La bolsa parece imparable, pero hay algo que podría acabar con el 'rally'
¿Caída? ¿Qué caída? Los bajistas suelen aparecer con fuerza en septiembre, históricamente el peor mes para las acciones. No ha sido el caso esta vez
Foto: EC Diseño.
Por
Paul R. La Monica
EC EXCLUSIVO
Los bajistas suelen aparecer con fuerza en septiembre, históricamente el peor mes para las acciones. Y aunque el mercado tuvo un mal comienzo en la primera semana, reducida por el "Labor Day" de EE. UU., desde entonces todo han sido alegrías. El enorme recorte de tipos de la Reserva Federal, con la promesa de una mayor relajación en el futuro, ha reavivado las esperanzas de un aterrizaje suave para la economía estadounidense, mientras que las presiones inflacionistas siguen retrocediendo. El Dow Jones y el S&P 500 están en máximos históricos, mientras que el Nasdaq no está lejos de hacerlo. Las nuevas medidas de estímulo adoptadas por China han contribuido a aumentar el entusiasmo y han propiciado el repunte de muchos de los principales valores tecnológicos chinos. Con ello, los alcistas han vuelto a tomar las riendas.
Pero se acerca octubre, otro mes caracterizado por su volatilidad, y con él una semana crucial para los inversores y la Reserva Federal. Se harán públicas una serie de cifras sobre el empleo, como la encuesta de ofertas de empleo y rotación laboral (Jolts), el informe de ADP sobre el crecimiento del empleo en el sector privado, las solicitudes semanales de subsidio de desempleo y el informe de nóminas no agrícolas de septiembre, así como las últimas encuestas manufactureras y de servicios del Institute for Supply Management.
Lo más probable es que el informe sobre las nóminas influya en los mercados. Los economistas prevén un ligero aumento del empleo en septiembre, de unos 145.000 puestos, frente a los 142.000 de agosto. Los inversores esperan ver cifras ligeramente más modestas, lo que justificaría nuevos recortes de tipos por parte de la Fed. Si las cifras decepcionan demasiado, podrían empezar a sonar las alarmas en torno a un rápido debilitamiento de la economía, lo que pondría freno al actual ánimo optimista de Wall Street. "No esperamos una recesión en los próximos 12 meses. Pero el problema es que ahora esa es la opinión generalizada", afirma Sébastien Page, director de inversiones de T. Rowe Price. "El mercado está anticipando un aterrizaje suave... si no algo mejor".
El S&P 500 cotiza ahora a 21 veces las estimaciones de ingresos para 2025, por encima de su media de precios/beneficios de 19 en los últimos cinco años y cada vez más cerca de su máximo de 23 veces. Con esto en mente, Page declaró a Barron's que los inversores deben ser prudentes sobre qué y cuándo compran, especialmente de cara a unas elecciones presidenciales cada vez más inciertas. También cree que la reciente ampliación del rally continuará a medida que mejore el crecimiento de los beneficios de las empresas más cíclicas fuera de las tecnológicas y los Siete Magníficos. En su opinión, destacan los sectores industrial, sanitario y energético.
Los inversores esperan ver cifras ligeramente más modestas, lo que justificaría nuevos recortes de tipos por parte de la Fed
Jeff Weniger, responsable de estrategia de renta variable del proveedor de ETF WisdomTree, también se muestra optimista respecto a los sectores más sensibles a los tipos y orientados al valor. Sostiene que los grandes pagadores de dividendos, como las inmobiliarias, las empresas de servicios públicos y las financieras, son mejores apuestas que las tecnológicas y otros valores de crecimiento. Weniger afirma que la velocidad y la magnitud de los recortes de tipos es "el motor número 1 del mercado en estos momentos". Si los tipos a corto plazo siguen bajando rápidamente, eso hará que las acciones que producen ingresos, así como los bonos, sean más atractivos.
Las grandes expectativas de Wall Street pueden ser el mayor obstáculo que deban superar los inversores. Los operadores están valorando casi al 50% las probabilidades de otro recorte de tipos de medio punto en la reunión de la Reserva Federal del 7 de noviembre. Page señala que sería "inusual que la Fed recortara tan agresivamente fuera de una recesión inminente o presente", mientras que Weniger dice que no ve "ninguna crisis en el futuro inmediato".
Así pues, los inversores deben andarse con cuidado. El mayor riesgo para el rally podría ser que el mercado esté valorando recortes de tipos mayores de los necesarios. La receta perfecta para que sigan subiendo los beneficios -y las cotizaciones de las acciones- es probablemente una serie de recortes de un cuarto de punto. Esto demostraría al mercado que la Reserva Federal sigue confiando en que la economía no está perdiendo impulso con demasiada rapidez. No sería tanto una caída en picado sino más bien un vuelo ligero.
*Contenido con licencia de Barron’s. Traducido por Federico Caraballo
Los bajistas suelen aparecer con fuerza en septiembre, históricamente el peor mes para las acciones. Y aunque el mercado tuvo un mal comienzo en la primera semana, reducida por el "Labor Day" de EE. UU., desde entonces todo han sido alegrías. El enorme recorte de tipos de la Reserva Federal, con la promesa de una mayor relajación en el futuro, ha reavivado las esperanzas de un aterrizaje suave para la economía estadounidense, mientras que las presiones inflacionistas siguen retrocediendo. El Dow Jones y el S&P 500 están en máximos históricos, mientras que el Nasdaq no está lejos de hacerlo. Las nuevas medidas de estímulo adoptadas por China han contribuido a aumentar el entusiasmo y han propiciado el repunte de muchos de los principales valores tecnológicos chinos. Con ello, los alcistas han vuelto a tomar las riendas.