar suficientes misiles. Ucrania ya se ha quedado sin misiles para sus dos sistemas SAMP, según el funcionario ucraniano. El año pasado, MBDA tardaba tanto en fabricar sus misiles Aster que el gobierno francés amenazó con nacionalizar la producción. Desde entonces, la compañía se ha comprometido a invertir miles de millones de dólares para reforzar su base de fabricación, incluido el aumento de la producción de Asters en un 50% para 2026, en comparación con los niveles de 2022. Funcionarios de EEUU han expresado anteriormente su preocupación por la disponibilidad de los misiles interceptores disparados por los Patriot, dada la enorme demanda de los mismos. La reciente decisión de la administración Trump de retener los interceptores Patriot y otras armas fue en parte para reforzar las reservas de EEUU. Desde entonces, Trump ha dicho que EEUU reanudaría el suministro de armas a Ucrania para defenderse, incluido el envío de más Patriots, pagados por las naciones europeas.
Los interceptores Patriot son fabricados por Lockheed Martin, que dice que pronto podrá producir 600 al año, frente a los 550 anteriores. El proceso todavía lleva más tiempo del que la empresa desearía, señala Tim Cahill, que dirige el negocio de misiles de Lockheed. Si tienen éxito, los esfuerzos de Europa por desarrollar y vender alternativas de fabricación propia a las armas más vendidas de EEUU podrían perjudicar a lo que se ha convertido en un lucrativo mercado para las empresas de defensa estadounidenses. La reciente promesa de los países europeos de aumentar el gasto militar del 2% al 3,5% del producto interior bruto podría suponer un gasto anual adicional de 330.000 millones de dólares, gran parte del cual se destinará a equipamiento, calcula el banco de inversiones Bernstein.
La reciente decisión de la administración Trump de retener los interceptores Patriot y otras armas fue en parte para reforzar las reservas de EEUU
EEUU domina el comercio mundial de armas. Representó el 43% de las exportaciones mundiales de armas en los últimos cinco años, frente al 35% del lustro anterior, según datos del "think tank", Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz. Europa fabrica sus propios barcos y submarinos y es un gran actor en vehículos blindados, artillería y helicópteros militares. Pero la región es una gran compradora de misiles de EEUU, aviones no tripulados de alta gama y cazas a reacción como el F-35, considerados en general los más sofisticados del mundo.
Los ejecutivos de la industria de defensa de EEUU afirman que hasta ahora no han visto indicios de que los europeos se estén desprendiendo de sus productos. El Reino Unido, por ejemplo, anunció recientemente un pedido de F-35. Algunos legisladores europeos, sin embargo, han sugerido que podrían hacerlo. Hace nueve años, el legislador danés Rasmus Jarlov animó a su país a encargar una flota de F-35. Ahora, dice que impulsaría una opción europea para aviones, defensa aérea y otros equipos militares clave. "Queremos un sistema de defensa aérea de un aliado estable y fiable y no uno que nos amenace a nosotros y a [otros] países aliados", afirma Jarlov.
*Contenido con licencia de The Wall Street Journal. Traducido por Federico Caraballo
El sistema de defensa antiaérea Patriot ha sido alabado por ejércitos de todo el mundo por su capacidad para derribar drones y misiles mortíferos. Ahora, una nueva versión de un artilugio europeo se dispone a desafiar su dominio y a poner a prueba si la región puede desentenderse de las armas de EEUU.