Este multimillonario tiene un gran plan para hacer el bien y ganar mucho dinero en EEUU
Tom Steyer defiende que "si un negocio no es rentable, no va a tener éxito", por lo que a la hora de afrontar el cambio climático es necesario apostar por fórmulas rentables
Si lo piensas bien, ganar dinero y hacer el bien al mismo tiempo nunca ha sido una contradicción. Fabricar coches es hacer el bien, ¿no? También lo es cultivar trigo. Y vender muebles. Lo que ocurre es que en estos casos se pasa por alto la parte positiva y nos centramos sobre todo en la parte lucrativa.
Sin embargo, cuando se trata deproyectos de energía sostenible, la mentalidad suele ser distinta. La gente se centra en la parte de hacer el bien, hasta el punto de creer que la parte de ganar dinero no existe. Es una idea con la que el multimillonario inversor Tom Steyer quiere acabar.
Probablemente conozcas a Steyer. Ganó mucho dinero dirigiendo el megafondo de alto riesgo Farallon, con sede en San Francisco. Está metido de lleno en la política demócrata, tanto que se presentó a las elecciones presidenciales de 2020 y gastó más de 250 millones de dólares de su propio dinero en el proceso.
En cuanto a la lucha contra el cambio climático, lleva "17 o 18 años" dándole vueltas en la cabeza, afirma Steyer. A principios de 2009, él y su esposa Kathryn "Kat" Taylor donaron 40 millones de dólares a la Universidad de Stanford para financiar el Centro TomKat de Energía Sostenible, y desde entonces ha estado invirtiendo y apoyando innumerables causas ecológicas. Dejó Farallon en 2012, y un año después fundó el grupo progresista NextGen America —originalmente denominado NextGen Climate—, cuyo objetivo es movilizar a los estudiantes para que participen activamente en la lucha contra el cambio climático, entre otras cuestiones.
Ahora Steyer ha escrito un libro titulado Cheaper, Faster, Better: How We'll Win the Climate War (Más barato, más rápido, mejor: cómo ganaremos la guerra del clima), sobre el que habló conmigo hace poco, además de sobre su pasión por invertir en empresas sostenibles, como parte de nuestra serie At Barron's. Para aquellos de ustedes que son de inclinación más republicana, tal vez puedan escuchar a Steyer si aprietan un poco los dientes. Lo suyo es ganar dinero, y no mediante subvenciones públicas. Steyer incluso tiene cosas buenas que decir sobre Texas. Hace casi dos décadas, Walmart se dio cuenta de que podía ahorrarse cientos de millones de dólares (y engordar su cuenta de resultados) si se volvía más ecológico, por ejemplo, con mejores embalajes y camiones más eficientes.
"Mira, si un negocio no es rentable, no va a tener éxito", me explica Steyer. "No vas a cambiar un problema mundial con una empresa que no gana mucho dinero. ¿Realmente estamos haciendo algo bueno? No. No creo que haya ningún tipo de compensación entre el impacto y los beneficios. De hecho, creo que esta transición es un impulso gigantesco para crear empresas, porque tenemos que hacerlo".
"No vas a cambiar un problema mundial con una empresa que no gana mucho dinero"
"Lo que triunfa en este mundo son los beneficios y las empresas", continúa Steyer. "Ese es en realidad el motor para resolver los problemas de toda nuestra sociedad. Y eso es realmente el capitalismo. Y eso es lo que va a resolver este problema. Va a ser la gente la que cree productos más baratos, más rápidos y mejores que otras empresas y personas quieran comprar. Cambiamos nuestra sociedad porque, de hecho, producimos cosas mejores que gustan a la gente".
Hace tres años, Steyer cofundó Galvanize Climate Solutions, una empresa de inversión centrada en la transición energética en todos los sectores de la economía. Galvanize, que invierte en múltiples clasesde activos, como capital riesgo, renta variable pública y bienes inmuebles, cerró el año pasado un fondo de capital riesgo y crecimiento de más de 1.000 millones de dólares, y Steyer dice que hay más fondos en camino.
¿Galvanize es diferente de Farallon? "Esto es un negocio de inversión", afirma. "Se trata de ganar dinero. Eso es lo que he hecho durante más de 40 años de mi vida, examinar empresas y averiguar cuáles van a generar beneficios, cuáles van a crecer y cuáles van a ser realmente valiosas. Eso es lo que va a hacer que este cambio suceda. Y eso es lo que va a conseguir que los inversores que hagan un trabajo disciplinado con conocimiento de este sector se llenen los bolsillos".
Luciendo su característica y fina corbata de tartán, Steyer también presume de vínculos con el "establishment" del más alto nivel. Su padre era socio del bufete de abogados Sullivan & Cromwell; Steyer estudió en Buckley School y en la Philips Exeter Academy antes de ir a la Universidad de Yale, donde fue capitán del equipo de fútbol, se graduó summa cum laude y fue miembro de Phi Beta Kappa. Su siguiente destino fue Morgan Stanley, y a continuación hizo un MBA en Stanford, donde más tarde formó parte del consejo de administración de la universidad.
"Se trata de ganar dinero. Eso es lo que he hecho durante más de 40 años de mi vida, examinar empresas y averiguar cuáles van a generar beneficios"
En cuanto a las inversiones que le interesan a Steyer, hay de todo. En el sector inmobiliario, por ejemplo, dice que "el objetivo es comprar edificios, conseguir que sean de consumo de energía cero y ganar más dinero haciéndolo así que de cualquier otra forma". "Una gran parte del problema de las emisiones son los edificios. Hemos contratado a ingenieros y técnicos para estudiar todas las nuevas tecnologías", añade Steyer. "Hay una empresa en Alemania, [alcemy] que, utilizando sensores e inteligencia artificial, estudia cómo se fabrica esa pasta que es el cemento", dice. "Lo que sale no sólo es más fuerte, sino que también es mucho más barato y reduce las emisiones hasta en un 50%. Así que cuando digo más barato, más rápido, mejor, es algo que ahorra mucho dinero al cliente en su fábrica actual. Se amortiza muy rápido y además reduce las emisiones".
Steyer afirma que el reciente mercado bajista de la energía verde es un bache en el camino. ¿Y qué hay de la reacción contra la energía sostenible? "Texas ha sido uno de los estados donde los cargos electos se han mostrado más abiertamente contrarios, piensen lo que piensen [sobre la inversión medioambiental, social y de gobierno] y a las renovables", afirma. "De hecho, Texas ha triplicado sus instalaciones solares en los últimos tres años y se supone que aumentará otro 35% este año. El estado produce con diferencia más energía eólica que ningún otro de Estados Unidos. ¿Por qué? Porque es más barata, más rápida y mejor. Están tomando decisiones para comprar el mejor producto del mercado, mientras los funcionarios electos hablan de algo totalmente distinto".
Al hablar con él, Steyer, de 67 años, aún parece tener algo de espíritu político revoloteando en su interior. "Esta es una oportunidad para que Estados Unidos lidere el mundo en muchos aspectos, incluido el económico", dice refiriéndose a la transición energética. "Si perdemos esta oportunidad, perderemos una revolución económica, que gente a la que consideramos nuestros competidores, en concreto China, aprovechará encantada y nosotros estaremos sentados en el asiento de atrás mientras ellos conducen el coche".
"Esta es una oportunidad para que Estados Unidos lidere el mundo en muchos aspectos, incluido el económico"
"Ahora mismo, estamos en un punto de inflexión en el que necesitamos redescubrir nuestras propias capacidades para triunfar", añade. "Como estadounidenses, necesitamos la confianza para volver a unirnos y reconocer lo inteligente, dura y patriótica que es la gente de Texas. Y lo inteligente, dura y patriótica que es la gente de California. Y entender que todo el mundo está intentando llegar al mismo sitio [aunque] lo hagamos con actitudes diferentes". Un aspecto que merece la pena considerar en esta temporada electoral.
*Contenido con licencia de Barron's. Traducido por Federico Caraballo
Si lo piensas bien, ganar dinero y hacer el bien al mismo tiempo nunca ha sido una contradicción. Fabricar coches es hacer el bien, ¿no? También lo es cultivar trigo. Y vender muebles. Lo que ocurre es que en estos casos se pasa por alto la parte positiva y nos centramos sobre todo en la parte lucrativa.