Buffett ha tenido grandes éxitos y grandes fracasos: esto es lo que aprendió en cada uno
De Coca-Cola a Berkshire, esto es lo que le funcionó y lo que no al jefe de Berkshire Hathaway
Warren Buffett dejará tras de sí un historial inigualable como inversor y comprador de empresas. Y unos pocos auténticos desatinos.
Construyó una de las empresas más valiosas del mundo en Berkshire Hathaway y un séquito de seguidores que se extendió mucho más allá de los accionistas que se beneficiaron de los éxitos de Berkshire. Sin embargo, como el propio Buffett nos ha recordado, no todas las inversiones que hizo en sus históricas seis décadas al timón funcionaron tan bien como su apuesta por Apple. Y esos errores, como también ha dicho Buffett, a menudo ofrecen valiosas lecciones.
He aquí algunos de los mayores aciertos y errores de Buffett:
Acierto: Coca-Cola
Cuando Buffett invirtió por primera vez en la empresa de refrescos en 1988, dijo a los accionistas de Berkshire que esperaba mantener las acciones durante mucho tiempo. "Cuando poseemos empresas sobresalientes con directivos sobresalientes, nuestro periodo de tenencia favorito es para siempre", escribió en su carta anual a los accionistas de ese año. Fiel a la palabra de Buffett, Coca-Cola sigue en su cartera casi 40 años después. A finales de 2024, la participación estaba valorada en unos 25.000 millones de dólares. Los dividendos de Coca-Cola, que han aumentado anualmente durante décadas, pagaron a Berkshire unos 770 millones de dólares solo en 2024.
Por el camino, las acciones llegaron a representar algo más para Berkshire y sus accionistas que una fuente constante de ingresos. Buffett era el mayor accionista de Coca-Cola, fue miembro del consejo de administración y un 'pitchman' inquebrantable. A menudo afirmaba que bebía cinco Cherry Cokes al día, y su devoción por su refresco favorito se convirtió en parte de la cultura que atraía a miles de aficionados a Omaha, Nebraska, a las reuniones anuales de accionistas de Berkshire. La inversión de Berkshire en Coca-Cola, junto con otros gigantes corporativos como American Express y Apple, también reveló cómo había evolucionado la filosofía de inversión de Buffett desde sus primeros días como experto en acciones baratas. Fue Charlie Munger, socio de negocios de Buffett desde siempre, quien le había instado a fijarse, en su lugar, en empresas de mayor calidad a precios justos.
Error: Salomon Brothers
Berkshire compró acciones preferentes de Salomon Brothers en 1987, cuando aún era una de las mayores firmas de Wall Street. En 1991, sin embargo, el escándalo envolvió al banco de inversión cuando sus operadores fueron acusados de amañar una subasta de bonos del Tesoro. Buffett se vio obligado a intervenir como presidente para arreglar el desaguisado, que terminó cuando la empresa zanjó una serie de investigaciones gubernamentales.
Salomon nunca se recuperó del todo, y en 1997 la firma se vendió a Travelers Group, la empresa de servicios financieros que se convertiría en Citigroup. Ese acuerdo ayudó a salvar la inversión de Berkshire, pero la terrible experiencia dejó sus cicatrices. En las décadas siguientes, Buffett y Munger, que en su día fue miembro del consejo de Salomon, citarían a menudo el episodio tanto como un cuento con moraleja como una razón para desconfiar de Wall Street. "Puedo manejar las malas noticias, pero no me gusta lidiar con ellas después de que se hayan ido pudriendo durante un tiempo", escribió Buffett en su carta de 2010 a los accionistas de Berkshire. "La reticencia a enfrentarse inmediatamente a las malas noticias es lo que hizo que un problema en Salomon pasara de ser uno que podría haberse eliminado fácilmente a otro que casi causó la desaparición de una firma con 8.000 empleados".
Acierto: BYD
Buffett le atribuyó a Munger el mérito de descubrir BYD, entonces un fabricante de baterías poco conocido en China, y animar a Berkshire a comprar una participación del 10% en la empresa en 2008. En dos años, la inversión de 230 millones de dólares estaba valorada en casi 2.000 millones. Las acciones de BYD siguieron subiendo, impulsadas por la demanda de vehículos eléctricos, hasta 2022. Fue entonces cuando Berkshire comenzó a recortar su participación.
Error: USAir
Berkshire pagó 358 millones de dólares por acciones preferentes de la aerolínea estadounidense en 1989. A mediados de los noventa, Buffett había rebajado el valor de su inversión en un 75% y emitió un mea culpa. "Cuando le preguntaron a Richard Branson, el acaudalado propietario de Virgin Atlantic Airways, cómo hacerse millonario, su respuesta fue rápida: En realidad no hay ningún secreto. Empieza como multimillonario y luego compra una aerolínea", escribió Buffett en su carta a los accionistas de 1996. "No dispuesto a aceptar la proposición de Branson por fe, vuestro presidente decidió en 1989 ponerla a prueba invirtiendo 358 millones de dólares en una acción preferente del 9,25% de USAir".
Buffett reconoció que subestimó los estragos que la desregulación de la industria aérea estadounidense causaría en el negocio de USAir. De 1990 a 1994, USAir registró unas pérdidas totales de 2.400 millones de dólares. Finalmente, USAir acabó convirtiéndose en US Airways, que más tarde se fusionó con American Airlines.
Acierto: MidAmerican Energy
Buffett compró una participación del 75% en esta empresa de servicios públicos de Des Moines en 1999 a instancias de Walter Scott, un amigo de toda la vida que se había incorporado al consejo de Berkshire a finales de los años ochenta.
MidAmerican, que más tarde pasaría a llamarse Berkshire Hathaway Energy, prosperó bajo el mandato de Berkshire renunciando a los dividendos y reinvirtiendo los beneficios de la empresa en el negocio mediante adquisiciones e inversiones de capital. BHE se convertiría en uno de los cuatro pilares de Berkshire, junto con sus negocios de seguros y ferrocarriles y su participación en Apple. Los beneficios operativos anuales crecieron hasta casi 4.000 millones de dólares desde los 122 millones del año 2000. El acuerdo también incorporó a Greg Abel a la nómina de Berkshire Hathaway. Buffett tiene ahora la intención de ceder su puesto de director ejecutivo a Abel a finales de año.
Error: Berkshire Hathaway
En mayo de 1964, el máximo ejecutivo de un fabricante textil en apuros llamado Berkshire Hathaway escribió a sus inversores ofreciéndoles comprar sus acciones por 11,375 dólares la unidad. Buffett, uno de los principales accionistas, había previsto 11,50 dólares. Sin embargo, cuando Seabury Stanton, de Berkshire, respondió con esa oferta inferior, "me indigné por el comportamiento de Stanton y no vendí mis acciones", escribió Buffett en su carta de 2014. "Esa fue", escribió Buffett, "una decisión monumentalmente estúpida".
Berkshire siguió marchitándose junto con el resto de la industria textil de Nueva Inglaterra, cerrando fábricas y acumulando pérdidas. Pero Buffett, irritado por las acciones de Stanton, ignoró las sombrías perspectivas de la empresa y siguió comprando más acciones. En mayo de 1965, se hizo definitivamente con el control de Berkshire. Es un movimiento del que todavía se arrepiente, aunque le valió su primera mención en The Wall Street Journal.
"Por culpa del comportamiento infantil de Seabury y mío —después de todo, ¿qué era un octavo de punto para cualquiera de los dos?—, él perdió su trabajo y yo me encontré con más del 25% del capital (de Buffett Partnership) invertido en un negocio terrible del que sabía muy poco", escribió Buffett en la carta de 2014. "Me convertí en el perro que alcanza el coche después de ladrarle". Buffett mantuvo el negocio textil durante años. "Pero la terquedad —la estupidez...— tiene sus límites", escribió. "En 1985, finalmente tiré la toalla y cerré la operación".
*Contenido con licencia de The Wall Street Journal. Traducido por Federico Caraballo
Warren Buffett dejará tras de sí un historial inigualable como inversor y comprador de empresas. Y unos pocos auténticos desatinos.