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La gran batalla legal entre Twitter y Elon Musk: un favorito y una vía para el acuerdo
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Sigue la Pelea de Musk por los 'bots'

La gran batalla legal entre Twitter y Elon Musk: un favorito y una vía para el acuerdo

Los 'bots' han llevado al magnate estadounidense a cancelar la adquisición de la red social, pero no ha aportado pruebas de ello y podría verse obligado a seguir adelante con la operación

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Con Elon Musk tratando de poner fin a su adquisición de Twitter Inc. por 44.000 millones de dólares y la compañía prometiendo que le va a obligar a seguir adelante, todo apunta a una enmarañada batalla judicial entre una de las redes sociales más poderosas y la persona más rica del mundo.

La compañía dice que planea acciones legales y se espera que en algún momento presente una demanda ante el Tribunal de Cancillería de Delaware, argumentando que Musk está obligado a respetar el acuerdo al que llegaron.

Los expertos en derecho corporativo dicen que Twitter parece disponer de una base legal más sólida que Musk, quien ha acusado a la compañía de incumplir su contrato. Pero la cuestión más importante es determinar si, incluso ganando Twitter el juicio, es realmente posible obligar al excéntrico multimillonario —conocido por evitar las normas incluso cuando hacerlo le mete en problemas legales— a comprar una compañía que no quiere poseer.

Foto: Musk durante un discurso en una fábrica china. (Reuters)

"¿Qué van a hacer si hay un juicio y él dice: 'Bueno, pues aun así no lo voy a comprar'?", afirma Zohar Goshen, profesor de Derecho Transaccional en la Facultad de Derecho de Columbia. "Realmente no disponen de herramientas para obligarlo a seguir adelante. Uno no mete a la gente en la cárcel porque no quiere comprar algo".

Hay pocos precedentes a los que recurrir. Aunque ha habido un puñado de ejemplos de compradores que se han visto obligados a seguir adelante con las compras bajo la cláusula de 'rendimiento específico' que Musk aceptó, la mayoría fueron operaciones pequeñas. Nunca el concepto ha sido extrapolado a una escala tan grande.

Apollo Global Management Inc., en 2008, recibió la orden de un juez de Delaware de hacer todo lo posible para cerrar su acuerdo de 6.500 millones de dólares para comprar el fabricante de productos químicos Huntsman Corp. después de que la firma de capital riesgo intentara retirarse. (Las dos partes finalmente llegaron a un acuerdo, con Apollo aceptando pagar una generosa comisión de ruptura en su lugar).

Foto: Elon Musk. (Getty/Win McNamee)

Musk, en una comunicación formal al regulador el pasado viernes, dio el primer paso para rescindir el acuerdo. Su abogado de Skadden, Arps, Slate, Meagher & Flom LLP, Mike Ringler, argumentó que Twitter violó el contrato. Musk alega que la compañía parece haber tergiversado el número de cuentas de 'spam' en su plataforma, no proporcionó a su equipo toda la información solicitada, incluidos los datos para examinar el problema, y despidió a ejecutivos e hizo otros cambios en el negocio sin permiso.

El equipo de Musk dice que la estimación de Twitter de que menos del 5% de sus usuarios activos diarios monetizables son cuentas de 'spam' parece inexacta y, por lo tanto, podría representar un "efecto adverso material".

Bajo este concepto, un comprador debe demostrar que el negocio real de una empresa difiere dramáticamente de lo que acordó comprar. Es un listón alto que muy pocos compradores que se han echado para atrás han invocado con éxito.

"Un comprador debe demostrar que el negocio real de una empresa difiere dramáticamente de lo que acordó comprar"

La comunicación formal de Musk al regulador no proporcionó pruebas que respalden su afirmación de que la estimación es inexacta o un cálculo alternativo. Más bien, escribió su abogado, "el Sr. Musk tiene razones para creer" que el número real de cuentas de 'spam' es "sustancialmente más alto" que la estimación de Twitter.

"Esto ni siquiera se acerca a ser un argumento", dijo Goshen, y agregó que el impacto en el valor de una empresa debe ser tan dramático que su valor debería reducirse a la mitad, por ejemplo. Recuerda solo un caso de un comprador que se retiró con éxito de un acuerdo sobre la base de un efecto adverso material: en 2018, la compañía de atención médica Fresenius SE salió de un acuerdo para comprar Akorn Inc. por supuestas violaciones de datos.

Goshen se mostró igualmente escéptico ante el argumento de Musk de que Twitter no hubiese respondido adecuadamente a las solicitudes de información de su equipo relacionadas con la estimación del número de 'bots' (cuentas gestionadas por algoritmos y no por humanos). El contrato requiere que Twitter proporcione cualquier información que sea razonablemente necesaria para completar el acuerdo y no dañe su negocio.

Foto: Bill Gates, Mark Zuckerberg y Elon Musk (Reuters)

Twitter probablemente argumentará que proporcionó a Musk más información de la razonable, dándole acceso a su manguera de datos en las últimas semanas, y afirmará que Musk parece estar solicitando la información con el propósito de retirarse del acuerdo, y no para cerrarlo con éxito, explica Goshen. El experto asegura que no conoce un solo caso en el que un acuerdo de compra se haya frustrado por el acceso a información, aunque sí es cierto que hay casos en los que esto ha obligado a una rebaja en el precio.

El abogado de Musk también argumenta que Twitter debería haber buscado su consentimiento antes de despedir a dos ejecutivos y a un tercio de su equipo de adquisición de talento, según una parte del contrato que requiere que la compañía no interfiera irrazonablemente con el negocio antes de que se cierre el acuerdo. De todos los argumentos, este podría ser el más fuerte, dijo Goshen. Aun así, no está claro que las acciones de la compañía fueran lo suficientemente drásticas como para ser consideradas irrazonables.

La mayoría de los enfrentamientos legales sobre acuerdos de compra que se enquistan terminan con un pacto, con ambas partes acordando un recorte de precio o un pago único. Musk acordó pagar una tarifa de terminación inversa de 1.000 millones de dólares a Twitter si el acuerdo descarrilase, aunque eso solo se activaría en ciertos escenarios, incluido si su financiación fracasa o los reguladores intentan bloquear la compra. El acuerdo limita a 1.000 millones la cantidad por la que Twitter podría demandar por daños y perjuicios, lo que significa que sus únicas opciones en este momento son demandar por la cláusula de 'rendimiento específico' o por ese máximo de 1.000 millones, que no deja de ser una pequeña fracción de lo que puede perder si el acuerdo se desmorona.

Foto: Foto: Reuters/Dado Ruvic

Si demanda por un 'rendimiento específico' y Musk acepta llegar a un acuerdo, el pago podría ser superior a esos 1.000 millones.

Twitter, como compañía independiente, se encuentra en una posición precaria en estos momentos debido en parte a un mercado de publicidad digital turbulento. Las acciones de Twitter cerraron a 36,81 dólares el viernes, un 32% por debajo del precio de 54,20 dólares por acción que Musk acordó pagar.

El analista de Wedbush Securities, Daniel Ives, calificó el sábado los movimientos de Musk como una "pesadilla" para Twitter, ya que enfrenta la posibilidad de que la batalla legal sea muy prolongada. Estimó que sus acciones podrían hundirse a 30 dólares si el acuerdo colapsa.

Musk tiene un incentivo financiero significativo en abandonar el acuerdo por completo o en negociar un recorte del precio. Las acciones tecnológicas, incluidas las de los comparables de Twitter, se han hundido desde que hizo su oferta por primera vez, y el presidente ejecutivo de Tesla Inc. ha perdido miles de millones en patrimonio personal a medida que las acciones de la compañía de automóviles eléctricos también han caído. Musk ya tuvo que vender acciones de Tesla por valor de 8.500 millones de dólares y si el acuerdo se lleva a cabo, aún tendría que contribuir con 33.500 millones de dólares en capital.

Con Elon Musk tratando de poner fin a su adquisición de Twitter Inc. por 44.000 millones de dólares y la compañía prometiendo que le va a obligar a seguir adelante, todo apunta a una enmarañada batalla judicial entre una de las redes sociales más poderosas y la persona más rica del mundo.

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