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¿Se acerca el suelo de la bolsa? Tiene más pinta de rebote del gato muerto
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Con la volatilidad, llegan las oportunidades

¿Se acerca el suelo de la bolsa? Tiene más pinta de rebote del gato muerto

No se puede negar que nos acercamos al fondo, por lo que no es de extrañar que los inversores vuelvan a intentar averiguar cuándo comprar, en lugar de cuándo vender

Foto: Foto: EC Diseño.
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Con la volatilidad llegan las oportunidades. ¡Y qué volatilidad! El jueves se produjo la mayor ganancia intradía del S&P 500 desde las extraordinarias oscilaciones que se produjeron cuando las acciones se acercaban a sus mínimos de marzo de 2020. El viernes se deshizo gran parte de la subida. ¿Podrían las oscilaciones ser una señal de que el gran mercado bajista de 2022 al fin está cerca de tocar fondo?

La respuesta sincera es que nadie tiene una buena explicación para los enormes movimientos de los precios. Se habla de coberturas en corto, de niveles psicológicamente importantes para los técnicos del mercado y de opciones de venta que alcanzan puntos de pago, pero es posible demostrar ninguna de estas teorías.

Los fundamentos no proporcionan una explicación, porque la gran noticia era que la inflación seguía teniendo un impacto mayor de lo esperado, empujando los rendimientos de los bonos al alza y afectando inicialmente a los precios de las acciones.

Foto: Un operador bursátil en el parqué de la Bolsa de Nueva York. (Reuters/Brendand McDermid)

"Es interesante que una noticia que podríamos considerar claramente negativa haya resultado positiva", reflexiona Russell Napier, estratega de mercados y guardián de la Biblioteca de Errores de Edimburgo, una colección dedicada a los errores del mercado. "Eso nos dice algo; solo tenemos que averiguar qué".

En retrospectiva, los grandes rebotes intradía durante la pandemia fueron una señal de que lo único que quería el mercado era subir. Los inversores eran profundamente pesimistas, por lo que todos los que podían vender ya lo habían hecho; y cuando intervinieron los compradores, abrumaron a los vendedores restantes.

Ahora, los inversores vuelven a ser profundamente pesimistas. Al mismo tiempo, la magnitud de la caída de los precios hace que muchos discutan activamente cuándo podría ser el momento de comprar, ya que el S&P bajó un 26,7% el jueves, alcanzando un mínimo desde el comienzo del año. La combinación del pesimismo y la disposición a comprar aumenta la probabilidad de que el mercado comience a subir de nuevo antes de que quede claro que las subidas de tipos de la Reserva Federal —la amenaza más evidente para los precios de las acciones— han terminado.

Foto: Sede de Naturgy.

Incluso los inversores en bonos están empezando a argumentar que la subida de los rendimientos de los bonos los convierte en una buena oferta a pesar de la amenaza que supone la posibilidad de que se avecinen más subidas de los tipos.

Según está explicación, alguien pensó que la caída del jueves significaba que los precios habían bajado lo suficiente como para empezar a comprar. Una vez que los precios empezaron a subir, otros que habían estado esperando una bajada se preocuparon de que pudieran quedarse fuera, y entraron en el mercado, algunos quizás por factores técnicos, es decir, por las líneas de los gráficos, y otros para asegurarse un beneficio en las opciones de venta o en las apuestas cortas que ganan dinero cuando los precios caen.

Es una historia plausible. Pero si nos fijamos en el pasado, veremos que los repuntes intradía similares no suelen marcar el mínimo, y tienden a quedarse a meses del verdadero fondo.

Foto: Cartel de Wall Street cercano a la Bolsa de Nueva York. (Reuters/Mike Segar)

Desde 1990, los mayores días con repuntes intradía tras una caída se produjeron en medio de la agitación que siguió a la quiebra de Lehman Brothers en 2008. Les siguieron grandes repuntes del mercado bajista que luego se esfumaron. Los inversores que compraron y mantuvieron en ese momento se habrían arrepentido cuando se produjo el mínimo en marzo de 2009.

Hubo repuntes similares, temporales pero de gran tamaño, tras los grandes saltos intradía de octubre de 1997, agosto de 1998, abril de 2000, enero de 2001, julio de 2002, mayo de 2010 y agosto de 2011 (el último, un breve estallido de optimismo poco después de la rebaja de la calificación crediticia de Estados Unidos).

Las malas noticias: de todos los repuntes intradía desde 1990 de envergadura similar al del jueves, solo dos —los de marzo de 2020 y octubre de 1997— se mantuvieron. Los demás duraron un máximo de tres meses antes de marcar nuevos mínimos.

Foto: Imagen de archivo del toro de Wall Street en Nueva York. (Reuters)

Las buenas noticias: salvo en los casos de 2001 y 2008, los nuevos mínimos no estaban muy por debajo del mínimo alcanzado el día del gran repunte.

Tal vez las enormes ganancias en medio de un ambiente de profunda pesadumbre nos indiquen que nos estamos acercando a los mínimos, aunque tiendan a funcionar mal la primera vez. Si pensamos que tendremos un aterrizaje económico lo suficientemente suave como para que los beneficios aumenten el próximo año al menos el 7,9% previsto por los analistas de Wall Street, las acciones parecen razonablemente baratas a unas 16 veces los beneficios futuros. Esta cifra es inferior a las 22 veces de principios de año, momento en que estaban sobrevaloradas.

Foto: EC.

Me sigue preocupando la posibilidad de que la economía se debilite el próximo año y los beneficios sean peores de lo esperado. El impacto retardado del endurecimiento de la política monetaria será importante. Europa se enfrenta a la recesión y al riesgo de escasez de energía si el invierno es frío. Las perspectivas geopolíticas seguirán siendo malas mientras China sigua empeñada en su política de cero covid que aplasta la economía.

Los precios de las acciones han bajado mucho, por lo que es posible que los inversores estén anticipando todas estas cosas malas. Personalmente, lo dudo y espero que esto no sea más que otro repunte del mercado bajista. Pero no se puede negar que estamos más cerca del fondo de lo que estábamos, así que no es de extrañar que los inversores vuelvan a intentar averiguar cuándo comprar, en lugar de cuándo vender. Al final acertarán.

*Contenido con licencia de 'The Wall Street Journal'.

Con la volatilidad llegan las oportunidades. ¡Y qué volatilidad! El jueves se produjo la mayor ganancia intradía del S&P 500 desde las extraordinarias oscilaciones que se produjeron cuando las acciones se acercaban a sus mínimos de marzo de 2020. El viernes se deshizo gran parte de la subida. ¿Podrían las oscilaciones ser una señal de que el gran mercado bajista de 2022 al fin está cerca de tocar fondo?

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