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Por qué cada vez hay menos buenas acciones que poder comprar y el resto no nos valen
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Por qué cada vez hay menos buenas acciones que poder comprar y el resto no nos valen

Los tipos de interés bajos son buenos para las acciones. ¿Pero lo son para la bolsa?

Foto: Inversores en la Bolsa de Nueva York. (Getty/Spencer Platt)
Inversores en la Bolsa de Nueva York. (Getty/Spencer Platt)
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Los tipos de interés bajos son buenos para las acciones. ¿Pero son buenos para la bolsa? Parece una rara distinción, pero es algo que podría influir en la futura rentabilidad de los inversores estadounidenses. Ya no hay tantas empresas que comprar, y las que quedan ya no son lo que eran.

La mayoría de los inversores están satisfechos con sus carteras actuales, ya sean propietarios de algunas de las empresas más populares, como Nvidia, Microsoft y Apple, que han estado impulsando el mercado, o de fondos de inversión que se han visto aupados a la cima por el mismo grupo de empresas. Es en estos momentos de máximos históricos cuando los inversores que quieren seguir invirtiendo se han decantado por el rincón olvidado del mercado: los valores pequeños.

Por ejemplo, el principal índice de las grandes empresas, el S&P 500, batió a su equivalente más popular de las pequeñas empresas, el Russell 2000, en 93 puntos porcentuales durante el auge tecnológico de 1994-1999. Al igual que hoy, un puñado de grandes empresas representaron una parte preocupante de esas ganancias. Después, hasta 2014, el índice de pequeña capitalización batió al S&P en 114 puntos porcentuales.

Sin embargo, el último mercado alcista ha deteriorado esa vía de escape. No hay más que fijarse en uno de los indicadores más generales de la renta variable estadounidense: hace un cuarto de siglo, el índice FT Wilshire 5000 tenía muchas más acciones entre las que elegir de las que podía abarcar. Hace poco, su número se redujo a 3.381 miembros, lo que hace que su nombre no sea tan pegadizo.

Al igual que hoy, un puñado de grandes empresas representaron una parte preocupante de esas ganancias

Esto no debería estar ocurriendo. Pocas veces han estado los estadounidenses tan entusiasmados con las acciones como hoy y nunca han tenido tantas oportunidades de invertir en el mercado a bajo precio, pero están eligiendo entre un menú cada vez más reducido: En la actualidad hay casi tres veces más fondos de acciones a su disposición que empresas estadounidenses cotizadas. Aunque un porcentaje sin precedentes del 70% del valor del mercado mundial es estadounidense, incluidas las 10 empresas más valiosas, menos del 10% de las empresas que cotizan en bolsa en el mundo lo hacían en 2022, según el Banco Mundial, menos de la mitad que a finales de los años noventa. ¿Cómo es posible que ambas cosas sean ciertas? La explicación radica en que un largo periodo de bajos tipos de interés y el auge de los fondos indexados hicieron de las empresas estadounidenses más pequeñas una oportunidad de compra muy atractiva.

"Muchas de estas empresas tan rentables que se parecían mucho a un bono fueron compradas", afirma Eric Cinnamond, cofundador de Palm Valley Capital Management. Este veterano de los valores de pequeña capitalización y de la inversión en valor señala que una combinación de otras empresas e inversores de capital riesgo utilizaron deuda barata para hacerse con cientos de empresas con potencial. Esto plantea un problema a Cinnamond y a cualquier otra persona interesada en obtener un alto rendimiento de las empresas más pequeñas: la escasez de opciones. "Las que quedan tienen márgenes de beneficio muy por debajo de la media histórica".

Foto: Exterior de Wall Street. (Getty/Spencer Platt)

Si nos limitamos a clasificar el mercado en grandes frente a pequeños y nos fijamos en los parámetros de valoración publicados, el problema no resulta obvio. Por ejemplo, FTSE Russell divide el mercado estadounidense en los 1.000 valores más grandes y los 2.000 siguientes. Uno de los principales fondos cotizados que sigue a este último grupo, el iShares Russell 2000 ETF, supuestamente tiene un ratio precio/beneficios por debajo de 13 veces, mientras que el más popular que sigue a los grandes valores, el SPDR S&P 500 ETF, parece mucho más caro, unas 27 veces.

Pero ambos son caros: apenas la mitad de las empresas del ETF de pequeñas empresas son rentables, por lo que no se cuentan en el denominador de ese ratio. Incluso durante las fuertes recesiones pasadas, una mayor proporción de pequeñas empresas de ese índice obtuvo algunos beneficios. En un momento en que las letras del Tesoro sin riesgo rinden más del 5%, una posible alternativa sería esperar a que las acciones bajen de precio. Pero intentar cronometrar el mercado suele acabar mal para los que no son profesionales. Una opción mejor para quienes prefieren fondos indexados baratos podría ser elegir un índice de referencia más sano.

Si clasificamos el mercado en grandes frente a pequeños fijándonos en los parámetros de valoración, el problema no resulta obvio

Por ejemplo, un popular ETF que sigue un índice de pequeña capitalización del S&P Dow Jones Indices parece similar a su homólogo del FTSE Russell, pero lo ha batido en 300 puntos porcentuales en los 24 años de existencia de ambos. La diferencia parece ser que el proveedor del índice comprueba la rentabilidad antes de añadir un valor, por lo que incluye menos de ellos. Del mismo modo, un índice de pequeña capitalización mantenido por Wilshire obtuvo recientemente una rentabilidad financiera media muy superior, del 8,63%, frente al 4,65% de su homólogo del Russell. Wilshire publicó un informe en abril instando a los inversores a prestar atención y "evitar la trampa del tamaño".

Una estrategia aún mejor para apostar por un renacimiento de la pequeña capitalización podría ser elegir acciones de valor o aventurarse más allá de las fronteras estadounidenses en busca de oportunidades de pequeña capitalización. Al igual que el péndulo de la rentabilidad de las acciones ha oscilado demasiado en dirección a las grandes empresas, la inversión en valor se ha visto relegada a un segundo plano. Según un informe publicado la semana pasada por DataTrek Research, las empresas extranjeras, y en particular las europeas de pequeña capitalización, también parecen estar preparadas para obtener un rendimiento superior. El fondo de valor de pequeña capitalización de Cinnamond cuenta actualmente con pocos valores, pero los que son extranjeros gozan de una buena reputación.

Foto: Firma: Reuters/Dado Ruvic.

No obstante, ni siquiera un índice bien construido puede ofrecer rendimientos absolutos similares a los de los días de esplendor del pasado. Hasta que el mercado estadounidense no se vuelva a poblar de buenas pequeñas empresas o hasta que las actuales no se abaraten, los inversores se enfrenarán a otra secuela de los años de tipos bajos.

*Contenido con licencia de The Wall Street Journal. Traducido por Federico Caraballo

Los tipos de interés bajos son buenos para las acciones. ¿Pero son buenos para la bolsa? Parece una rara distinción, pero es algo que podría influir en la futura rentabilidad de los inversores estadounidenses. Ya no hay tantas empresas que comprar, y las que quedan ya no son lo que eran.

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