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¿Qué hace el inversor en esta caída bursátil? Los pequeños compran y los grandes venden
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EL PEOR COMIENZO DE AÑO EN CASI UN SIGLO

¿Qué hace el inversor en esta caída bursátil? Los pequeños compran y los grandes venden

Los pequeños inversores siguen invirtiendo en acciones a pesar de enfrentarse a las perspectivas más sombrías de los últimos años sobre los tipos de interés y una posible recesión: "Cuando el mercado va en una dirección, yo voy en otra"

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La volatilidad del mercado de valores de este año ha impulsado una estrategia preferida por los inversores particulares: comprar las caídas. El dramático desplome de los principales índices pondrá a prueba su determinación.

El jueves pasado, la bolsa tuvo uno de sus peores días del año, y los particulares se lanzaron a comprar, estableciendo un récord de compras en un día. En marzo, invirtieron la mayor suma mensual de la historia, según los datos de Vanda Research a partir de 2014, y siguieron invirtiendo dinero en los mercados en abril.

La disposición de los particulares a respaldar los mercados a lo largo de la venta de este año demuestra que el grupo, por ahora, ha sido más resistente de lo que preveían los analistas y los profesionales del corretaje. Pocos se sorprendieron cuando los inversores particulares se abalanzaron sobre las pequeñas caídas mientras las turbulencias del mercado lo empujaban al alza el año pasado, contribuyendo a que el S&P 500 alcanzara 70 récords y recompensando a los que se sumergieron en él.

Este año, el S&P 500 ha caído un 16%, su peor comienzo de año en casi un siglo, y el Nasdaq Composite ha caído un 26%. La inflación está en su punto más alto de los últimos 40 años, y la Reserva Federal se ha embarcado en un agresivo ciclo de endurecimiento monetario, implementando este mes su mayor subida de tipos desde el año 2000. Esto ha avivado la preocupación ante una posible recesión, en que las acciones han caído de media hasta un 29%, según Dow Jones Market Data.

Foto: Foto: Reuters.

Algunas de las operaciones más populares de los últimos dos años ya se han desmoronado. Muchos inversores ya no ven con buenos ojos las acciones tecnológicas de valoración alta. Las nuevas empresas públicas, que se dispararon el año pasado, han vuelto a poner los pies en la tierra. Los rincones altamente especulativos del mercado, como el emblemático fondo cotizado ARK Innovation de Cathie Wood, han caído en picado.

A pesar del cambio de tendencia, muchos inversores particulares afirman que han disfrutado de la oportunidad de comprar acciones con descuento. Muchos afirman que el cálculo es sencillo: la historia ha demostrado que las acciones acaban subiendo.

Los pequeños inversores habían metido 114.000 millones de dólares en fondos de acciones estadounidenses a finales de marzo, cuando el S&P 500 se adentró en un periodo de corrección, cayendo al menos un 10% desde su máximo, según Goldman Sachs Group. Esto supone un cambio brusco en la estrategia empleada por el grupo durante gran parte de las dos últimas décadas. Normalmente, los inversores particulares han vendido unos 10.000 millones de dólares en las 12 semanas posteriores a un pico del mercado en el que el S&P 500 ha caído tanto.

Solo en el mes de marzo, los inversores particulares compraron alrededor de 28.000 millones de dólares en acciones cotizadas en EEUU y fondos cotizados en bolsa en términos netos (la cantidad total después de restar la cantidad vendida). Según Vanda, se trata de la mayor suma mensual registrada. Así mismo, adquirieron otros 24.400 millones de dólares netos en abril. El jueves, cuando el S&P 500 cayó un 3,6%, los inversores particulares compraron un total neto de casi 2.600 millones de dólares en acciones y fondos cotizados, un récord en un día, según indican los datos de Vanda.

"Cuando el mercado va en una dirección, yo voy en la opuesta"

John Case, un ingeniero jubilado de 71 años de Las Vegas, cuenta que ha intentado seguir el consejo del famoso inversor Warren Buffett de ser "codicioso solo cuando los demás tengan miedo" y de mantener las acciones durante largos periodos de tiempo.

Añade que a menudo ha entrado en el mercado en momentos de volatilidad y que aprendió esta lección por las malas cuando vendió algunas de sus acciones durante la crisis financiera de 2008. A esa caída le siguió un mercado alcista de 11 años durante el cual el S&P 500 subió aproximadamente un 400%. Ahora, afirma tener más confianza en su estrategia.

"Cuando el mercado va en una dirección, yo voy en la opuesta", afirma.

Explica que ha aumentado constantemente su exposición a las acciones desde que dejó de trabajar. Aproximadamente dos tercios de su cartera están en acciones, mientras que cuando se jubiló solo lo estaba la mitad.

Recientemente, Case adquirió acciones de la empresa de 'software' Adobe Inc. y de Microsoft Corp., que se han desplomado más de un 20% este año. Sin embargo, desde que compró las acciones, estas han caído aún más, lastrando una cartera de jubilación que ya ha perdido valor este año.

Foto: Bill Gates, fundador de Microsoft. (EFE/Ronald Wittek)

Muchos inversores particulares que compraron la caída del mercado de valores están sufriendo pérdidas. Hasta el mes de abril, el S&P 500 cayó una media del 0,2% durante la sesión posterior a que se anotase una pérdida, según informa Jason Goepfert, de Sundial Capital Research, lo que hace que 2022 sea uno de los peores años para comprar la caída desde 1974.

A diferencia del desplome de principios de 2020, que solo duró 23 días de cotización, los inversores están soportando una venta más prolongada que podría empeorar a medida que aumente el riesgo de recesión. La medida de la Fed de subir los tipos y reducir su cartera de activos de nueve billones de dólares ya ha desencadenado una venta en el mercado de bonos del Estado, enviando el rendimiento de la nota del Tesoro estadounidense de referencia a 10 años a su nivel más alto desde 2018, por encima del 3%. El aumento de los rendimientos suele mermar el atractivo del mercado de valores al ofrecer a los inversores otro lugar atractivo para aparcar su dinero.

El apetito de los inversores individuales por las acciones difiere del comportamiento de los inversores profesionales, que han vendido colectivamente acciones durante las turbulencias. JP Morgan Chase & Co. estima que los inversores institucionales han retirado 199.000 millones de dólares del mercado bursátil este año, según un análisis de los datos del flujo de órdenes públicas hasta el viernes. Mientras tanto, los profesionales siguen aumentando las apuestas bajistas contra los principales índices bursátiles estadounidenses a través del mercado de futuros, según un análisis de Citi Research.

Eso no ha impedido que muchos inversores particulares se hayan adentrado en el mercado. La asignación de acciones en sus carteras había subido hasta casi el 70% el mes pasado, rondando los niveles más altos desde principios de 2018, según una encuesta de la Asociación Americana de Inversores Individuales. Muchos inversores individuales redujeron su exposición a los bonos, dejando las asignaciones de renta fija en los niveles más bajos de los últimos 14 años.

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Algunos estrategas del mercado opinan que el apetito de compra de los inversores minoristas podría seguir ayudando a apoyar las acciones, atenuando el impacto de los días de caídas fuertes. Los analistas de Goldman prevén que los hogares estadounidenses comprarán 150.000 millones de dólares en acciones en 2022, tras el récord del año pasado de unos 390.000 millones de dólares.

La demanda podría deteriorarse si la economía empeora. Según la empresa, los hogares han retirado alrededor de 35.000 millones de dólares de los fondos de acciones desde principios de abril, a medida que se aceleraba la venta.

Según los asesores financieros, el aumento del valor de sus acciones y viviendas en los últimos dos años ha hecho que algunos inversores se sientan más cómodos asumiendo mayores riesgos. Los precios de las viviendas registraron un salto récord en 2021, mientras que el S&P 500 aún se ha disparado casi un 80% desde su mínimo de marzo de 2020, gracias en parte a las medidas de estímulo covid-19 de la Reserva Federal que provocaron un auge de los precios de los activos en todo el mundo.

Los cheques de estímulo de la era de la pandemia y el aplazamiento de los pagos de préstamos estudiantiles también ayudaron a algunos a acumular efectivo. Hay quien también está empezando a cosechar los beneficios de la mayor transferencia de riqueza de la historia moderna, ya que se espera que las generaciones mayores entreguen billones de dólares en las próximas décadas.

"Simplemente, tienen más dinero", explicó David Sadkin, socio de Bel Air Investment Advisors, que supervisa unos 4.600 millones de dólares para clientes de alto poder adquisitivo. "No hemos visto esa necesidad de salirse o de abandonar el barco que hemos visto en el pasado".

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Sadkin contó que sus clientes han mostrado preocupación por el último tramo de la venta, pero que no ha habido ventas motivadas por el pánico.

La preocupación por la inflación y la política de la Reserva Federal ya ha provocado fuertes caídas de las acciones este año. Hasta ahora, varias de esas liquidaciones han ido seguidas de algunos de los repuntes más espectaculares de la última década.

El 24 de febrero, los inversores se deshicieron de las acciones a medida que se intensificaba la crisis de Ucrania, haciendo que el Nasdaq Composite cayera más de un 3% intradía. Cuando las acciones tocaron mínimos durante la sesión, surgió un patrón familiar: los inversores se volcaron, ayudando al índice a recuperar sus pérdidas y haciéndolo cerrar un 3,3% más alto que el día anterior.

Según Vanda, los inversores compraron ese día casi 1.500 millones de dólares en acciones estadounidenses y fondos cotizados (ETF) en términos netos, una cifra superior a la media diaria de 2022, de casi 1.300 millones de dólares. Este año, los 10 mayores días de compra de los inversores particulares por volumen de dólares se han producido cuando el S&P 500 ha caído en lugar de subir.

La estrategia de comprar acciones y otras inversiones en rebajas se ha hecho tan popular que el término 'buy the dip' (comprar la caída) se ha convertido en una sensación en internet, con millones de menciones en las plataformas de redes sociales. La creciente relación entre las inversiones y las redes sociales significa que incluso las caídas bruscas pueden provocar temor a perderse algo.

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El miedo a la recesión y a los tipos eleva la apuesta por la liquidez en los fondos
Óscar Giménez Carlos Rodríguez EC Diseño Fernando Anido

En enero, cuando las acciones sufrieron su peor mes desde los primeros días de la pandemia del covid-19, y los precios de activos como las acciones, los bonos y el bitcoin se desplomaron, muchos inversores acudieron a plataformas como Twitter y Reddit para promocionar la estrategia, lo que dio lugar a más de 200.000 menciones en las redes sociales, según la empresa de gestión de redes sociales Hootsuite. Esta cifra es más de 30 veces superior a la de hace tres años.

El lunes, cuando el S&P 500 ponía fin a su peor racha de tres días desde marzo de 2020, el término volvió a ser 'trending topic' en Twitter.

Chris Johnson, un inversor particular de 30 años que dirige una comunidad de corretaje 'online' llamada The Wealth Squad, ha estado entre los que animan a los pequeños corredores a mantenerse firmes. "Todo tipo de activos tiene un ciclo bajista", tuiteó en abril, en un día en que el S&P 500 cayó un 1%. "Los que sobreviven a los ciclos bajistas salen del ciclo mucho más ricos".

Johnson, un veterano del ejército que ahora es operador a tiempo completo y divide su tiempo entre Houston y Las Vegas, ha aprovechado las recientes oscilaciones del mercado para adquirir acciones de empresas que piensa mantener a largo plazo. Ello le ha ayudado a hacerse con posiciones fuertes en empresas como Roblox Corp., Coinbase Global Inc. y Shopify Inc.

Cada una de estas acciones ha caído mucho más que el mercado en general, y las tres han bajado un 67% o más este año. Sus posiciones en Roblox y Coinbase valen ahora unos 200.000 y 35.000 dólares, respectivamente. Aun así, afirma no estar preocupado porque cree que las empresas son líderes del sector y que las acciones acabarán repuntando.

Las turbulencias de este año han incitado a algunos inversores particulares a retirarse de las operaciones que se han agriado

Cuenta además que ha aprovechado las últimas turbulencias del mercado para duplicar su inversión en criptodivisas, que han caído junto con las acciones, para ayudar a reducir el coste medio de los 'tokens' en su cartera. Expone que, en este momento, "veo oportunidades en las criptomonedas que no estoy viendo en el mercado de valores".

Johnson también dice haber estado tratando de ser más diligente en la obtención de beneficios en sus propias carteras. Además de las acciones y las criptomonedas, cuenta que también tiene una cartera de propiedades inmobiliarias.

Algunos estrategas afirman que comprar las caídas es una forma arriesgada de invertir, porque es muy difícil calibrar si el mercado va a seguir cayendo. Vanda calcula que la cartera de un inversor individual medio alcanzó su punto máximo a finales del año pasado y desde entonces se ha desplomado, lo que ha supuesto para el individuo medio una pérdida sobre el papel de en torno a un 28%.

Las turbulencias de este año han incitado a algunos inversores particulares a retirarse de las operaciones que se han agriado. Tras años de invertir en fondos indexados, Do Kim, un contable de 45 años ubicado cerca de Filadelfia, comenzó a invertir activamente en acciones y opciones en la primavera de 2020, invirtiendo cientos de miles de dólares en el mercado. Ganó a lo grande con operaciones de opciones y comprando caídas en las acciones tecnológicas, y afirma que su cartera se hinchó.

Las oscilaciones caóticas del mercado este año han puesto a prueba su confianza en la estrategia. Ha vendido algunas de sus apuestas perdedoras, entre las que se encuentran la compañía de finanzas personales SoFi Technologies Inc. y la empresa de seguros Lemonade Inc., que han perdido más de la mitad de su valor este año. A veces, compró la caída de acciones que acabaron desplomándose más aún.

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Explica que, recientemente, se ha distanciado de la estrategia, temeroso de que las acciones puedan caer mucho más y de que se avecine una recesión. "He pasado muchas noches sin dormir", cuenta. Por ahora, sigue manteniendo sus acciones de Tesla Inc. y Nvidia Corp.

Los corredores de bolsa en línea, entre ellos Robinhood Markets Inc., han informado de que, en las últimas semanas, se ha producido una desaceleración de la actividad comercial de los clientes.

El director ejecutivo Vlad Tenev explicó en la llamada sobre los resultados de abril de la empresa que se enfrentaba a un "entorno macro desafiante, uno al que la mayoría de nuestros clientes nunca han estado expuestos". Señaló que, durante la mayor parte de su historia, "Robinhood ha operado en un periodo de tipos de interés bajos, inflación baja y mercados en alza". Advirtió de que, aunque los clientes más grandes siguen siendo activos, muchos otros se han vuelto más cautelosos con sus carteras y están operando con menos frecuencia.

Esas apuestas pueden generar grandes beneficios si las acciones suben y la volatilidad baja, y también pueden ser contraproducentes

Algunos operadores siguen buscando apuestas atrevidas. En la correduría Webull Financial, los operadores acuden en masa a por algunos de los productos más arriesgados, diseñados para beneficiarse de la volatilidad del mercado. Según el director ejecutivo, Anthony Denier, la negociación de fondos cotizados que ofrecen apalancamiento, o una exposición intensa a las acciones y otros activos, constituye alrededor de la mitad de toda la negociación de ETF en la plataforma.

Matt Wyskiel, que gestiona el dinero de varios particulares en Skill Capital Management, en Baltimore, cuenta que ha tratado de ampliar su exposición al mercado bursátil en su cartera personal mediante derivados y ETF que se benefician si la volatilidad se reduce. Esas apuestas pueden generar grandes beneficios si las acciones suben y la volatilidad baja, y también pueden ser contraproducentes si aumentan las turbulencias del mercado.

"Yo lo llamo una estrategia de acciones plus", explicó Wyskiel. Añadió que la volatilidad del mercado este año no ha provocado un cambio en su estrategia. "A menudo, la mejor estrategia consiste en comprar, mantener y aguantar".

*Contenido con licencia de 'The Wall Street Journal'.

La volatilidad del mercado de valores de este año ha impulsado una estrategia preferida por los inversores particulares: comprar las caídas. El dramático desplome de los principales índices pondrá a prueba su determinación.

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