La incertidumbre del ómicron refuerza al dólar (y debilita al euro)
  1. Mercados
  2. The Wall Street Journal
valor refugio

La incertidumbre del ómicron refuerza al dólar (y debilita al euro)

Al dólar estadounidense le irá bien si la economía se sobrepone a la nueva variante del covid-19, o servirá como refugio si no lo hace

Foto: EC.
EC.
EC EXCLUSIVO Artículo solo para suscriptores

Nada es seguro cuando hablamos de las consecuencias que tendrá la variante ómicron del covid-19 para el crecimiento económico, la inflación y los tipos de interés. Nada excepto, quizá, el valor del dólar estadounidense.

Este jueves, las autoridades estadounidenses declararon que endurecerían los test para los turistas extranjeros. Un día antes, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos advirtió que ómicron podría mantener la inflación elevada durante más tiempo y suponer un gran riesgo para sus previsiones de crecimiento del año que viene del 4,5%. Al mismo tiempo, hay indicios de que puede que ómicron no sea tan letal o resistente a la vacuna como se temía.

Más allá de reducir su exposición a activos de riesgo normalmente, es difícil que los inversores sepan qué hacer. En el vaivén de los mercados de valores, el tecnológico Nasdaq ha perdido casi tanto valor como el S&P 500 más amplio la semana pasada, lo que sugiere una venta indiscriminada. Si bien el impacto negativo es evidente para el sector del turismo, está menos claro para el resto de la economía, que ha aprendido a convivir con el coronavirus.

Foto: Foto de archivo: Reuters

Curiosamente, el dólar estadounidense ha tendido a bajar mientras las acciones han caído y las rentabilidades de los bonos han aumentado. Los inversores deberían aprovechar la oportunidad para desviar sus carteras hacia uno de los pocos activos al que seguramente le vaya bien al margen de lo que suceda.

La advertencia de la OCDE subraya la contradicción que hace que la situación actual sea difícil de asimilar para los mercados. Sí, puede que ómicron impulse la inflación intensificando los déficits —podría alterar aún más la producción y mantener el gasto raramente orientado hacia los bienes duraderos—, pero eso da por hecho que el consumo se mantendrá elevado, como ha sido el caso en los últimos meses. No obstante, cualquier restablecimiento de los confinamientos que realmente desestabilizaron la recuperación económica seguramente afectaría al gasto y la inflación por igual.

Esta semana, el presidente de la Reserva Federal Jerome Powell sugirió que el endurecimiento de la política monetaria se acelerará, contradiciendo su afirmación de comienzos del año de que la inflación generada por problemas en la cadena de suministro no se arreglaría con unos tipos de interés más altos. El problema es que ómicron podría tanto reforzar la tendencia de endurecimiento como revertirla, si el golpe al crecimiento es lo suficientemente grave.

Foto: Foto de archivo: EFE/Armando Babani Opinión

Los mercados de derivados apuestan por que la Fed elevará los tipos, pero tendrá que frenarse por debajo del 2%. También creen que el Banco de Inglaterra (Bank of England) realizará ajustes de forma más agresiva, pero después se verá obligado a admitir su error y aflojará de nuevo.

En cualquier escenario, al dólar le debería ir bien. Si la nueva variante boicotea la recuperación, seguramente el dólar vuelva a asumir la función de valor refugio que desempeñó en 2020. Si, por el contrario, la economía se sobrepone a ómicron y los mercados ven a la Fed en condiciones de continuar con el aumento de tipos, entonces habrá flujos de capital hacia EEUU, como ha pasado en los últimos meses —el WSJ Dollar Index ha subido casi un 6% este año—.

Para asegurarnos, el dólar se encuentra en unos niveles históricamente altos, y ya contaba con una gran demanda de fondos de cobertura y gestores de activos, según indican datos de la Commodity Futures Trading Commission. Pero una debilidad general del billete verde exigiría un euro fuerte, lo que es difícil de imaginar. El Banco Central Europeo es el único gran banco central que se ha estancado en una postura dócil de forma sistemática. Además, una política fiscal menos generosa hace poco probable que Europa pueda superar a EEUU en términos económicos.

Sea cara o sea cruz, la moneda del dólar gana —o al menos no pierde—.

*Contenido con licencia de 'The Wall Street Journal'.

Nada es seguro cuando hablamos de las consecuencias que tendrá la variante ómicron del covid-19 para el crecimiento económico, la inflación y los tipos de interés. Nada excepto, quizá, el valor del dólar estadounidense.

Dólar Reserva Federal Banco Central Europeo (BCE) Inflación Venta Inversores Coronavirus